<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201</id><updated>2012-02-17T21:32:14.507+01:00</updated><title type='text'>Calle Melancolía</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>77</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-572688822666950344</id><published>2012-02-17T07:30:00.001+01:00</published><updated>2012-02-17T07:32:32.107+01:00</updated><title type='text'>17 de febrero de 2012</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El ladrón de sueños&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Recorría las mañanas explorando parques, muy temprano. Allí, se sentaba en cualquier banco y miraba, olía, escudriñaba marcas de sábanas en la frente, párpados derrotados...en definitiva, era un terco cazador de gente medio dormida.&lt;br /&gt;Aquella misma mañana se iba a retirar del negocio: le suponía demasiadas satisfacciones personales para el poco tiempo que le dedicaba, y éso había acabado por aburrirle tremendamente.&lt;br /&gt;El oficio lo heredó de su padre, que a su vez no lo había heredado de su padre, sino que se lo había robado a un comerciante de colchones de lana.&lt;br /&gt;Iba a dejar el negocio definitivamente. Así que decidió seleccionar bien a su «última persona»: con cierto asombro la reconoció de repente. Era aquella chica a la que le dijo que saltaría las lunas del mes de julio de su boca, en medio de la corriente del río. La muchacha venía desde el fondo del caminito del parque, y le quedaba para llegar a donde él estaba los mismo pasos que el ladrón de sueños recorrió el día que aguantó hasta el final para no darse la vuelta y volver a verla por última vez. En aquella penúltima despedida hubo pocos motivos para olvidarla, aunque los recordaba todos, perfectamente, y en orden de importancia. Cuando la chica llegó hasta donde él estaba tenía una marca de sábana en la cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;Para ella, aquella fue la primera noche de la que se levantaba después de soñar. Leyó cuentos infantiles de pequeña y en el instituto le dijeron que los poetas soñaban despiertos...pero nunca antes había soñado. De hecho la habían abandonado tantas veces a ella como al contrario, por ser demasiado pragmática. Se había levantado, ese mismo día, para dedicar todo el tiempo del mundo a pasear su sueño, una vez despierta, por toda la ciudad. Se vistió cromáticamente, decidiendo cada una de las prendas en función del paraíso del que se había despertado. Incluso calculó las veces que la mirarían y quién lo haría, para decidir su impacto visual. Era tan consciente de que lo que había soñado sería percibido por la gente que estaba despierta, que se maquilló los pantalones, la camisa y la cara. Caminó hacia el fondo del caminito cuando, con cierto asombro, lo reconoció. Era aquel chico que la desnudó sin bajarle ninguna cremallera, dejándola en medio de la noche, enferma de dolores ambientales. Se echó la mano, enseguida, al bolsillo donde guardaba el corazón: le habían robado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * * *&lt;br /&gt;Él la paró y cerraron los ojos para besarse hasta verse profundamente. No hizo falta robar nada, ya que ella le dio un beso imposible y a él nunca le resultaría imposible darle un beso. Abrió la mano y le devolvió la cartera, despiertos... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-572688822666950344?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/572688822666950344/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=572688822666950344' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/572688822666950344'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/572688822666950344'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2012/02/17-de-febrero-de-2012.html' title='17 de febrero de 2012'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4963754559057782592</id><published>2012-01-21T00:31:00.002+01:00</published><updated>2012-01-21T00:43:28.955+01:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2012</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El abrazo del infame sujeto&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se dio cuenta de que no se percataba de los pequeños detalles de las cosas de la vida casi sin darse cuenta.&lt;br /&gt;Fue una mañana o una tarde de cualquier día de abril, en cualquier parte pero delante de sus ojos. Los vio girarse, por primera vez, de color negro ceniza. Se asustó porque era la primera vez que veía de verdad algo con precisión, y desde su diminuto tamaño le pareció algo muy grande de comprender. Casi que en ese momento se dio cuenta de que Bruce Lee gana en todas las películas excepto en la que muere.&lt;br /&gt;Pronto se convirtió en aquel ser despreciable que ondearía por el barrio a merced del viento del norte. Manoseaba con sus ojos los rincones de las cazadoras, olía los besos de los adolescentes en los bancos de los parques; escudriñaba (había dejado de mirar)&lt;br /&gt;A ella la conoció mucho después de terminar de contar los melanomas de su perro. Más concretamente fue entre el alquiler de aquellos prismáticos de ver de cerca y la adquisición del soldador de precisión. Cuando la vio por primera vez ya la había visto muchas otras veces.&lt;br /&gt;La gente del barrio contaba que aquel ser infame la cortejó uno de los tres días en los que no salen a la venta los periódicos, aunque las putas siguen trabajando y saliendo en los diarios. Otros, al preguntar por la extraña pareja, giraban la cara sin querer ni saber contestar.&lt;br /&gt;En todo caso, la muchacha ya había sido cortejada por el mar así que de nada le sirvió al ser detestable llenarla de sal por las noches.&lt;br /&gt;Lo vecinos de las manzanas colindantes afirmaban que se conocieron mientras ella paseaba, destilando silencio, como una gran ave en la ingravidez del precipicio. Justo antes de que cayera desplomada, el detestable sujeto la alcanzó. Todos lo vieron todo, incluso quisieron avisarla de que su rescatador merecía una de la peores muertes conocidas.&lt;br /&gt;El único habitante del barrio que quiso dar su nombre me dijo que tuvo que sentarse a contemplar la escena: «yo lo vi todo. Su vestido blanco, las lágrimas sobre la piel (también las vi) el abrazo de ése ser lamentable. Calculé que le quedaban, todavía, doscientos cuarenta abrazos como ése para entender la vida un poco —dijo el viejo— A la izquierda estaba el campanario iluminado. Tuve que sentarme en el banco reservado a los jóvenes enamorados para no parecer un mirón. Después del abrazo yo estaba más tranquilo también. La besó: nunca merecerá otros besos más perfectos en su abrazo que aquellos.Incluso pensé en levantarme y felicitarla. No me moví de allí durante horas. Todos lo sabían —comentó el ciudadano— iba a desmontarla poco a poco hasta convertirla en un montón de piezas sin sentido.»&lt;br /&gt;Murieron de jóvenes, dejando de tener miedo a todo y olvidaron sus nombres junto al número de la Seguridad Social.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4963754559057782592?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4963754559057782592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4963754559057782592' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4963754559057782592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4963754559057782592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2012/01/20-de-enero-de-2012.html' title='20 de enero de 2012'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1035338596471476451</id><published>2011-12-18T23:13:00.001+01:00</published><updated>2011-12-18T23:22:01.787+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Siempre en Navidad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No tenía ni fuerzas ni bicicleta para alejarse de ella. Y éso que era Navidad, y nunca había pasado la navidad sin bicicleta ni gasolina en el pecho.&lt;br /&gt;Recordaba que, por estas fechas, su madre le tejía enormes jerséis de ochos de lana; «hijo mío» - le decía - «eres tan sensible que así no puedes salir a la calle». Y pasaba las horas multiplicando tablas de lana del ocho en abrigos, cazadoras o chubasqueros. Luego casi siempre le daba calor y se las quitaba...en ese momento los muchachos de la calle acababan pegándole porque lloraba recordando a Fermina Daza.&lt;br /&gt;En navidad, también conmemoraba el frío del aire en los coches de choque...y aquella tienda en la que colgaba, al fondo del pasillo, el cuadro de un hombre que le estaba dando un beso a una mujer, totalmente desvalida. En aquel entonces la nariz se le endurecía al abrigo del olor de los chicles de fresa y soñaba con Priscilas, reinas de los desiertos...ésas que empezaban a subir la temperatura de los cuerpos.&lt;br /&gt;Era en navidad y no en ningún otro momento, cuando mecanografiaba su nombre por las noches, con la máquina sobre las rodillas, en equilibrio perfecto. Así, de alguna manera la tenía impresa y con aroma a cinta de Olivetti. Le escribía versos desplegando los palos de los Chupa chups, visitaba sus buzones, escondía piedras que habían tocado sus zapatos.&lt;br /&gt;Le dijeron que en navidad el oscuro cielo blanco de los bares, en Tokyo, se llenaba de ternura; y que en cada mesa alguien abandonaba mensajes inenarrables; y abrazaba la hojarasca para comprobar que los árboles, a pesar de ello, no habían muerto. También le comentaron que en navidad las ventanas de los pisos son mapamundis, tatuajes, y si te acuestas por la noche a la gente le sobra mucha más cama que cordura.&lt;br /&gt;En navidad hacía mapas: de dónde iba o hacia dónde venía, sin importarle el orden de los factores. Registraba planos de la casa de sus tíos, de sus ojos...¡tenía tanto miedo a perderse! Pronto desarrolló una tremenda capacidad de orientarse, sobre todo en los supermercados y en los grandes almacenes. Ésto le ayudó a hacer lo propio con los corazones de la gente que quería.&lt;br /&gt;Y llegó, otra vez, la navidad, y con ella dejó su oficio de costurero para buscar mejor fortuna en el difícil arte de morder lunas crecientes. No le iba mal del todo cuando se interesó, nuevamente, por aquel cuadro en el que Klimt amaba incuestionablemente a una mujer que tenía los ojos cerrados y la voluntad empeñada en aquella casa de empeños de la esquina. La tienda ya no estaba allí. En su lugar habían construido una sucursal bancaria y, al lado, una escuela de doma de cebras polares. Su sonrisa desertó del campo de concentración en el que se había convertido su cara, quedándose, nuevamente, sin fuerzas y sin bicicleta para alejarse de ella.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1035338596471476451?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1035338596471476451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1035338596471476451' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1035338596471476451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1035338596471476451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/12/siempre-en-navidad-no-tenia-ni-fuerzas.html' title=''/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-6509909692958765435</id><published>2011-11-17T22:29:00.001+01:00</published><updated>2011-11-17T22:30:48.881+01:00</updated><title type='text'>18 de noviembre de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El chico inconcluso&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al poco de darse cuenta de que adulterando las cosas las llenaba de una nueva energía inexistente hasta ese momento, se echó a llorar como un niño de menos de seis años.&lt;br /&gt;Empezó, por puro inconformismo controlado, a ampliar los contenidos de sus libros de la escuela cotejándolos con amigos y conocidos de otros países, de otros lugares. Por ejemplo, un día se paró en la lección que explicaba el verde incluyendo las acepciones de ese mismo color en Oriente Medio...y así obsesivamente, sucesivamente...&lt;br /&gt;A menudo, sus compañeros se le acercaban para no aburrirse en sus pupitres e incluso algunos profesores dejaban de utilizar sus libros de texto para sumergirse en la libertad de los de él.&lt;br /&gt;El criterio para ampliar la información era, siempre, vecino de la curiosidad: nunca rechazaba nada que no le produjera ese estado de nerviosismo que provoca querer saber las cosas que te muerden el alma, que te completan. Tampoco rechazaba ninguna disciplina en concreto puesto que su indiferencia por lo preestablecido le hacía preocuparse por cualquier otra cosa que no lo fuera.&lt;br /&gt;Así, tropezando con la vida, llegó hasta la literatura, que es como se llega cuando quieres hospitalizar los besos que han pretendido suicidarte. Como estaba relleno de cariño no tuvo tiempo de darse cuenta de que al segundo libro que leyó ya le había añadido cosas: algunos recortes de prensa que hablaban del autor, unas gotas de perfume que le recordaban a alguien que aparecía en la página 59, el rastro de la tinta de aquel verso que quiso tachar, el cerco salado de sus ojos, allí...&lt;br /&gt;A aquellos versos, sin capitán, se le sumaron otros libros con Macondos y romances gitanos; y Nueva York, partida en tres. A todos les iba arañando personalidad, hipotecando parte de su tiempo en secundarlos, participando de su destrucción, muchas veces en medio de la noche. A todos esos libros les fue cortejando la amargura de sus mentiras, hasta que llegaba a las verdades que decía y, en ese momento, siempre encontraba una excusa para participar en el texto. Tantas eran las referencias que iba añadiendo que muchas veces tenía que volver a leer el libro, esta vez, otro, nuevo.&lt;br /&gt;Murió como mueren los libros leídos sin el corazón en la mano. A su entierro acabaron viniendo casi todas las personas anónimas de la ciudad: el panadero, el que pasa con el camión de la basura, de noche. lucero; el indigente del parque inerte, la madre que cruza con su hija por la acera de enfrente cuando yo cruzo por la otra; el taxista que espera, como la luna menguante, a completarse antes de que llegue la primavera...&lt;br /&gt;En cierto modo, eran las únicas personas que tenían que aparecer en su entierro para, definitivamente, completarlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-6509909692958765435?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/6509909692958765435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=6509909692958765435' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6509909692958765435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6509909692958765435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/11/18-de-noviembre-de-2011.html' title='18 de noviembre de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1611338227343871993</id><published>2011-10-20T19:47:00.001+02:00</published><updated>2011-10-20T19:49:21.568+02:00</updated><title type='text'>20 de octubre de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La joven del fondo del pasillo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Había decidido invertir los ahorros de su familia y parte de las herencias de sus antepasados a amar sin concesiones. Incluso se rumoreaba por la zona que este nuevo orden de cosas le estaba llevando a la ruina, afectando, definitivamente, a parte de su futura descendencia.&lt;br /&gt;Para ello trazó un plan que nació el mismo día en el que vio a Teresita. Siempre permanecía allá, al fondo de la casa, en el rincón del cuarto, con la falda dos centímetros por debajo de la rodilla. La chica parecía hipotecarse con una dulce sonrisa a modo de trompeta de sueños, y se la veía siempre orientada hacia el sur, bajando a golpes escaleras de escalones y medio.&lt;br /&gt;Sí, lo cierto es que, desde la entradita, forrada de recuerdos de boda con marcos de plata, hasta la estancia donde estaba la joven, sólo había una cajita de música austriaca, en la que una princesa bailaba a media noche con la tapa cerrada.&lt;br /&gt;El chico decidió que para resolver a la joven sólo necesitaba, como decíamos, dedicar todo lo terrenal a conseguir dibujar un boceto de su alma. Pero casi ninguno de sus amigos quisieron ayudarle y, los dos o tres que lo intentaron, perdieron el dinero y la paciencia (en ese orden) a las terceras de cambio.&lt;br /&gt;Rápidamente y antes de que aquella chica abandonara el rincón del fondo de la casa, decidió generar una técnica amatoria propia: genuina, en medio de la noche. Pasaba las horas esbozando sonrisas en los espejos, gestionando planes para atacar labios, fabricar besos incontestables, gestos que hacen enrocarse a los miedos y que derrumban corazones, y que escupen pecados...&lt;br /&gt;Muchas noches se despertaba en medio de la nada y era entonces cuando más ferozmente se le ocurrían las ideas. A poco que se iba gastando el presupuesto para amar sin concesiones se daba cuenta de que necesitaba ese estado nocturno de inconsciencia para darle sentido a su trabajo. De hecho sus certezas morían por el día, florecían por la noche.&lt;br /&gt;Aquel día, ése en el que se levantó más pronto de lo habitual, se miró al espejo y no se reconoció. Sobre los labios se le encajó una especie de peso ligero, lleno de una espesa nube dorada de tranquilidad. Ya se había prometido no ponerse nervioso, si llegaba el momento, pero no tuvo más remedio que sentarse a esperar que la vida le diera dos respiros.&lt;br /&gt;Mientras, poco a poco, se acercó al fondo de la casa, dejando atrás el relucir de los marcos de plata de las bodas de los demás.&lt;br /&gt;Antes de llegar a la habitación se paró frente a la cajita de música austriaca y la destapó.&lt;br /&gt;Y siguió, ya sin presupuesto, pero con la extraña sensación de querer subirle la falda sobre la rodilla.&lt;br /&gt;Tuvo que olvidar su nombre por completo antes de besarla, hasta que dejara de respirar...&lt;br /&gt;Estaba todavía allí. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1611338227343871993?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1611338227343871993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1611338227343871993' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1611338227343871993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1611338227343871993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/10/20-de-octubre-de-2011.html' title='20 de octubre de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-689893816160664898</id><published>2011-09-21T07:10:00.001+02:00</published><updated>2011-09-21T07:13:10.600+02:00</updated><title type='text'>20 de septiembre de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La importancia de ser un dálmata&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya creo haberme acostumbrado, como la soga al cuello del ahorcado, a tus besos desesperados. Lo creo firmemente porque ayer, de nuevo, me salió otro lunar detrás de la espalda.&lt;br /&gt;Yo que siempre fui un tipo de costumbre, no logro contener mis ganas de suicidarme intelectualmente cuando me salen nuevas manchas. Padezco esa extraña enfermedad desde pequeño y no creo que me deshaga de ella hasta dentro de dos semanas.&lt;br /&gt;Me salió por la mañana, que es cuando aterrizan los besos, las caricias, las ideas...Claramente surgió por aquella paliza mental que le propiné a aquel amigo (que milagrosamente continua siendo mi amigo) A veces resulta difícil encontrar un claro en medio de tanto lunático lunar.&lt;br /&gt;Y logro acostumbrarme, a tus besos desesperados, por puro mimetismo social; y lo consigo porque anteayer descubrí el octogésimo octavo lunar que me creció, delante del pecho. Casi no recuerdo el motivo porque se casó con un primo lejano de mi prima Olvido. Casi seguro que maté con la mirada a aquel tipo que sólo se diferenciaba de mí en que no era yo.&lt;br /&gt;Y consigo recordar los nudos marineros de los cuadros de las casas con armarios roperos a costa de acostumbrarme a tus besos. Y lo logro porque antes de anteayer, en medio de la ducha , de madrugada, fui consciente de mi nuevo lunar. Esta vez, debajo de la planta del pie. En ese momento me sentí como uno de los hipopótamos de Pablo Escobar. Ser consciente de que la vida te reprime pintándote pecas en el cuerpo creo que sólo es entendible desde el punto de vista de un hipopótamo colombiano. En mi favor quiero decir que creo que sí sé por qué me salió: por no salir a pintar un beso en esa pinacoteca subvencionada en medio de mi pecho, que es tu lengua.&lt;br /&gt;Hoy, claramente, encima de la base de la cabeza, me he habituado a esperar tus besos desesperados. Y lo he hecho únicamente por mí. Y por los dálmatas, que nacen sin manchas en la piel y van recuperando su verdadero aspecto a la vez que pierden la inocencia y los años de vida. Sin saber demasiado de perros, ni de manchas, ni de las cosas que se nos dan de nacimiento, reconozco haber desarrollado una tremenda sensibilidad por las huellas que va dejando la vida en la piel. También de cómo se oscurece la corteza cuando empiezan a llover lunares por las mañanas en tu piel. y sobre todo piensas que, aquello que te hace único, forma parte de las cosas que te manchan la dermis. Por eso creo haber ladrado más de una vez, mordido la mano que me ha dado de comer, y también recuerdo haber movido la cola detrás tuyo, por la calle hasta la esquina de las casas sin aristas.&lt;br /&gt;Ya creo haberme acostumbrado, como la soga al cuello del ahorcado, a tus besos inesperados. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-689893816160664898?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/689893816160664898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=689893816160664898' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/689893816160664898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/689893816160664898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/09/20-de-septiembre-de-2011.html' title='20 de septiembre de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5394078960011508263</id><published>2011-07-16T21:03:00.001+02:00</published><updated>2011-07-16T21:07:14.345+02:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2011</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El final del mundo&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un momento en el que sólo escuchaba yo a aquel tipo. Se desplazaba por la mediana prediciendo el fin del mundo y daba la sensación de que  este hecho le parecía poco; era como si después de que todo acabara tuviera que pasar alguna cosa más. A veces, a las ciudades se les vienen encima las noches: este era uno de esos días.&lt;br /&gt;Del otro lado de la acera  se olía  el ocaso de las nubes en su boca, abierta a cal y canto. Casi nunca me interesó el fin del mundo, pero a esas horas ya no tenía nada mejor que hacer.&lt;br /&gt;Yo creo que aquel tipo caminaba porque había dejado de dar besos en la boca y prefería que reventara el planeta a irse a casa tan pronto.&lt;br /&gt;Hasta ese momento no me había interesado el nombre de la calle: en Colombia se entiende el anonimato de los portales, se comparte el poco protagonismo de las calles, sin nombre, vocacionalmente numéricas.&lt;br /&gt;Para entender mejor su discurso apocalíptico tuve que entretenerme con sus piezas y caminar, como decía antes, como si aprendiera otra vez a besar en la boca. Así que borré de sus manos el cartón de vino y le dibujé una botella de champán. Luego lo urbanicé del todo. Hasta que no pasaron un par de semanas no entendía el estado de las cosas de aquí: es la rotura de la linealidad. Muchas veces me sorprendía, mirándome la palma de la mano y descubría en ella el dibujo exacto, el callejero en el que orientarme hacia donde quería ir: a la Troja, o a ese bar oscuro, el amasijo de cemento que me habían recomendado ver,...ese desorden colectivo, esos bocados en las aceras, esa mella que desgasta la vida y el asfalto, han conseguido que me interesara el fin del mundo, muy cerquita de la Calle de los músicos...&lt;br /&gt;Y efectivamente, pensé que hasta el final de nuestros días tienen identidad nacional y que sólo los supermercados y las tiendas de novias de tergal mantienen esa estética denigrante en los paisajes urbanos: cuanto más te escuchaba, mucho más mar aéreo me parecía mi estancia en ese pedacito de tierra.&lt;br /&gt;Había quedado, después, con Dani a tomar unas cervezas y me había dejado de interesar el final del mundo, porque era ‘juerves’. Una vez dentro del bar, apareció en la televisión Europe, y sonaban los acordes de The final countdown. Dani me miró y me dijo, con una sonrisa de odio y enfundado en su camiseta de AC/DC, «Fernando, esto es auténtico rock de peluquería...» Pasaron varias cervezas y media hasta que me di cuenta de que uno de los sitios donde quiero pasar el final de la humanidad es Barranquilla.&lt;br /&gt;Volví para comprobar que seguías intentando informarnos del final de la historia del hombre, dado que al final de la mía parece que le quedan algunos capítulos más, y algunos menos. Gracias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5394078960011508263?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5394078960011508263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5394078960011508263' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5394078960011508263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5394078960011508263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/07/20-de-julio-de-2011.html' title='20 de julio de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-3037750213823215347</id><published>2011-06-16T06:57:00.001+02:00</published><updated>2011-06-16T07:00:09.154+02:00</updated><title type='text'>17 de junio de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El sol de aquella tarde&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Aquella tarde, de repente, volvió a erizársele el pelo con la música de aquel grupo que había estado odiando en los últimos años. Fue directo a la cocina y, de pronto, se sintió un poco suicida metódico: quiso comprobar si había perdido la intolerancia a la lactosa, el odio a la cebolla recién cortada o el olor a ajo entre los dedos de las manos. Y lo hacía porque, hace tiempo, todas esas cosas le fascinaban, le hacían tremendamente feliz.&lt;br /&gt;Pero llevaba años sin necesitar el olor de la tierra mojada, dos veces por semana; o la sensación de estar metido en la cocina, oliendo hortalizas y besos de amantes sólo con delantal...Durante mucho tiempo estuvo así, tristemente, sin soportar la lactosa, odiando las cebollas y vomitando con el olor a ajo entre los dedos.&lt;br /&gt;Aquella tarde estaba oscureciendo muy deprisa, que es cuando a él le parecía todo más parido. En su imprudente y metódico plan volvió a recorrer las calles que había dejado de visitar por odio, reproches, por no conocerse lo suficiente. De hecho, muchas veces se había planteado cambiar de ciudad porque había restringido tanto su radio de movimiento por ese motivo que siempre terminaba realizando el mismo recorrido. Volvió a aquel bar, comió en ese restaurante, contempló aquel mar de juncos y tierra...de tal manera irrumpieron otra vez todos esos lugares que al final le resultaba difícil no perderse en la ciudad, que se había hecho enorme.&lt;br /&gt;Aquella tarde volvió a escribirla, que era la única manera de tenerla cerca. Reconocía que la había convertido en literatura para no verla. Ya empezaba a tener miedo de tornar a su estado anterior de odio a las hortalizas y a la lactosa, a su estado anterior al de aquella tarde, cuando se emocionó escuchando a aquel grupo. No quería volver, bajo ningún concepto a reírse, cuando reírse es lo mismo que entrar en casa de alguien y no pasar del recibidor.&lt;br /&gt;Aquella tarde, en medio de la noche, recordó el olor de su nuca. Completó su cara ya que su corazón era un puzle que no quiso nunca finalizar. También recordó que le gustaba pasear cuando llovía y que las tardes, en medio de los collados, revientan los besos robados a los ángeles por los portales.&lt;br /&gt;Aquella tarde, por toda la casa se podía reconocer el olor a húmeda cebolla, a cuajada fresca; y besándose los dedos pulgar y corazón, se percibía un delicadísimo ambiente a ajo por todas las habitaciones. Le dieron unas terribles ganas de bailar al son de aquel grupo, recién odiado, recién querido.&lt;br /&gt;Aquella tarde, casi queriéndolo, volvió a recordar el número exacto de pecas de su espalda. Durante mucho tiempo fue el astrólogo oficial de su dorso y, mientras dormía, jugaba a construir constelaciones con sus lunares en medio de esa infinita galaxia... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-3037750213823215347?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/3037750213823215347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=3037750213823215347' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3037750213823215347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3037750213823215347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/06/17-de-junio-de-2011.html' title='17 de junio de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-462814681359056319</id><published>2011-05-20T18:01:00.003+02:00</published><updated>2011-05-20T18:11:08.648+02:00</updated><title type='text'>20 de mayo de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;De izquierda a derecha&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se giró hacia la derecha pero ahí estaba ella. No le hacía falta saber que estaba allí porque olía su perfume cinco segundos antes de que sonaran las patas metálicas del taburete, mientras se sentaba, dulcemente. Cuando entraba era como un golpe de aire fresco. Se dejaba caer sobre la barra y, minuciosamente, besaba el gin-tonic en la boca. Era el momento que aprovechaba para girarse, este vez sí, hacia la derecha. Tenía dos segundos antes de que el cubata se desmayara de placer; sin lugar a dudas era el animal más bello en zonas azules a la redonda.&lt;br /&gt;Iba hasta allí sólo por probabilidad: le encantaba que todo fuera siempre igual y disfrutaba comprobándolo al caer el sol. Se estremecía con la frecuencia de sus gins, exacta y tierna . También con los primeros dos botones de cualquiera de sus blusas, perpetuamente desabrochados. Incluso la distancia entre su sombra y la puerta, preciosa.&lt;br /&gt;Curiosamente ya no tenía más oportunidades de girarse en toda la noche, puesto que ella practicaba una cierta tendencia a dejarse caer, sobre la barra, hacia él, pero sin mirarlo. Aún así, él percibía que ella parecía levitar porque aunque estaba sentada, no movía ninguna parte de su cuerpo y no se oía el crujir de las patas de los taburetes, en ningún momento. Finalmente ella se levantaba, mirando si las gafas tenían un poco de polvo (éso lo imaginaba porque la oía soplar y conocía todos sus sonidos, perfectamente) Con un golpe de cremallera de bolso le avisó de su partida: mientras se alejaba del taburete, le dedicó un concierto acústico con los tacones que acunaban sus noches, interminablemente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No se giró a la izquierda, pero allí estaba él. No le hacía falta saber que estaba allí porque se sentía tan sola que la propia probabilidad no podía ser tan cruel con ella. Cuando se preparaba para salir de casa, lo hacía calculando los gustos de él, de manera completamente paranormal. Se ponía una blusa y se desabrochaba los dos primeros botones porque creía que a él le gustaría. Después, se perfumaba de tal manera que se le podría oír llegar a cualquier sitio, al menos, cinco segundos antes de sentarse. Por último pediría un gin-tonic. Básicamente necesitaba sentirse acompañada pero no quería nada más. Por lo tanto no le debía dar ninguna oportunidad para girarse (o sólo una, y así que viera los besos que le quedaban por dar, mientras bebía el primer sorbo de su cubata) Era feliz a su lado, en la hipotenusa que trazaba la barra con la puerta. Era, probablemente, la dama más feliz en muchas zonas azules a la redonda. Cuando la noche se moría, soplaba por encima de las gafas, tiernamente, y cerraba el bolso,...Se levantaba del taburete y caminaba, mientras su culo besaba el suelo con los tacones, hasta el punto que creía que así sonaba una bella melodía de desencuentro, para él. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-462814681359056319?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/462814681359056319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=462814681359056319' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/462814681359056319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/462814681359056319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/05/20-de-mayo-de-2011.html' title='20 de mayo de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1455687098876155857</id><published>2011-04-20T07:07:00.002+02:00</published><updated>2011-04-20T07:09:40.760+02:00</updated><title type='text'>20 de abril de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Entre una punta y el resto de la lanza&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fue en medio de una gran cantidad de personas malheridas de amor. Una de esas noches que acaban de día, de esas que se convierten en aquellas en pocos minutos. No le asustó darse cuenta, ni se lo contó al cuadro de Gustav, con el que tenía serias conversaciones al pie de la cama.&lt;br /&gt;En definitiva, lo que le pasaba, era que no conseguía ver las cosas en conjunto y se tenía que conformar con los pequeños detalles. Cuando acariciaba la mano de su chica no atinaba a reconstruirla más allá del hombro, por lo que siempre le parecía estar tocando la misma minúscula porción de piel. Incluso cuando la besaba, la miraba con deseo pero no veía nada más por encima de la nariz.&lt;br /&gt;Poco a poco fue reduciendo su percepción de lo colectivo, hasta el punto de que era capaz de estar en medio de una manifestación y relajarse profundamente. De hecho, no había causa perdida a la que no se apuntara para quedarse en el centro de esa nada que a veces reúne a miles de personas... y dormir durante unas horas.&lt;br /&gt;El asunto pronto se extendió a su percepción musical: amigo de las bandas sonoras, esas que explicaban toda una película, tuvo que conformarse con los armónicos de los jaleos y las bamberas. También olvidó la música clásica y el jazz, porque no podía morirse con Chopin ni ver a Vivaldi plantar las flores en primavera.&lt;br /&gt;Fue, como decía al principio, ese día en que por aquel lugar paseaban miles de personas malheridas de amor. Se dio cuenta inmediatamente, cuando chocó contra parte de su cuello. La golpeó con su mentón y supo que la amaría para siempre. Olía a rock y a beso infantil. La chica levantó la mirada y, de entre todas las personas, milagrosamente, sólo le vio a él. A ella le gustaban los mapas sin dragones, más bien físicos que no políticos. Casi nunca se acordaba de su nombre y solía definirse por el reino animal al que pertenecía. Nunca le había tocado a nadie la yema de los dedos, ni había contado las pecas de la espalda de ninguno de sus amantes. Paseaba sin decisión y decidía si paseaba mientras los demás lo decidían. Rompía las hojas de los libros que no tenían descripciones: le aterraba la acción, incluso cuando hablaban los personajes.&lt;br /&gt;El golpe que los unió los dejó en medio de un pasillo estrecho, ése en el que se encontraban por exceso o por defecto. Mientras se disculpaban antes de disculparse, se iban mirando tan intensamente que cada uno de ellos acabó por finalizar al otro: ella le dijo lo que él tenía en mente decirle. Él se calló lo que ella no iba a haberle comentado nunca. Y, en ese espacio de tiempo, sonó de principio a fin Kind of blue; y ella se acordó de su nombre con tanta precisión que tuvo la certeza de que si lo pronunciaba pasaría gran parte del resto de su vida con aquel hombre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1455687098876155857?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1455687098876155857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1455687098876155857' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1455687098876155857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1455687098876155857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/04/20-de-abril-de-2011.html' title='20 de abril de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-3653666539996623667</id><published>2011-03-17T18:43:00.002+01:00</published><updated>2011-03-17T18:46:19.900+01:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;                                             &lt;span style="font-size:130%;"&gt;El fabricante de buzones&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Como su padre y su abuelo. Su tatarabuelo no pudo serlo por incompatibilidad generacional: dedicó toda la vida a criar palomas mensajeras de plumaje miel y limón.&lt;br /&gt;Heredó el negocio siendo muy crío y aprendió a entender a las personas adultas en función de lo que pretendían de sus buzones de correos.&lt;br /&gt;Su fábrica pronto se convirtió en una pequeña consulta psiquiátrica, porque los clientes le pedían consejo espiritual sobre qué buzón colocar en las puertas de sus casas. Él siempre empezaba por preguntarles si alguna vez se habían enamorado y, si dudaban o decían que no, los despedía con una amable sonrisa, «usted lo que necesita es una paloma mensajera» - les recriminaba. En cambio, si la respuesta era positiva, construía el camino de preguntas para diseñar su buzón perfecto.&lt;br /&gt;El primer paso para tener un buen buzón siempre era reconocer las miserias: «yo he dejado de considerarme buena persona» le decía un cliente, a lo que respondía: «necesita, pues, un buzón más grande del que tiene ahora: ya no le cabe más publicidad engañosa en su vida». Otros clientes le contaban los meses que no hacían el amor con sus parejas y él siempre tenía un par de buzones o tres para tranquilizarlos.&lt;br /&gt;Cansado de que se aprovecharan de su talento, decidió utilizarlos para generar sus propias teorías. Por ello comenzó a preguntar por los electrodomésticos que tenían en sus casas: «Tu nevera es el reflejo de tu alma», solía decirles. Con todos esos datos consiguió realizar un tratado sobre la personalidad de sus clientes en función de los electrodomésticos que tenían en casa. Luego, sólo tenía que convertir los datos en medidas de buzón: ancho de boca, alto de tapa, fondo de caja,... «construir un buzón es lo más parecido a convertirse al cristianismo: lo que importa es el compromiso cerrado, matasellado que uno lleva dentro y la caja que lo envuelve sólo debe contener una pegatina con tu nombre» le decía siempre su abuela al salir de misa mientras le pisaba con saliva el flequillo y la vergüenza.&lt;br /&gt;De un tiempo a esta parte, en la fábrica, solía encontrarse solo, en medio de la sala de troquelado. Sobre todo echaba de menos a los clientes con ganas de ser curados con la buzonología. Nunca le había importado el dinero...de ser así habría convertido el negocio en un despacho de abogados con un más que seguro éxito personal.&lt;br /&gt;El último cliente que llegó a su despachito se sentó y, al preguntarle si se había enamorado alguna vez en su vida, contestó: «entre los peluqueros anticrisis y los anuncios de clínicas dentales, estoy hasta los cojones en cuestión de buzones» Le contestó que no necesitaba un buzón, sino una cuenta de correo electrónico y, al salir, cerró la puerta y nunca, jamás, volvió a abrir la fábrica. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-3653666539996623667?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/3653666539996623667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=3653666539996623667' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3653666539996623667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3653666539996623667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/03/17-de-marzo-de-2011.html' title='17 de marzo de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-572328981387821913</id><published>2011-02-18T19:27:00.002+01:00</published><updated>2011-02-18T19:31:45.218+01:00</updated><title type='text'>18 de febrero de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Todos somos Alfred Hitchcock&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Había asistido a cursos de autoestima pasajera con olor a gasolinera; también le dijeron que se leyera dos libros sobre el tema, pero al final y al principio, le sonó como suenan los sonajeros: todo daba lo mismo, todo se escuchaba igual, sin matices, pero con un ruido tremendo y con falta de ritmo.&lt;br /&gt;Su problema era, sin lugar a dudas, él mismo: llevaba mucho tiempo mirándose al espejo e intentando entenderse...sin resultados. Casi todo el mundo con el que hablaba le daba la razón, porque había estudiado mucho y, sobre todo, porque había empapelado las paredes de su casa con diplomas enmarcados que demostraban que era muy inteligente. Pero él, cuando llegaba a su casa, era incapaz de recordar qué había procurado decir. Tenía tan deformado el sentido de la responsabilidad sobre lo que decía que peligrosamente acabó repercutiendo en lo que hacía.&lt;br /&gt;Incapaz de comprenderse, en sentido estricto, se dio todo el tiempo del mundo para permitírselo todo, a ver si había suerte y comprendía por qué tenía miedo a perderse en las montañas.&lt;br /&gt;Nada. Acabó. Dios. Ira. Ave.&lt;br /&gt;Finalizó, ese día, en medio de la noche y a punto de empezar a trabajar en la fábrica de peluches. Fue a almorzar y se sentó en medio de las vigas de acero, a tomar algo caliente. A los diez minutos del mismo café matutino de todas las semanas, su compañero de mesa, de puesto de trabajo y del alma le propuso apuntarse a una academia de corte y confección.&lt;br /&gt;Al llegar al casa se abrochó las zapatillas, se abotonó la chaqueta y se metió en el bolsillo el metro amarillo que le había regalado su abuela.&lt;br /&gt;Una vez en la academia, el profesor le propuso ponerse a prueba reparando un agujero en medio de una chaqueta de carpintero.&lt;br /&gt;Primero, no veía el agujero (ni el problema) Segundo, no conseguía introducir el hilo por el ojo de la aguja (ni lograba demostrarse que podía hacerlo) Tercero, le temblaba el pulso (que es sinónimo perfecto de no creer que lo haría) Por último, colocó el trozo de tela, tapó el agujero y lo remendó.&lt;br /&gt;Y entendió que, si alguien es capaz de remendar algo, seguramente es porque se había dado cuenta de que alguna vez se equivocó, y de que el lugar donde lo hizo fue ese mismo sitio donde había un agujero. A cada puntada que daba le iba correspondiendo su correspondiente lágrima fecal. Hasta que llegó un punto en el que había desechado tanta basura de su cuerpo que todo terminó creciendo alrededor suyo.&lt;br /&gt;A la segunda clase ya sabía asegurar los botones de las chaquetas, y pensó, al mismo tiempo que cosía sin parar, que Alfred Hitchcock también tuvo que haber padecido, alguna vez, un tremendo dolor de huevos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-572328981387821913?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/572328981387821913/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=572328981387821913' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/572328981387821913'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/572328981387821913'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/02/18-de-febrero-de-2011.html' title='18 de febrero de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1615019278330748450</id><published>2011-01-20T16:24:00.001+01:00</published><updated>2011-01-20T16:25:57.787+01:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2011</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Historias de espejos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tomó la determinación de salir de casa sólo para fijarse en lo que hacían los demás. Lo decidió libremente, ya que no había sido capaz nunca de ser una persona respetable por sí mismo, ordenada, seria, normal...&lt;br /&gt;Lo primero que decidió fue tratar de ordenar su armario imaginando cómo lo tendría organizado la vecina de la puerta siete. Y lo decidió así pues ella era la que mejor y más rápidamente distribuía en bolsas los alimentos en la caja del supermercado. Esta cualidad le pareció extensible también a la ropa interior de sus cajones y, por ende, a su armario.&lt;br /&gt;Le costó dos años y un día imaginarlo todo: dónde, cómo y por qué dejaría su vecina los pantalones, las faldas y los jerseys de cuello alto. Como veía que fumaba siempre mientras conducía, creyó que la chica en cuestión ordenaría por colores las prendas. También se fijó en cómo movía las caderas y, así, dedujo que seguramente tendría un apartado para las camisetas de manga corta durante todo el año. Además la chica respiraba hondo al pasar por la tienda de verduras, y por ello vio claramente que cuando viniera el buen tiempo la chica pasaría días oliendo la ropa y decidiendo cómo configurar los estantes para la época de calor.&lt;br /&gt;El chico ordenó sus horas de trabajo de tal manera que ya no hizo falta calcular a qué hora salía o entraba ella de casa, cuándo iba a comprar, cuándo pasaba frente a la tienda de verduras o a qué hora paseaba su sombra por la acera: él, inherentemente ya se encontraba allí para verlo todo y, así, acabar de organizar el armario de su casa.&lt;br /&gt;Pasados los dos años y el día, cuando tuvo completamente instaurado un nuevo orden en el armario, decidió continuar con su actividad de salir sólo para fijarse en lo que hacían los demás; y continuó modificando su percepción del mundo a través de la chica de la puerta siete.&lt;br /&gt;Esta vez trató de olvidar su vida anterior de golpe imaginando cómo la hubiera olvidado  ella. Frecuentemente la veía llorar por las noches, a través de la ventanita que comunicaba ambas cocinas. Determinó que él también debería de llorar, al menos, dos veces por semana cada ocho horas, justo después de las comidas. En cambio, durante mucho tiempo de aquel verano en que se suicidó, no pudo ver con claridad qué actitudes de la chica le podían hacer olvidar a él su lamentable paso por la vida. Por último, decidió pararla, en medio de la calle, mientras el camión de la tienda de repuestos pasaba con su olor a gasolina y polipropileno. Al preguntarle cómo podría olvidar su anterior vida ella le contestó, «he gastado tanto el olvido que en sus restos ha acabado leyéndose mi destino»&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1615019278330748450?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1615019278330748450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1615019278330748450' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1615019278330748450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1615019278330748450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2011/01/20-de-enero-de-2011.html' title='20 de enero de 2011'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5434051117698111072</id><published>2010-12-20T10:22:00.001+01:00</published><updated>2010-12-20T10:25:10.974+01:00</updated><title type='text'>17 de diciembre de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El hombre que quería enamorarse&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mucho temió el aterrizaje de los primeros copos de nieve en su tejado alejado del suelo: se había hecho la promesa de enamorarse a las segundas de cambio, en cuanto desaparecieran las estrellas y bajaran más de diez grados las temperaturas.&lt;br /&gt;Como siempre salió de su casa pasando por en medio de la indiferencia de su vecino de arriba y la ropa interior tendida de su vecina de abajo. Los vecinos que no eran ni de arriba ni de abajo lo recorrían con la mirada, preguntándose si una persona que nunca estuvo enamorada tenía derecho a una subvención del Estado. De hecho, alguna vez tuvieron la sana intención de poner un poco de cordura en su vida, regalándole un viaje a Alaska y dejando que muriera de amor en menos de dos semanas.&lt;br /&gt;Nunca se daba cuenta de que le resultaría imposible enamorarse en primavera porque todo va mucho más deprisa. Y a él, lo pausado le generaba una cierta inquietud, magnífica, que le llevaba a amar sin condición, sobre todo cuanto más frío se encontraba el ambiente.&lt;br /&gt;Por este motivo decidió, aquel día gélido, esbozar los primeros bocetos de lo que sería su gran proyecto amoroso. Se alicató las heridas con azulejos de colores contra las mentiras. Tanto fue así que decidió no pasar por el lavadero de coches de la esquina; ése que le rallaba el coche pero que hacía que a la vista de los demás pareciera, al menos, limpio. Y no lavó allí el vehículo por razones obvias: esta vez pretendía enamorarse de verdad. Incluso se peinó deprisa los remiendos de las puntas de los dedos...&lt;br /&gt;En todas aquellas cosas estaba, más largo que ancho, cuando pasó por entre los labios de la mujer de sus sueños. Tristemente la paró, con la excusa de quererla para toda la vida. Yo no sé si a ustedes les han parado, alguna vez, con la sana intención de ser amados para siempre; pero a ella le pareció bien, sobre todo porque llevaba toda la vida (y parte de la muerte) andando y nadie la había invitado a alquilar a medias un adosado en el polígono industrial que se encuentra entre el cielo y el infierno.&lt;br /&gt;Él, con ese aire de inferioridad que le caracterizaba, supo que estaba a punto de ser la persona más inocua del planeta, porque programar el día del enamoramiento de uno es como comer turrón en Navidad.&lt;br /&gt;En todo caso, y con los dientes en cruz, el hombre alcanzó a mirar el corazón de la chica pues llevaba un escote por el que se le veía lo triste que había sido durante toda la vida. Y por ello, el hombre separó el quiero del puedo para decirle al oído: «anochece más cerca del cielo que de tu boca amanece»&lt;br /&gt;Nunca más dejaron de ser, el uno del otro, carceleros de sus sueños,... si soñar significa dejar de estar despierto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5434051117698111072?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5434051117698111072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5434051117698111072' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5434051117698111072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5434051117698111072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/12/17-de-diciembre-de-2010.html' title='17 de diciembre de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-968506942193632607</id><published>2010-11-19T13:11:00.003+01:00</published><updated>2010-11-20T20:50:45.309+01:00</updated><title type='text'>19 de noviembre de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuento de navidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Había crecido amontonando libros y colecciones de periódico caducadas, que volvían a la actualidad casi todos los otoños. Por éso planificaba su vida en función del horario comercial: nunca descansaba en navidades, se fijaba en las tiendas de los vecinos para abrir la suya y limpiaba la acera con una escoba que tenía más de veinte años y medio.&lt;br /&gt;Desde que su padre le cavó una tumba al lado de la suya al traspasarle la papelería, tenía la extraña costumbre de comparar las secciones de la tienda con las estaciones meteorológicas. Así descubrió la primavera, una mañana de agosto, dentro de una caja de lápices de colores.&lt;br /&gt;El verano fue por casualidad: estaba debajo de las carpetas estampadas, entre los libros de viajes y la sección de literatura erótica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El caso del otoño fue un tanto especial, ya que no fue él quien lo encontró, sino que fue la propia estación meteorológica la que lo descubrió. Meses más tarde, cuando se conocieron mejor, la estación reconoció que andaba años buscándole en medio de las dos rayas de las libretas de dos rayas, y que no supo nunca por qué no había salido de ese sitio para buscarlo en otra parte.&lt;br /&gt;Pero llevaba más de diez años en la tienda y todavía no lograba avistar al invierno. Tuvo la valentía de contarle lo sucedido al único amigo que tenía y éste le sugirió que no se obsesionara. Por lo tanto dejó de buscarlo; así que, al no poder asimilarlo a ninguna de las secciones de la tienda, pasaba la época de frío con ropa de entretiempo, olvidaba dónde había escondido sus abrigos y nunca sacaba el agua de la nevera.&lt;br /&gt;Un mal día, justo antes de que todos abrieran las tiendas de la calle excepto él, una mujer de largos tacones y besos cortos lo paró antes de entrar a trabajar, a menos de cinco metros de la puerta. Le preguntó suavemente si, además de vender lápices de colores y carpetas de dos rayas, también realizaba encuadernaciones de tapa dura. El hombre se estremeció de tal manera que tuvo que recordar que respiraba para no morir fulminantemente. «efectivamente, el invierno encuaderna las calles con gusanillo y tapa dura» - pensó - «dan ganas de ordenarte al abrigo del frío, de agujerearte por el costado y dejar que te atraviese su espiral de metal helado» - reconocía- «todo lo demás se queda vacío,... el orden, en invierno, es como la lluvia en primavera, porque todo lo hace nacer, pero dentro de ti...» La mujer menguó de tacón y alargó el tamaño de sus besos hasta tal punto que acabó estampándole en la mejilla un pedacito de maravilloso invierno, ése que convirtió al tendero en la persona más feliz de todas las que se encontraban en las quince manzanas que rodeaban su tienda. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-968506942193632607?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/968506942193632607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=968506942193632607' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/968506942193632607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/968506942193632607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/11/19-de-noviembre-de-2010.html' title='19 de noviembre de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4805262034667720795</id><published>2010-10-21T11:50:00.001+02:00</published><updated>2010-10-21T11:52:19.637+02:00</updated><title type='text'>20 de octubre de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuento de entretiempo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo atribuía a la bajada de las temperaturas y a la inminente llegada de las lluvias a la ciudad. Las precipitaciones siempre se colaban entre estación y estación, por la puerta de atrás. No se quedaba tranquilo hasta que veía caer la primera gota y volvía a conciliar el sueño a los dos o tres días de lluvia persistente.&lt;br /&gt;Padecía esa extraña dolencia desde siempre, y las bajadas de las temperaturas y las subidas de fiebre en época seca no hacían más que cerciorar lo que ningún médico pudo suscribir públicamente.&lt;br /&gt;Cuando le preguntaban por el inicio de las convulsiones, él siempre decía lo mismo, «yo me encuentro mal si no concreto» Y le pasaba que era incapaz de considerar las definiciones si antes no tenía un ejemplo claro de ellas. Por éso, una de sus primeras recaídas fue cuando leyó en un diccionario la definición de pescado, sin encontrar ningún ejemplo real de qué era un pez. Las fiebres comenzaron fuertemente hasta que acabó en la panadería y entendió dentro de una torta salada que los peces en general son&lt;br /&gt;sardinas en particular.&lt;br /&gt;Durante años fue cultivando esa percepción por lo concreto, hasta que fue incapaz de entender conceptos abstractos. En esos años tuvo que renunciar a enamorarse porque no entendía las cosas que demandaban las mujeres que le quisieron. También tuvo que privarse de mantener cualquier tipo de contacto con sus vecinos y familiares, ya que nadie podía explicarle con colores o texturas que el mundo en el que vivía se posaba en una peana de cultura de televisión de cable.&lt;br /&gt;Su segunda crisis fue entender el concepto de mar, ya que vivía lejos de él y no podía olfatear, por ejemplo, la arena. Aunque no sabía lo que era un delta, sí que había conseguido un montón de olores y colores que, juntos, tenían forma de mar: localizó el olor a salitre en un tarro de la cocina, la textura de la tierra fina de un jarrón decorativo de su abuela y pasó toda una tarde con la vista perdida en el infinito. Con la intención de enfrentarse a su enfermedad, metió un papelito dentro de una botella de cristal para conducirlo, con un palo, desde el río hasta el océano. Efectivamente, iba enfermando cada vez más porque las lluvias iban haciendo subir el caudal del río y era más difícil conducir la botella con el palo. Cuanto más mayor se hacía, más llovía por aquella parte del valle, y se daba cuenta de que dejaba de tener el poder de mover, de conducir, de llevar la botella de cristal por donde él quería.&lt;br /&gt;Y aunque durante años intentó que la botella llegara a su destino, lo único que consiguió fue darse cuenta de que, en busca de todo lo concreto, al único lugar al que había conseguido llegar era a un magnífico y azul mar de dudas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4805262034667720795?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4805262034667720795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4805262034667720795' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4805262034667720795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4805262034667720795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/10/20-de-octubre-de-2010.html' title='20 de octubre de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4933811326227420675</id><published>2010-09-17T09:59:00.002+02:00</published><updated>2010-09-17T10:01:27.971+02:00</updated><title type='text'>17 de septiembre de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;                                                       &lt;span style="font-size:130%;"&gt;    Cuento de otoño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio del jardín recibía los besos de las hojas caídas como hace el sargento con las condecoraciones: el pecho abierto, los ojos vivos como estrellas y el alma llena.&lt;br /&gt;Reconstruía el trayecto de los pájaros sobre las copas por puro empirismo, ya que llevaba años veraneando en el mismo pedacito de banco todos los otoños. También se permitía el lujo de adivinar la tonadilla que sonaba sobre las ramas, e increpaba a los que paseaban por allí, puesto que no entendían de violines ni de vientos del sur.&lt;br /&gt;Cuando le pedía a su jefe el mes libre para meterse en esa maravillosa jaula otoñal, los compañeros de la oficina le regalaban una bufanda, una gorra y le compraban el periódico de la mañana. Él se limpiaba las gafas y se despedía de los vecinos de la escalera, insinuándoles que le fueran a ver al parque, algún día, tal vez.&lt;br /&gt;Recostado en su pasado, seguía viviendo su presente como si nunca fuera a vivir nadie después de él. Por eso cuando escupía, encima de las hojas de los árboles, recordaba a su madre y odiaba a su nieto.&lt;br /&gt;Cuando los viandantes pasaban por su lado, sin saber dónde empezaba el banco y dónde acababa el hombre, giraban la cabeza con ganas de vomitar, y se quedaban con un nudo en el estómago hasta que conseguían darse un beso. Tanto se extrañaban unos de otros (el anciano empírico sentado y los que pasaban por delante de sus escupitajos) que pronto hubo en aquella parte del parque una tensión otoñal, llena de cosas que se caen de los bolsillos y de cosas que caben en los árboles...&lt;br /&gt;Lo peor de todo es que el hombre hacía tiempo que dejó de preguntarse si aquel era el mejor sitio del parque para sentarse y de si aquello que hacía era la mejor manera de llevarse bien con los demás.&lt;br /&gt;Pronto se necesitaron más de cien personas para entender por qué aquel tipo se dejaba morir, calculando el trayecto de los pájaros, sobre las copas. Se llegó a la conclusión de que alguien debería hacerle un mapa, ya que el ser humano no ha entendido su esencia hasta que no le ha dado forma con meridianos y paralelos.&lt;br /&gt;Muchos fueron los que intentaron entender su otoño, dibujarlo, hacer cartografía de aquel momento. Llegaron de casi todos los rincones y lo midieron con precisión hasta tenerlo completamente delimitado Tenían en ese momento tan claro dónde empezaba el banco y dónde el hombre que pensaron en inaugurar una religión al respecto. De hecho hasta ese momento nunca se supo con tanta certeza que una persona se había tragado el otoño en un banco del parque de la ciudad.&lt;br /&gt;Al tipo no le quedó más remedio que irse a trabajar y pedir las vacaciones para el próximo invierno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4933811326227420675?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4933811326227420675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4933811326227420675' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4933811326227420675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4933811326227420675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/09/17-de-septiembre-de-2010.html' title='17 de septiembre de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-3873981660382149938</id><published>2010-07-20T10:22:00.001+02:00</published><updated>2010-07-20T10:24:20.274+02:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuento de verano&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tuvo tiempo de reconocer el olor a garrapiñadas antes de ser golpeado por el color de la venta de banderas nacionales por las calles. Mientras salía de la boca del metro, vio cómo le robaban la cartera a un señor de unos cuarenta años. Como empezó a oscurecer los hombres de traje y corbata fueron desapareciendo de las calles y los barrios se llenaron de todo tipo de seres informes: a veces, entre cuadra y cuadra, se le clavaba medio nudo en la garganta de su mundo.&lt;br /&gt;Éso sí, nunca faltan los ladrones de flores a su paso, al mismo tiempo que se abrocha la bufanda y esconde su vergüenza. Todo el mundo seguía vendiendo banderas nacionales, gorros con los colores de la selección de fútbol, a la otra orilla del océano.&lt;br /&gt;Decidió que, para que no le robaran los pocos pesos que llevaba, pasaría dos días y medio en el taburete más sucio de «La Piojera» Le pareció un sitio completamente lunático y no le recordaba a nada ni a nadie. Los hombres bebían terremotos y las mujeres cerveza,...los muchachos se peleaban por enviar miradas llenas de besos a las mujeres y acababan pasándose los puños por la cara al fondo del pasillo. A cada media hora que pasaba, el bar se llenaba de almas de hijos de la dictadura: los chilenos se beben la vida así.&lt;br /&gt;Decidió salir de la cantina, a que el frío le cortara los labios, a intentar rebajar la temperatura de su cuerpo imperfecto. Se dio cuenta de la verticalidad de la ciudad, insultante, en el centro. A unos quilómetros de allí, Santiago se echa a dormir en el extrarradio y los barrios se llenan de escombro de terremoto. Pero en Providencia se sentía a gusto. Revivió una conversación con un obrero que había bajado de un rascacielos en construcción. Recordó haberla mantenido porque se paró a ver la versión del siglo XXI de «Obreros saliendo de la fábrica». Aquel hombre de ojos pequeños le dijo que en Chile no había clase media y que todo el mundo trata de ocupar ese nuevo espacio, apetitoso, independientemente de si puede o no puede permitírselo.&lt;br /&gt;Hoy sólo recuerda la sensación de fiereza que le provocaba el esqueleto del rascacielos diáfano. Decidió no fotografiar el momento pero lo retuvo en la mente. Es lo que solía hacer en esos casos: se guardaba la foto para una ocasión más apropiada; nunca olvida una composición, si le gusta, y a las semanas la puede reproducir exactamente igual, pero con otros actores.&lt;br /&gt;Se percató de que cuanto más fuerte se hacía a nivel intelectual, más le molestaba que le pisaran por la calle; y reconoció que todo aquello había sido como un cuento de Dickens y que Santiago le firmó un autógrafo en el pecho para el resto de su vida. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-3873981660382149938?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/3873981660382149938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=3873981660382149938' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3873981660382149938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3873981660382149938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/07/20-de-julio-de-2010.html' title='20 de julio de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4582071873725986361</id><published>2010-06-18T07:46:00.002+02:00</published><updated>2010-06-18T07:50:38.555+02:00</updated><title type='text'>18 de junio de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ya no me veo en el espejo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cada vez me parece más interesante reconstruirme pensando en las noticias que voy escuchando a lo largo del día. Aunque hoy me apetece destruirme porque me voy muy lejos, de viaje, y éso es destruir un poco el mundo cotidiano que a algunos les encanta defender por encima de todas las cosas.&lt;br /&gt;Y entre la reconstrucción y la destrucción, un descubrimiento: un asiático ha inventado, por lo que se ve (nunca mejor dicho) el «espejo perfecto». Estas noticias casi siempre me sobrevienen por la mañana, cuando sólo tengo dos sorbos de cortado para reaccionar. De hecho creo que hubiera sido mucho más radical si no fuera porque me he acostumbrado a masticar la vida despacio, para que no me engorde.&lt;br /&gt;Que un oriental construya un espejo «perfecto» me parece un hecho puntal. Que ese espejo tenga la virtud de reflejar las imágenes tal y como las ven realmente los demás, es un acontecimiento general, casi esotérico aunque nos lo vendan como científico. Y ésto lo digo porque para mi, la felicidad es puntual, como viajar, y que es el proceso en la búsqueda de esa felicidad lo que me llama a atención, al igual que disfruto más del trayecto que del destino. Por eso navego casi diariamente y, de vez en cuando (y cuanto más de vez en cuando, mejor) me alejo en busca de mis propios espejos.&lt;br /&gt;El dato definitivo del producto creado por el avispado inventor es el precio: será caro y, por lo tanto, exclusivo, ¿saben lo que quiere decir éso?&lt;br /&gt;La idea de buscar un espejo perfecto me sugiere ahora mismo tres cosas: La primera es que nos importa poco lo que somos, y tenemos curiosidad por lo que proyectamos hacia los demás; y éso nos convierte en sensaciones, que rima con frustraciones.&lt;br /&gt;La segunda tiene que ver con el concepto económico: se ha constatado que el espejo será muy caro (es decir, que se venderá muy caro) Por lo tanto serán los ricos los que sepan cómo son en realidad las cosas cotidianas: las orejas, los ojos y los trozos de pipas que se te quedan entre los dientes. Y todo ésto es un hecho curioso y, además, desconcertante.&lt;br /&gt;Y la tercera es, ¿qué van a hacer esas personas que desnutrieron sus cuentas corrientes de ceros a la derecha cuando se vean realmente reflejados en un espejo de esta calaña?&lt;br /&gt;Lo lógico es que se reconstruyan, como lo hago yo con las noticias que voy escuchando por el día. Pero seguro que optarán por destruirse a golpe de cirugía estética, hasta que se parezcan, mucho, a la persona que deberían ser para los demás según un trozo de cristal oriental.&lt;br /&gt;Cada vez estoy más convencido de que el futuro corre más que nosotros y de que jamás se le debieron tantos besos a la luna. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4582071873725986361?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4582071873725986361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4582071873725986361' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4582071873725986361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4582071873725986361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/06/18-de-junio-de-2010.html' title='18 de junio de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5750606268060806078</id><published>2010-05-20T20:48:00.002+02:00</published><updated>2010-05-20T20:53:42.998+02:00</updated><title type='text'>20 de mayo de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;                                                                 &lt;span style="font-size:130%;"&gt;La mujer del tiempo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Cuánto me parezco al hombre del tiempo y cuánto tiempo me está costando convertirme en algo a lo que se le pueda llamar hombre!&lt;br /&gt;Si es primavera, todo lo demás también es primavera. Me apetece subir a los tejados y comprarme un abrigo de hojas de parra. Es un concepto un tanto floral, sobre todo porque la transformación nos convierte en unos incuestionables capullos. Vuelvo a reconocerme en los espejos y saludo a los vecinos por los rellanos. Climatológicamente hablando es como si Mr Hyde no tuviera doctor que lo curara, ¡ y eso me parece maravilloso!&lt;br /&gt;Si es verano, y si es de noche, y si el cielo se queda preñado de estrellas, me gusta quedarme un ratito a tu lado, a buscar maragatos por tu escote de perro demasiado faldero. Desarrollo una extraña alergia primaveral a esta estación, supongo que porque en la contradicción me encuentro como sentado desnudo en un sofá de escay: fresco, pegado y con un aire «retro» difícilmente justificable en los tiempo que corren. Si es verano me gusta ser Frank Sinatra, aunque sólo conozco a una persona que lo haya logrado y en cuanto lo consiguió la voz se le hizo añicos: empezó a ser persona a la vez que dejó de hablar.&lt;br /&gt;Si es otoño, nunca lo reconozco, como lo haría un buen hombre del tiempo. Sigo en manga corta por la ciudad, hasta que me constipo y ni aun así admito la identidad del mes. Otoño es el cálido beso en la frente que le da el novio de la vida a su novia en el lecho de muerte. Otoño es una pasarela hacia el peor de los destinos que puede tener una máquina expendedora de besos robados.&lt;br /&gt;Si es invierno, mejor que sea en medio de una tormenta, y que decidas tú dónde deben caer cada una de las gotas. A mí, en invierno, todo me da exactamente igual.&lt;br /&gt;Pero si es primavera, otra vez, climatológicamente hablando, enciendo la televisión y me encuentro entre anticiclones sin fisuras y borrascas necesarias para comprarme un gramo de tu ternura. Lo que es cíclico nos molesta porque nos recuerda a la muerte, y por éso cuando dan más de las nueve de la noche y el hombre del tiempo acecha tras los deportes, nos ponemos nerviosos. Aunque sabemos que vuelve a ser primavera, observamos a ese individuo y nos reconocemos en cada una de las precipitaciones que predice, en cada rayo de sol que decide quitarle a la luna. Detrás está el mundo, dibujado en sus límites, como nos gusta muchas veces que permanezcan las cosas. Decide presiones atmosféricas y eclipses lunares en nuestra piel...&lt;br /&gt;Y por éso, todo el tiempo que tarde en convertirme en hombre, quiero debérselo y dedicárselo a la mujer del tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5750606268060806078?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5750606268060806078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5750606268060806078' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5750606268060806078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5750606268060806078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/05/20-de-mayo-de-2010.html' title='20 de mayo de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4755636787485323187</id><published>2010-04-19T23:03:00.001+02:00</published><updated>2010-04-19T23:06:15.821+02:00</updated><title type='text'>20 de abril de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Samir y Amira&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Recorrer los últimos cuatro kilómetros de «casa» al trabajo en el colegio es lo mejor que me pasa muchos días y lo peor es que se me olvida muchas noches: conduzco por intrincados huertos de naranjos en flor adornados con pedestales de vinagreta en primavera. Reduzco para ver los árboles desnudos con peanas de barro en invierno. Unas veces veo cómo revientan los almendros; otras observo los callos de los jornaleros mientras me encajo la corbata, obligando al nudo a recogerme la garganta, que es lo mismo que decirle a un sordo que su penitencia en esta vida es no hablar. Y veo, todos los días de la semana, desde que trabajo allí, a dos personas fascinantes.&lt;br /&gt;Siempre caminan de su casa al colegio y, lo primero que hice al verles, es proporcionarles una nacionalidad (por ejemplo, marroquí) Ella lo acompañaba porque él era más pequeño. En mi segundo viaje les puse nombre, como si fueran dos gatos abandonados: a él Samir, a ella Amira. Sus palíndromos me acercaron a la poesía, que se encuentra en las carreteras de los huertos en flor. Imaginé, por el itinerario, dónde vivían. También reconstruí, con los detalles que observaba cuando los adelantaba, sus edades, el color de los ojos, el olor de sus pestañas. En cada otoño calculaba el paso de las primaveras sobre su piel.&lt;br /&gt;En uno de los viajes le concedí la mayoría de edad al chaval, porque lo adelanté sólo a él. Estuve a punto de parar para felicitarlo por emprender titánicamente el camino de casa al colegio.&lt;br /&gt;Un día, después de vacaciones de navidad, vi que había cambiado la compañía de la chica por la de una bicicleta, por lo que en lo sucesivo tuve que levantarme más pronto para poder seguir encontrándomelo en el mismo lugar. A veces paraba el coche, preocupado por su salud, ya que no lo veía atravesar la vereda que pasa por debajo del puente.&lt;br /&gt;Parece que se ha convertido en un adolescente porque ya no va con cuidado por el arcén y se acelera porque el corazón le pide fuerza y desespero. Sólo me arrepiento de ser un cobarde el primer día que los vi, hace años, debajo de un paraguas, por no haber parado a recogerlos para llevarlos al colegio. Ése día le di un poco más de fuerza a la calefacción porque me entró un escalofrío terrible verlos mojándose el alma. Ya no sé nada de ella. De él conozco todo lo que he sido capaz de inventarme estos años.&lt;br /&gt;Hace poco llegué, lloviendo, al colegio. Cuando entré en clase, escuché el reproche de uno de mis alumnos: «Oiga, esto es injusto. No va la calefacción de clase ni tampoco iba la del autobús» Iba a contestarle pero me pareció hipócrita, y comencé la clase hablando del Mayo de París. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4755636787485323187?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4755636787485323187/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4755636787485323187' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4755636787485323187'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4755636787485323187'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/04/20-de-abril-de-2010.html' title='20 de abril de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8750302565110933294</id><published>2010-03-17T23:42:00.004+01:00</published><updated>2010-03-17T23:56:53.560+01:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Paradas de autobús&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como no entiendo las líneas de los autobuses casi siempre decido no subir en ellos. A veces me da por pensar que si todo el mundo actuara como yo, nunca hubiéramos llegado a la luna. Y como casi todo lo que pienso termino aplicándolo a mí mismo, deduzco que no soy una persona que haya llegado a la luna en autobús: porque sumergirte en un libro, en medio de la ciudad, es llegar a la luna, y allí me suelo quedar durante mucho tiempo, esperando que suban las mareas y se columpien los gatos en la punta.&lt;br /&gt;Llevo años intentando convencerme de que esas líneas de autocares que no logro descifrar me podrían llevar bien lejos, pero cuando paso por una parada y observo los números, los colores y los paneles, doy media vuelta y sigo caminando.&lt;br /&gt;Lo curioso es que, de un tiempo a esta parte, suelo dar media vuelta en bastantes cosas pero no consigo dar la espalda a éso que dejo detrás. Creo que me gusta alejarme y, en cierta medida, quedarme al lado de los demás: no sé si habrá alguna línea de autobús en la ciudad que me lleve cerca de este curioso estado anímico.&lt;br /&gt;A lo que íbamos, que no entender las líneas del autobús me hace huir caminando, que es lo que más me gusta para estar cerca de mí mismo. Además, esta afición me ha dado momentos de extremada incomprensión. Huyendo de una de las paradas me encontré, el otro día, con Chimo Bayo en el Guirigall: creo que es de las pocas veces que llego a la luna sin subirme a un libro. En cierto modo era como asistir a un alunizaje de cafetería. Iba acompañado de todo un séquito de amigos que normalizaban su situación en este mundo. En ese momento no recordaba si lo que veía se debía a que perdí la cuenta de las consumiciones o a que no me había alejado lo suficiente de la parada del autobús. Estuve un rato departiendo con él y repartiendo mi asombro por los diferentes hemisferios de mi cerebro. Por un momento pensé en lo inverosímil de la situación, pero lo que más me fascinó fue ver como, a los quince minutos de conversación, se dio media vuelta y se marchó. Al alejarse pude detectar, claramente, que no me estaba dando la espalda y que se alejaba quedándose, al menos, hasta que me acabara la penúltima consumición.&lt;br /&gt;No hacía sol, pero me puse las gafas en su honor. No tenía linternas que ponerme en las orejas y, como no me gusta la música electrónica no tuve más remedio que homenajearlo de otra manera. Así que cuando la camarera me dijo numéricamente que llevaba un buen rato metido en la cafetería, yo le contesté: ¡JU JA!&lt;br /&gt;Ese día cogí mi primer autobús por la ciudad y me puse a dar vueltas hasta que entendí, al menos, el recorrido de esa línea. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8750302565110933294?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8750302565110933294/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8750302565110933294' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8750302565110933294'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8750302565110933294'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/03/17-de-marzo-de-2010.html' title='17 de marzo de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1497481109289431210</id><published>2010-02-19T10:42:00.003+01:00</published><updated>2010-02-19T10:53:38.680+01:00</updated><title type='text'>19 de febrero de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Descatalogando infancias&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me gustan las reconciliaciones,porque nunca las dejo para pasado mañana. Y entiendo que leer y ver, y nunca en este orden, es un proceso de reconciliación con uno mismo mucho más intenso que el olor del salitre a la verita del mar. Por eso homenajeo lo que pasó hace unas semanas, porque me permite hacer las paces con mi infancia.&lt;br /&gt;El hecho es que el otro día la Guardia Civil descatalogó un triciclo llevándolo, por extensión, a la extinción. Porque descatalogar es vaciar de entidad social y económica a un producto y éso, señores, es matar en vida.&lt;br /&gt;La cuestión era que un hombre adulto iba en un triciclo, cuesta abajo (porque es lo que tienen los triciclos)y por la noche (y sin luces, que es lo que siguen teniendo estas máquinas)El hombre se había subido a él, supongo que por nostalgia del pasado (aunque no sé si existe el concepto nostalgia del futuro) Y vio una cuesta, y acabaron denunciándolo no por este hecho sino porque el triciclo no estaba catalogado como vehículo.&lt;br /&gt;Yo creo que lo acusaron porque la infancia no se puede catalogar y además siempre es cuesta abajo, sin frenos ni luces. Así que en el fondo aquello desclasificado no era el triciclo, sino la niñez; y que te detengan por éso, sólo puede pasar en Andalucía.&lt;br /&gt;Además le acusaron de poner su vida en peligro además de la de los demás(él no lo sabía en ese momento y, cuando era un chaval, menos todavía). Supongo que le pasó porque ver a una persona de más de cincuenta años sobre un vehículo semejante, mata de nostalgia.&lt;br /&gt;Adujeron que conducía temerariamente y supongo que es difícil concebir un triciclo como una máquina segura y fiable. Y como a veces nos compramos el traje que nos ponemos por las mañanas en las rebajas, no entendemos que no se puede detener a un tipo por ser feliz, en medio de la noche.&lt;br /&gt;Yo siempre pensé que la persona en cuestión quería suicidarse, y que la mejor forma de hacerlo era volviendo al momento en el que nació. Entiendo que el hombre le debía dos besos al futuro. El primero de ellos lo apuntó a la cuenta del deseo y al segundo seguro que se acostumbró. Y en esas estaba cuando decidió subirse a la máquina infernal y descatalogada para descender al infierno, que es donde los besos se encuentran con los labios perdidos. Y la ley, que no entiende de infancias perdidas, no supo qué contestar al intercambio de saliva. Y el hombre siguió pensándose la niñez perdida.&lt;br /&gt;Me pareció bonito ser detenido subido a lomos de un triciclo, pero que descatalogaran la infancia de ese señor fue como borrar la mía de golpe, aunque no recuerde haber subido nunca a un triciclo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1497481109289431210?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1497481109289431210/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1497481109289431210' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1497481109289431210'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1497481109289431210'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/02/19-de-febrero-de-2010.html' title='19 de febrero de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8273406316202955458</id><published>2010-01-20T23:00:00.002+01:00</published><updated>2010-01-20T23:05:02.233+01:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2010</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Marnei la ladrona&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Deshacer es siempre más fácil que hacer todo lo contrario. Así leí, entre tercio y tercio, que unos ladrones habían robado en una sola noche unas placas solares que habían sido colocadas en dos semanas. A mí el hecho me recordó el poco tiempo que tardé en desmontar el proyecto de persona que soy, comparado con el que habían dedicado mis padres a construir otra cosa que resultó ser curiosamente similar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la superficie me pareció que aquellos ladrones ponían en evidencia (que es su cometido) el trabajo de los montadores de placas, pero en el fondo creo que la reflexión pasa por pensar en lo efímeras que pueden llegar a ser las cosas, sobre todo las solares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al siguiente tercio del periódico (y de la cuenta del bar) salió a relucir el robo de diez jilgueros (creo que es la primera vez que escribo esta palabra, y me parece preciosa) y pensé que hay desfalcos que dejan en evidencia a los demás, y otros que nacen de las contradicciones ajenas: robar a seres a los que se les ha encarcelado la voz, me parece atroz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo nos arrebatan el alma para ponerla en otro sitio mucho más carcelario que el original. Pasa en la adolescencia, con la absorción de las penas ajenas y en el amor. Si miro al horizonte y veo rejas transparentes me pongo nervioso. La inmadurez no me deja vivir tranquilo porque nunca residí en ésto de la vida de forma ordenada, y ahora llego tarde a la cita con la pausa. Y nos acostumbramos tanto a que nos roben que necesitamos a esos ladrones de jilgueros para volar bien alto y cantar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece evidente que la crónica de la humanidad la han escrito sus hurtos. A veces lo pienso y, como si hubiera decidido ser ladrón de profesión lo sería de guante blanco, me parece un poco ético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por éso me gusta Marnei la ladrona: roba desde el cariño y, al irse con todo, te deja absolutamente vacío de rabia. Me vino a la mente después de pensar en que, tal vez, los ladrones de placas solares deberían dedicarse a montarlas; pero en el orden de las cosas están los elementos que las destruyen, y ésto mismo me volvió a parecer, por segunda vez, un poco ético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer presencié un último saqueo semanal: el cielo le robó el azul al mar, y se vistió de añil celeste para bailar en la boda de los locos que se parecen a los cuerdos, pero sin atar. Ya era hora de que el firmamento me dedicara un beso, porque hace años que no hago otra cosa que mirarlo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso yo prefiero que se queden en sus casas, robándole el alma a sus amigos, familia o pareja. Que mañana todos iremos a la cárcel acusados de padecer un extraño ataque de cordura que nos volverá los locos más cuerdos del mundo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8273406316202955458?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8273406316202955458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8273406316202955458' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8273406316202955458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8273406316202955458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2010/01/20-de-enero-de-2010.html' title='20 de enero de 2010'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5990712952373547471</id><published>2009-12-18T11:32:00.002+01:00</published><updated>2009-12-18T11:40:52.511+01:00</updated><title type='text'>18 de diciembre de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;No ver, no hablar, no oír&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando ceno con amigos sordos veo mucho más de lo que escucho, por solidaridad. Y cuando lo hago con gente que habla demasiado me pasa exactamente lo mismo, pero muy a mi pesar, me doy cuenta mucho más tarde. Así que salgo a cenar con mis iguales para encontrarme, pasada la media moche, con sordos y charlatanes. Y éso es porque las diferencias me gustan, y si son insalvables, me fascinan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que el otro día, en mitad de la noche (para la cenicienta las 00:00 pero para mí una o dos horas más tarde) aparecieron dos amigos sordos que me enseñaron a leer los labios, los ojos y las cartas de los restaurantes baratos. Como no hay nada mejor que sentirse alumno para ser un buen profesor, aprendí, dejé de oír e incluso conté chistes en el idioma de los signos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese momento me acordé de que, una vez, vi que había un puzle de mil piezas de Jimi Hendrix: un tipo al que alguien tuvo la infeliz idea de reducirlo a un rompecabezas... ¡de sólo mil piezas! Así que me pareció una temeridad y seguí disfrutando del momento sin paciencia para montarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser sordo es lo más sensato que me ha pasado en los últimos cuatro excesos porque mis gestos, ahora, son más de lo que soy sin ellos. Cuando quiera un poco de cordura en mi vida llamaré a los bomberos del infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante toda la noche (y parte de la madrugada) fui capaz de comunicarme con las manos. A mí siempre me pareció que las palabras valían más que los cayos de las extremidades, pero aquella noche, cerveza en mano, me di cuenta de todo lo contrario; y de que lo contrario lo explicaba todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por éso empecé a fijarme en mis manos, pequeñas y rajadas por la vida. Cuando tocaba, oía; y mientras lo hacía dejaba de oír. Sentirse comprendido cuando se habla no tiene ningún mérito si se compara con comprender una caricia. Lo primero y lo segundo lo inventaron los romanos (o antes) pero lo que hay en medio es cosa del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en esas me encontré, cenando con dos sordos, en medio de un pub, oyéndolo todo. Y la gente se preguntaba por qué nos decíamos las cosas sin hablar, como la vida en pareja. A mí me dieron ganas de casarme pero que no me oigan mis amigos sordos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anoche lo vi lo suficientemente claro: sin lo suficiente, lo bastante me viene, a veces, un poco demasiado grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre que uno oía poco por la oreja derecha y que el otro medía demasiado, entendí que los dos amigos que vinieron de Andalucía se sacaron el carné de sordos para no oír lo que se publicaba en los diarios. Sobre todo si se titula, en la más absoluta oscuridad auditiva, Calle Melancolía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5990712952373547471?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5990712952373547471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5990712952373547471' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5990712952373547471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5990712952373547471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/12/18-de-diciembre-de-2009.html' title='18 de diciembre de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8990663407518841944</id><published>2009-11-20T10:16:00.000+01:00</published><updated>2009-11-20T10:18:13.501+01:00</updated><title type='text'>20 de noviembre de 2009</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPini%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="entradillaportada"&gt;Te quieres, no te quieres&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;No nos gustamos, definitivamente. Y no lo hacemos porque nos movemos entre las flores por una primavera demasiado invernal. Y así de intransigente me encuentro porque leo en un titular de prensa que a un famoso cantante de rock (bueno, más bien de pop) le hubiera gustado ser jugador de balonmano. Y así sucesivamente. Ahora me apetece ser pescadilla y prefiero morderme la cola y no la lengua (porque la cola es el final y los finales son para disfrutarlos a duras dentelladas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, sigo pensando que no nos gusta lo que vemos por las mañanas reflejado en los escaparates de ropa de saldo y que la razón de todo ello es que no encontramos nunca a nadie al que querer lo suficiente dado que nunca supimos calcularlo demasiado. Y en ese desconcertante estado de las cosas solemos tumbarnos bien erguidos, y solemos olvidar que alguna vez le dijimos a alguien que la razón por la que nos levantábamos todas las mañanas de la cama era verla sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, cuando me alzo de la cama, suelo sorprenderme porque me sobreviene, sin esperarlo otra mañana. Así que hace tiempo que me conformo maravillosamente con lo que suelo ser: a veces un estudiante de botánica humana, a veces un profesor de capa y espada. Otras (las menos) un hombre perdido entre el bosque que florece entre esos dos oficios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, me siento a veces como el viejo que piensa que las personas han ido solucionando todos los problemas que ha tenido en la vida. Otras veces como el viejo al que, teniendo ya las respuestas, nadie le pregunta, porque las contestaciones son muy duras y el alma muy blanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Taxativamente: no nos gustamos e invadimos personalidades ajenas, nos disfrazamos, en los carnavales de la vida, de prostitutas sin tacón en las suelas. El cantante de pop caracterizado de jugador de balonmano y el político de aprendiz de colchonero. Aunque lo cierto es que ambos serían perfectos profesores de dibujo técnico, porque la libertad y la ciencia se besan poco por los portales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sencillamente, deberíamos bajar, al fondo a la derecha, hacia las estrellas. Con los besos, mojados e inquietos de los que nos rodean, teniendo lo suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos gustamos, definitivamente. Y la culpa de todo es esa eterna corona funeraria de flores desgastadas que no nos deja querernos por los rincones. Yo creo que a veces, las noches cerradas se abren como oxidadas ventanas y que las personas que nos rodean son ese cielo hasta donde nos apetece ver. Mañana volveré a ser inconsecuente, pero hoy me apetece gustarme, por si acaso se le ocurre regresar al descerebrado adolescente que fui.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8990663407518841944?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8990663407518841944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8990663407518841944' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8990663407518841944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8990663407518841944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/11/20-de-noviembre-de-2009.html' title='20 de noviembre de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8633457886117569504</id><published>2009-10-20T10:15:00.000+02:00</published><updated>2009-10-20T10:17:53.501+02:00</updated><title type='text'>20 de octubre de 2009</title><content type='html'>&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CPini%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Y a veces uno no se da cuenta de ello hasta que no observa el devastador páramo que ha dejado el vendaval a su paso. Sólo unos cuantos ven en ese dolor indescriptible un perpetuo analgésico contra el desamor. En cambio otros nunca más volverán a entender qué les está pasando en sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta sensación la asocio a las paradas que realizo en los viajes, en los fascinantes bares de carretera. Me parecen lugares formidables donde morir un poco por su anonimato, su cadencia triste, sus papeles en el suelo y esa sensación de que allí dentro ha estado lloviendo durante toda la noche. Incluso el tiempo suele acomodarse en estos sitios en los que nadie se mira, nadie se toca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de ellos, como el de &lt;st1:personname productid="La Font" st="on"&gt;La  Font&lt;/st1:personname&gt; de &lt;st1:personname productid="la Figuera" st="on"&gt;la  Figuera&lt;/st1:personname&gt;, son completamente ineludibles. No puedes hacer nada, sólo paras a la salida del pueblo, haciendo la curva a la derecha, dejándote el orgullo al otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar por la puerta de estos lugares suele producirse una extraña sensación de vergüenza difícilmente explicable si no se es viajero o si nunca se ha tenido una tremenda frustración en la vida. Si los bares de la gran ciudad se llenan al abrigo de las decepciones amorosas, los de carretera se vacían en proyección aritmética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mí los huracanes me fascinan, hasta el punto de que solía quedarme de pequeño en medio de los descampados, cuando más aire hacía, y cerraba los ojos. Creo que lo hacía porque la sensación de que eres una hoja de árbol no se tiene todo los días, y es difícil de conseguir. Y llegaba a casa lleno de polvo y de vida. Ahora esta sensación sólo la encuentro en los bares de carretera, porque ya no quedan descampados en las grandes ciudades, ni se mueve el polvo de manera circular, ni llego a casa lleno de polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si alguna vez tengo la sensación de que un huracán está arrasándome, salgo de viaje y paro en los bares de carretera abandonados, ésos por los que alguna vez pasó la nacional. Y una vez allí, con mucha vergüenza entro por la puerta. Y veo que nadie se mira ni se toca. Y me siento en frente de la vitrina de las navajas, siempre en la barra, que es el alma de los bares. Sé que me juego la vida en esos momentos, pero ustedes saben que lo que duele es infinitamente más curativo que lo que no. En cierto modo creerán que no es tan admirable entrar en un bar de carretera, pero les aseguro que no hay un lugar más alejado de la tierra que una banqueta al fondo a la derecha, frente la vitrina de navajas, en la barra de un bar de carretera.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8633457886117569504?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8633457886117569504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8633457886117569504' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8633457886117569504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8633457886117569504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/10/20-de-octubre-de-2009.html' title='20 de octubre de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4226362662913911413</id><published>2009-09-18T10:20:00.003+02:00</published><updated>2009-09-18T10:26:02.575+02:00</updated><title type='text'>18 de septiembre de 2009</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los zapatos de sus madres&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fascinante, paranormal y común, tremendamente común. Quien haya pasado más de media hora con una niña de cuatro o cinco años puede comprobar que le bastan cuatro o cinco minutos para despojar a cualquier mujer que tenga a su alcance de sus zapatos de tacón. Algunas de las condiciones que validan esta teoría es que el calzado sea bien estratosférico, no importa ni el color, ni la forma, ni el material del que estén realizados: sólo importa su altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intención es una especie de incógnita maravillosa, impermeable y sensata. Yo casi siempre intuí que la falta de temeridad les hacía pensar que desde allí podrían pasearse por el mundo a grandes zancadas. Incluso que de sus referentes, esas personas de allá arriba, lo único que les interesaba son los pies y, por extensión, lo que les comunica con el mundo terrenal, que son sus zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entiendo que la podología está intentando explicar muchos fenómenos médicos, pero éste está mucho más relacionado con el corazón. Yo creo que las niñas se sienten allá arriba más personas porque sólo necesitan poner dos o tres centímetros en su vida para ser completamente felices. Ya lo ven todo claro y tienen la tranquilidad de un número primo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio los niños de esa misma edad buscan objetos contundentes con los que subir esos dos o tres centímetros, mucho más deprisa, mucho más físicamente, con la prisa del cartero comercial. Les puede la pasión física por las cosas, su estado netamente material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que de entre los dos casos, el más paranormal es el del mundo femenino, y sus consecuencias en nuestras vidas me resultan altamente vitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reflexión no tendría ningún sentido mucho más allá de sí misma si no fuera porque es septiembre, y cuando llega este mes es demasiado tarde para suicidarse. Y en este período del año todo vuelve. Vuelve la sensación de que la ciudad se sale por la nariz, como cuando tragas un vaso de agua y acabas expulsándola erróneamente por las fosas nasales. Vuelven también los amantes a los parques con más ropa y más ganas de quererse sin necesidad imperiosa de mirarse. Vuelven las nubes a llorar por los portales. También vuelven las heridas a cicatrizarse sin pedir nada a cambio, porque septiembre cose las almas descosidas.&lt;br /&gt;Y vuelvo a mirar la ropa tendida de los vecinos, y a escuchar conversaciones ajenas en las mesas de los bares. Y vuelvo a las plazas circulares, porque mañana volverán las palomas y quisiera estar allí. También vuelven la nicotina y el trabajo a calcular cómo matarme un poco más despacio. Y vuelven, desde la cordura más absoluta, las niñas a subirse a los zapatos de sus madres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4226362662913911413?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4226362662913911413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4226362662913911413' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4226362662913911413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4226362662913911413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/09/18-de-septiembre-de-2009.html' title='18 de septiembre de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4556331496454345491</id><published>2009-08-05T11:11:00.002+02:00</published><updated>2009-08-05T11:17:45.689+02:00</updated><title type='text'>17 de junio de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Tren hacia el Río de la Plata&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano es un individuo fascinante porque fabrica, entre él y el futuro que lo ha parido, una distancia tan grande como la que se produce entre tu espalda y mi espalda, a veces, en la cama, en una noche fría de invierno. Suelen ser personas que se sienten como dentro de un tren de alta velocidad y que no diferencian el puedo del quiero, de madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todas las demás culturas, donde no se sienten tan avanzados, todavía florecen los pueblos al abrigo del ferrocarril: las tiendas, los barrios, las casas revientan como cárdenos capullos, latiendo con el ruido de los raíles. Para ello el tren tiene que ir despacio, acústica, social y económicamente hablando. Y sus usuarios, sentados, expectantes, intranquilos en sus asientos pero cómodos con el precio del trayecto, porque van a trabajar, a venderse, y a nadie le gusta que ese negocio les cueste más dinero de lo habitual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es en esos países cuando en los vagones la gente vende chocolatinas, termómetros o infecciones de sida: todo tiene un precio relativo al ladito del río de la plata. Y darle la espalda al futuro, cuando supuestamente te lo tiene que ir dando todo, es de países demasiado civilizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el gusano de hierro recoge pasajeros y vendedores ambulantes a partes iguales, yo miro por la ventana a los niños descalzos con pasados remotos, disfrutando con los caramelos, sumidos en un fuerte olor a mate. Justo enfrente de mí, una peruana le da de merendar a su hijo una chocolatina mientras el tren de la costa sigue su tortuoso camino de Retiro a Tigre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino, como la ciudad, tiene el suelo picado de viruela, es el adolescente de la cara reventada por el taconeo del argentino desesperado. Yo creo que fue en este tren donde debió comenzar la conquista del espacio porque nunca encontré un lugar más lunático y más alejado de nuestro planeta que este vagón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la vuelta me cercioro de que su futuro está en buenas manos y me acerco al cementerio de Recoleta. Definitivamente las ciudades las fotografían sus muertos y creo que los cementerios deberían sustituir a los Centros de Información Turística. Basta con perseguir a tu sombra por los panteones para entender lo que les pasará en unos años. Es hermosa la muerte custodiada por estatuas, cuervos y rugir de colectivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por éso, en esta ciudad, nadie quiere dormir y lo mejor es perderse en Corrientes, dentro de algún libro de Roberto Arlt, « ¿En qué se diferencia la relación del dueño del prostíbulo y sus trabajadoras con el empresario y sus asalariados? El capitalismo se mece en la cuna de la vergüenza más absoluta» El futuro se escribió a principios del siglo veinte: por éso el ser humano es un individuo fascinante. Efectivamente, Buenos Aires es como contabas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4556331496454345491?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4556331496454345491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4556331496454345491' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4556331496454345491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4556331496454345491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/08/17-de-junio-de-2009.html' title='17 de junio de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-2529096362656859708</id><published>2009-08-05T10:36:00.007+02:00</published><updated>2009-08-05T10:54:43.176+02:00</updated><title type='text'>20 de mayo de 2009</title><content type='html'>&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:180%;"&gt;                           Palabra en servilleta de bar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="center"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;En algún momento de no sé qué noche escribí en un trozo de servilleta de bar de carretera que los seres humanos que no deshojan las margaritas no recibirán coronas de flores el día de su sepelio. A veces me asusta lo que escribo y no hay semana que no vacíe el morral que llevo perpetuamente de papeles, por si acaso se le ocurre regresar a esa persona que soy con un bolígrafo en la mano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Lo mejor de todo es que si juntas las cosas que apunto día sí, día no, sale la mayoría de las veces un texto completo (sin sentido pero con una extraña forma de texto que resulta altamente paranormal) A mí ya me parece algo más o menos normal porque no lo pienso. Mi normalidad suele ser directamente proporcional a mi ignorancia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Quizá por eso algunos amigos dicen que no entienden lo que escribo, que les parece deslavazado, sin atar, menguante, despreocupado y con un cierto aire de texto inservible que no pueden dejar de leer. Yo lo he atribuido siempre a que me intereso, como un perro, por lo que puedo oler a ras de suelo. Y miro desde abajo, moviendo la cola de lado a lado de la calzada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Es cierto que escribir sobre lo que se escribe no está de moda, es un color del arco iris que ya no se lleva ni en el mango de los paraguas, pero hace pensar en aquello de que sabe más el tonto en su casa que el sabio en casa del tonto. Y en ese sentido creo saber más que los demás del origen de los textos que escribo: todos salen del fondo del morral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Y en ese fondo es donde aparecieron hace unos días unas palabras arrolladoras. Sabía que no eran mías porque tenían sentido por sí solas y no dependían de otros trozos de servilleta de bar de carretera que las convirtiera en texto completo: “&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;te&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;dejo&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;frente&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;al&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;mar/ descifrándote sola/ sin mi pregunta/ sin mi respuesta rota”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Ayer, ese trozo de servilleta que creía completo se apuntó a la moda de las servilletas de bar de carretera de mi morral. En página impar se veía en el periódico la cara que algún día tendrá la poesía si se somete a una operación quirúrgica: nos había dejado solos Benedetti, el poeta de los sueños locos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal" align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Times New Roman;"&gt;Quiero que nunca más me de miedo a meter la mano en el morral, sacar un papel y leer lo que alguna noche en algún lugar escribí. Sueño deshojar una y mil margaritas para no tener que recibir coronas de flores en mi funeral. Y quiero, alguna vez, llegar a vender palomitas de maíz en los cines en busca de aquello de que la felicidad es la antesala de lo que uno debería considerar que es su propia felicidad. Mientras tanto, me quedo por aquí, &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;“estaré donde menos/ lo esperes/ por ejemplo/ en un árbol añoso/ de oscuros cabeceos”&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-2529096362656859708?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/2529096362656859708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=2529096362656859708' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2529096362656859708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2529096362656859708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/08/blog-post.html' title='20 de mayo de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4566932161305335543</id><published>2009-04-19T10:59:00.002+02:00</published><updated>2009-04-19T11:02:35.051+02:00</updated><title type='text'>17 de abril de 2009</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="entradillaportada"&gt;Con nocturnidad y alevosía&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Me fascinan los tiempos que corren porque en su carrera se olvidan de mí por las mañanas. Las tardes es otra cosa y las noches vuelven a convertirse en el sístole y el diástole de mi existencia. Ir a turnos en la fábrica que es la vida es indispensable para tener perspectiva: yo ahora voy de 22 a 6.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En éste mi nuevo turno me he dado cuenta de la atemporalidad de los periódicos diarios, extraña contradicción. Si lees por la noche el que sale a primera hora de la mañana acaba teniendo sentido todo lo que allí se dice, como cuando creces y empiezas a entender todas y cada una de las frases que paulatinamente te iban repitiendo tus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que es porque las personas que se dedican a hablar por las mañanas piensan lo que han dicho a mediodía y luego actúan en consecuencia por la noche, así que todo vuelve a la anormalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, me preocupan sociológicamente los temas tratados: en mi última inspección nocturna me llamó la atención un artículo en el que se informaba de que el dolor estaba muy estudiado pero que el placer es el gran desconocido en la historia de la humanidad. Así el periodista comentaba que los avances médicos se habían basado en el concepto de sufrimiento y había olvidado el placer casi por completo. Bueno, éso es lo que pensé yo al finalizar la lectura del artículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es parecido a lo que me ha pasado muchas veces con Andrés Calamaro, que me quita la razón y me la da al mismo tiempo porque sus letras insensibilizaron mis sentimientos durante mucho tiempo a modo de anestesia musical. Yo siempre lo consideré como un ataque a mi sufrimiento pero ahora me doy cuenta de que es un puente tendido hacia mi reconvertido concepto de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso y después de leer con detenimiento el resto de los periódicos, deberíamos pensar que la sabiduría nos puede llevar a otros sitios, pero no tendrían que estar tan lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con nocturnidad y alevosía voy a seguir en este maravilloso turno de fábrica de la vida porque, en cierto modo, soy hijo de obrero del metal. Y necesito de la atemporalidad de los periódicos porque me educa en la temporalidad de lo que me pasa cuando me levanto. Ir de 22 a 6 te permite disfrutar del día cuando es de noche y, aunque parezca una contradicción, es cuando más iluminadas se encuentran las ideas. Ustedes pensarán que lo más bonito del mundo es ver amanecer pero seguro que no se han parado a pensar lo maravillosa que es la oscuridad de la noche en la gran ciudad. Y sobre todo, el grado de atemporalidad, que lo explica todo, porque abres el periódico y te das cuenta de que sus protagonistas ya se han arrepentido de sus pecados matutinos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4566932161305335543?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4566932161305335543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4566932161305335543' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4566932161305335543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4566932161305335543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/04/17-de-abril-de-2009.html' title='17 de abril de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-9211095278454195760</id><published>2009-03-23T13:28:00.001+01:00</published><updated>2009-03-23T13:30:59.240+01:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La sirena y el inmigrante errante&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay personas a las que conoces por los bares pero que nadie sabe realmente quiénes son. Y no suele haber término medio en su identidad: o son del barrio o son inmigrantes. Y yo que soy hombre de bar e inmigrante al mismo tiempo, suelo reconocerlos al instante y difícilmente los olvido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De entre los inmigrantes unos venían de dedicarse a recolectar ovejas por los Montes Universales y otros de subirse a los camiones para ganarse la vida por Europa, llevando cosas de un lado para otro. Todos se cobijaron del chaparrón y se fueron al País Vasco, donde más llovía. Se invitaban a Txakoli a la salida del trabajo cuando las sirenas de las fábricas y de las ambulancias del Hospital de Cruces cantaban hirientes melodías de desamor. Tampoco eran de allí, pero nacieron sus hijos y eso les vinculó a aquella impagable tierra para toda la vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Olían a hierro, que es lo más parecido al olor del infierno y acabaron por olvidarse de dónde venían para disfrutar de hacia dónde ir. Viajaron más y peor, montando las muchas cosas que cabían en poco sitio dentro de camiones de mudanza, e iban hasta donde las fábricas les llevaban. Una vez allí intentaron que sus hijos fueran mejores personas que ellos, y en la gran mayoría de los casos lo consiguieron porque es lo que habían visto en sus casas: no podía ser de otra manera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Siguieron oliendo a hierro aunque por momentos se atisbaba un precioso olor a lavanda. Siguieron el canto de las sirenas, más cerquita del mar, porque daban las dos y era la hora de volver a casa: en el fondo habían venido a comer.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y aunque las bocas de los hornos se mudaron de ropa, y aunque por las noches la humedad se pegaba a sus chaquetas, cada nochevieja se juntaban a recordar nuevos tiempos, y mejores, al abrigo del olor de las gambas y los palitos de mar con salsa rosa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El destino les llevó a subirse a los camiones que habían abandonado hacía tiempo o a jubilarse tras la Reconversión, pero sus hijos les prometimos fidelidad eterna ante el tremendo hito que habían realizado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Uno de ellos era El Socio y, como venía diciendo al comienzo del artículo, era una de esas personas a las que se conocen en los bares aunque no sabes exactamente quién es. Se ha ido sin hacer mucho ruido, aunque seguro que lo que se escucha por donde esté serán las canciones de aquellas sirenas de fábrica y ambulancia. Tanto él como los que se quedan por aquí son auténticos Ulises del metal, dispuestos a dejarse seducir por las sirenas para convertirse en inmigrantes errantes si con ello salen adelante en la vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si no hubiera final no tendría ningún sentido empezar las cosas. Por eso, la muerte lo explica todo y de golpe. Un abrazo, Socio.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-9211095278454195760?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/9211095278454195760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=9211095278454195760' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/9211095278454195760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/9211095278454195760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/03/17-de-marzo-de-2009.html' title='17 de marzo de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5298918130015147668</id><published>2009-02-23T13:03:00.002+01:00</published><updated>2009-02-23T13:07:15.406+01:00</updated><title type='text'>20 de febrero de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El increíble febrero menguante&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Definitivamente nos ha entrado la cordura porque estamos aprendiendo a meter todo lo importante en poco espacio. Porque no se equivoquen, lo vital es pequeño y cabe, por analogía, en sitios minúsculos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los bares reducen los clientes y las consumiciones, las casas se disfrazan de ikeas, los televisores menguan sus perfiles, los besos se pegan a los vasos de chupito.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo ésto se lo debemos a la recesión, porque nos ha permitido vernos más pequeños de lo que éramos en un primer estadio, de lo que seremos en última instancia. Todos esperaban una bofetada de realidad que para muchos se ha convertido en un tremendo cardenal de cordura,...y les está gustando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta el amor ha adelgazado y El Corte Inglés se quedó sin clientes enamorados un día cualquiera de febrero. Se fueron a sus casas a demostrarse que se querían y que a nadie le importaba cuánto valía lo que se profesaban. Alquilaron una película en el videoclub de la esquina y la lluvia, los labios y la nevera llena no les dejaron salir en todo el fin de semana.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Incluso cenando un día me di cuenta de que casi gana Gran Hermano la persona más pequeña: lo entendí todo y lo intenté meter en mi pendrive: cabía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;He cambiado la agenda que arrastraba por los bares por un móvil de ésos en los que cabe todo y del que por ahora no entiendo nada. Aunque sé que volveré dentro de poco a ella, cuando la nostalgia me despierte de este minúsculo sueño. Me sigue fascinando el almacenamiento de miniaturas vitales, que son las cuatro palabras que junto con los amigos por las noches, por lo bares. Ya echo de menos la agenda, aunque ocupe.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por las noches duermo poco y los motivos son muchos y diferentes así que cuando agoniza la tarde suelo frotarme las manos porque me queda tanto por vivir hasta el día siguiente que a menudo me asusto un poco. Mañana creo que será también un día pequeño, lleno de buenos días matutinos y de raciones insignificantes de chipirones en su tinta, supongo que para ahorrar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Han vuelto las ferreterías a las manzanas de las calles, las tiendas de reparaciones y las reducciones en las grandes cocinas internacionales. Los filetes han ganado la partida a los entrecots y el amor, en progresión aritmética, vuelve a hacerse enorme cuando asoma la primavera. Porque se viene demostrando con besos diarios y regalos de cenas de enamorados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En tiempos de paz relativa yo no soy quien para juzgar y aunque volverá el Street figther intelectual, espero que dentro de mucho, le doy las gracias a la crisis por reducir los caminos a sendas, a ésas que suelen llevar sin remedio hacia uno mismo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5298918130015147668?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5298918130015147668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5298918130015147668' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5298918130015147668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5298918130015147668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/02/20-de-febrero-de-2009.html' title='20 de febrero de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8946789796528251422</id><published>2009-01-23T14:36:00.000+01:00</published><updated>2009-01-23T14:40:05.645+01:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2009</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Los comensales se van desnudando&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras la mesa se iba desnudando con la ayuda de los camareros, los comensales iban vistiéndola al abrigo de los licores. Ya me siento completamente incapaz de pasar por alto una conversación a la que no he sido invitado pero a la que por obligación filológica me siento en el compromiso de participar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo primero es intentar contextualizar a los participantes: se trataba de un grupo relativamente heterogéneo comandado por dos cabecillas estratégicamente sentados. Lo segundo, el tema: la persona que estaba más alejada de mí fue la que me dio la pista más cercana, «aquí de caballos no se habla pero nos entendemos con el lenguaje de los caballos» - comentaba la persona en cuestión. Esperé pacientemente que se pusieran a relinchar y que se fueran cagando por el restaurante hasta dejarlo como las calles en Semana Santa, pero de haber sido así no hubiera tenido material para el artículo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuanto más se reían ellos menos lo hacía yo y viceversa, puesto que ni yo entendía las gracias que se iban realizando sobre el mundo ecuestre ni ellos se daban cuenta de lo divertidas que resultaban algunas de sus estructuras sintácticas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algunos ya estaban con el faria en la boca, con la droga de la soledad, ésa que te abraza la tráquea. Otros volvieron al champán. Yo seguía escuchando pacientemente. Se deduce que alguno de ellos eran profesores de equitación porque apunté en la retina la siguiente afirmación, «tú eres muy diplomático porque sólo le das clases a tu novia». Y ya saben que cuando sale el tema de los sexos, las conversaciones se tornan surrealistas, «Tengo sueños ansiosos en los que aparece un picadero hinchable» (léase el vocablo picadero con su acepción coloquial) -asintió otro comensal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y un frente nuboso, formado por el humo del tabaco y el alcohol, comenzaba a sobrevolar la mesa en la que el tema principal se retomó con absoluta tranquilidad, «Éste deporte sólo tiene dos secretos: llegar bien y tener un avión entre las piernas» Entiendo que hablaban de ganar algún campeonato de saltos,...o no. Lo cierto es que me pedí otra cerveza, aunque hacía mucho tiempo que había pagado la cuenta; ustedes comprenderán que la ocasión lo merecía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me harían falta diez columnas como ésta para describir el cinco por ciento de lo que allí se dijo. Y otras diez para intentar explicar lo siguiente que escuché, «hacer el amor con una arquitecta es derrumbarse ante el polígrafo con patas que es tu futura mujer»&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras la mesa se iba vistiendo para la próxima gala, los comensales iban desnudándose cada vez más, y todo el mundo acabó, para mí, en calzoncillos en medio del bar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8946789796528251422?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8946789796528251422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8946789796528251422' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8946789796528251422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8946789796528251422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2009/01/20-de-enero-de-2009.html' title='20 de enero de 2009'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-3104379264194968606</id><published>2008-12-19T18:10:00.003+01:00</published><updated>2008-12-19T18:14:53.857+01:00</updated><title type='text'>19 de diciembre de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Sólo un cuento sobre la soledad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Casi todas las cosas que paseamos a diario nos merecen poco respeto: no tratamos con cariño el cepillo de dientes, ni mimamos las llaves del coche, ni rendimos pleitesía al sonido polifónico de nuestro móvil,...En cambio en lo extraordinario, lo puntual, volcamos nuestros sentimientos, lo halagamos y nos rendimos ante su permanente y extrema fuerza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este mismo sentido valoramos el momento húmedo del beso, del labio que se mece en la comisura contraria, y no los procesos que nos han llevado a realizar este acto. Tampoco buscamos, al escalar una montaña, el arqueo de las piernas durante el camino sino la fotografía en la cima. También hemos dejado de parar con el coche a observar el milagro de los granos de trigo de Castilla, cuando emprendemos un viaje a Madrid.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estoy perdiendo mi precisión suiza y ahora me paro constantemente. Ya me atacó un virus parecido (ahora las enfermedades se llaman de esta manera) cuando me interesé por la fotografía porque me dio la posibilidad de verlo todo otra vez más despacio y entenderlo más deprisa. Mi prisa, definitivamente, se ha alquilado un piso a medias en el centro de la ciudad con mi pausa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por extraño que les parezca ha sido precisamente por éso que me he dado cuenta de que la ciudad no está tan iluminada como en años anteriores. Y por esa misma razón he vuelto a darme cuenta de que me gusta más así. Desde las ventanas del trabajo ya no rebotan las luces de El Corte Inglés, que años anteriores se morían de ganas por entrar a esa habitación sin ventanas en la que nos convertimos, algunas veces, en navidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo lo achaco todo a mi alrededor, ese espacio que nos enseña a querernos y nos abofetea en la mejilla del desconsuelo de vez en cuando porque lo necesitamos. Aunque a veces cuente las baldosas que beso con los pies y lea los horóscopos para saber que la gente que está lejos de mí se encuentra bien, lo que está a mi alrededor es lo que realmente me explica. Y éso, no lo olviden, sólo se descubre desde la soledad. Supongo que uno entiende que la necesita cuando se da cuenta de que es capaz de doblar las sábanas de la cama por sí mismo. Y como los límites de mi mundo son primos hermanos de los límites de mi lenguaje, si no lo escribo no soy capaz de doblar las sábanas de una cama solo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tal vez y sólo en ése caso, un ataque de soledad, de ésos que te sobrevienen por puras ganas de sentirte acompañado, explica la razón por la que sentirnos tan vivos en ciertos momentos. Y es la misma sensación de curiosidad que me produce el saber si fue sólo una persona la que inventó, en definitiva, la palabra soledad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-3104379264194968606?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/3104379264194968606/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=3104379264194968606' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3104379264194968606'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/3104379264194968606'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/12/slo-un-cuento-sobre-la-soledad-casi.html' title='19 de diciembre de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7516988061555179651</id><published>2008-11-25T21:41:00.003+01:00</published><updated>2008-12-20T22:06:08.633+01:00</updated><title type='text'>17 de noviembre de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Las hojas caen sobre los bares&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin duda ya decía el poeta que las heridas empiezan a cicatrizar a la hora en que la vida te acuchilla las entrañas. Que los sueños encuentran pasos de peatones en las autopistas que te construye el destino. Que los bares se deben abrir para cerrar las heridas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y con duda, afirmaba también que deberíamos construir nuestro discurso con la inestimable ayuda de los demás, con el dictado de colegio de las personas que nos rodean.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo pensaba que debía hacerle caso a García Márquez y pasar cien años en soledad, para ser centenario al menos en algo. Pero lo cierto es que me parece más apropiado en estos momentos leerme a los camareros que me atienden en los bares de la ciudad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como sociológicamente nunca he sido un tipo normal y siempre entendí el móvil del crimen si era pasional, también considero heroico que una persona te sirva con cierta dignidad cuando entre tú y ella hay una tapa de calamares como muro de Berlín.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si los analizamos por especies, sin duda el más común de todos ellos es el que se apasiona por los azulejos con frases «ocurrentes» que, a modo de advertencia, te sugieren que pagues o te largues. Y los cuelga por las paredes y les fascinan los boletos de lotería con la foto de algún equipo de fútbol o, lo que es mejor, de la Legión y de Franco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como ecosistema el bar no está mal, pero sus especies lo superan en número y espectacularidad. Y si sustituimos el suave palpitar del piano sobre una tarima por la música electrónica de las máquinas, el espacio se convierte deprisa en un submundo en el que el tiempo pasa despacio. Y el cliente que ya estaba allí cuando tú llegaste y que lo seguirá estando cuando tú te vayas te asesina visualmente porque estás invadiendo su espacio vital.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y las estaciones pasan sobre los locales y las hojas caen. También es otoño en los bares y los sobres de los azucarillos inundan el suelo, con un manto de frases de Platón y Séneca. Y hace frío por las mañanas. Y todo el mundo parece estar en un estado letárgico del que despertará en la siguiente estación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y aunque algunos sustituyeron la barra de ‘escay’ por la de madera y el taburete hidráulico, los camareros siguen haciendo literatura por allí, porque viven de nuestras fobias a la hora de pedir los cortados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A veces me da miedo volver a casa sin haber entrado antes en el bar de la esquina porque pienso que me estoy perdiendo algún capítulo interesante en esta novela que me ha tocado protagonizar. Para los camareros sólo soy un cliente más, de ésos que se sientan siempre en el mismo sitio y que se despiden con un buenos días, aunque sean las tres de la mañana. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7516988061555179651?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7516988061555179651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7516988061555179651' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7516988061555179651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7516988061555179651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/11/17-de-octubre-de-2008.html' title='17 de noviembre de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5093716646487452553</id><published>2008-10-21T11:21:00.002+02:00</published><updated>2008-11-10T00:57:28.861+01:00</updated><title type='text'>18 de octubre de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El concepto de propiedad&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me asusta el concepto de propiedad, lo reconozco. Cuando pienso en él me vienen a la mente, por deformación profesional, las palabras de Rousseau. En su &lt;em&gt;Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres&lt;/em&gt; planteaba que el concepto de propiedad nació, no cuando alguien cercó un terreno e intentó convencer a los demás que era un espacio propio, sino cuando las demás personas que lo rodeaban lo asumieron como suyo, particular.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora veo los pisos por las ciudades llenos de carteles con teléfonos y sin sueños. Y éso me produce una sensación fantasmagórica. Creo que ya no vive nadie en las ciudades porque todos quisieron construir en cinco años lo que sus padres todavía no han conseguido tener a las puertas de la jubilación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Invirtieron en paredes y se olvidaron de no tapiar la puerta de salida de sus vidas; se olvidaron de respirar, de sacar préstamos para verse cada vez más guapos por las mañanas frente al espejo. Olvidaron, definitivamente, de dónde venían en realidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eran obreros, pintores, electricistas, pontoneros, fresadores,...y les preocupaban las fábricas, el precio de la pintura de colores, los enchufes y el metal. Ahora hablan, en la hora del almuerzo, del Euribor sin saber exactamente lo que es, pero finiquitando sus cervezas por la tarde y las cenas con los amigos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Soy y seré un cobarde del ladrillo (me viene de familia) pero me envalentono cuando se trata de hipotecarme para dormir mucho mejor por las mañanas, cuando utilizo los fondos del banco para invertir en mi propia felicidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A algunos los conozco desde que me salieron las muelas del juicio, a otros desde que lo finiquitaron. Y aunque parezca todo lo contrario, a todos les deseo que sus vidas fueran como antes,...aunque considero esta afirmación un defecto, ya que nadie debería de hipotetizar sobre la vida de los demás. Y lo hago porque me importan, igual que me importa la lluvia sobre los tejados, el sol escondiéndose por la noche, agazapándose despacio, esperando su hora.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo también sueño, pero despierto, como el poeta. Me da pena la gente que no ha podido comprar un lugar donde ser felices tal y como lo hicieron ellos en su día, porque éso no se lo merece nadie. En la guerra de la vida también hay daños colaterales; lo importante es no sentirse del bando que generó esa batalla.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y lo peor de todo, por las ciudades hay carteles de colores, con números de teléfono pegados sobre las ventanas sucias. Y, como he dicho antes, me da mucho miedo encontrarme paseando por una urbe vacía de almas. A todos ellos les deseo lo mejor, sin duda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5093716646487452553?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5093716646487452553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5093716646487452553' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5093716646487452553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5093716646487452553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/10/18-de-octubre-de-2008.html' title='18 de octubre de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-5877648456144295507</id><published>2008-09-22T13:23:00.000+02:00</published><updated>2008-09-22T13:25:51.399+02:00</updated><title type='text'>19 de septiembre de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La vida es un plumero&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El acto de partir algo por la mitad es, desde hace tiempo, un acto de cobardía de límites catastróficos. Parece evidente que los ecologistas parten el ambiente porque no se atreven a defenderlo en toda su extensión. Resulta que el Medio Ambiente es más fácil preservarlo por mitades: entero da miedo hacerlo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace tiempo tuve un maravilloso despiste en mi primer año de carrera, cuando en medio de la clase de literatura medieval le pregunté a mi compañero qué era Medio evo (que no un evo entero)Yo se lo había oído al profesor en un momento en el que bajé de mi nube (a mi manera, estaba haciendo literatura medieval) y acabamos los dos fuera de clase y las carcajadas de mi compañero se oían desde todos los rincones del aulario y nunca supe por qué alguien había partido un evo por la mitad,...ahora lo sé.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El miedo al tiempo es como un fantasma alquilado en un castillo alquilado: nadie sabe por qué pero asusta. Así, nos atrevemos a decir que comemos a mediodía, pero nos aterra hacerlo a las 12 de la mañana, así que nos damos dos horas de respiro y con ello fabricamos, sin querer, días de 28 horas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero si hay algo que me perturba es el mundo de las frases hechas por personas que llevan media vida intentando comunicarse con ellas. Cuando alguien te pregunta dónde está tu media naranja me viene a la cabeza un cítrico rebanado en multipropiedad sobre un plato de esos de fondo de frutas con colores. Como también nos asusta el concepto de hombre entero, pues éso, la sabia literatura popular se encarga de recordarte que eres una rica naranja incompleta. A ustedes les parecerá una tontería, pero a mí me intimida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entre las cosas partidas que me han pasado últimamente, me ha fascinado la de una persona subtitulada que se dedicaba a partir cerdos de pata negra con la precisión de un cirujano de serie televisiva. El matarife no tenía desperdicio y su objetivo era la simetría. Todos los golpes estaban pensados para apoderarse del cuerpo del cerdo a partes iguales, en busca de la mitad. Además decía que había pasado media vida haciendo lo mismo y que la otra media no la recordaba. Entre golpe y golpe de cazalla el hombre subtitulado iba recorriendo con el catálogo de cuchillos los diferentes órganos del animal. En un momento determinado me quedé medio dormido y cuando desperté ya estaba La tienda en casa. Pensé: Por fin, un espacio televisivo donde la realidad es entera, completa y maravillosa. Nadie se plantea venderte medio plumero de esos que aterran al polvo y lo engullen. No compré el plumero porque el polvo no me molesta lo suficiente pero acabé durmiendo plácidamente, hasta el día siguiente, en el que fui completamente feliz. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-5877648456144295507?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/5877648456144295507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=5877648456144295507' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5877648456144295507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/5877648456144295507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/09/19-de-septiembre-de-2008.html' title='19 de septiembre de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7718245464587443799</id><published>2008-07-18T10:21:00.002+02:00</published><updated>2008-07-18T10:25:21.651+02:00</updated><title type='text'>18 de julio de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Superhéroes de entretiempo&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta ir a la cafetería Madonna se convierte en un placer en verano, porque la biblioteca cierra, el peregrinaje estudiantil se diluye y ya no se ven casi colillas de tabaco barato por las aceras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El lugar es lo de menos, porque mi querencia natural en verano es evitar los sitios que me apasionan durante el invierno. Tratar el periodo estival como un fármaco es lo que tiene: se vuelven contra las personas sus efectos secundarios. Si leen cualquier prospecto podrán comprobar que solemos preocuparnos más por lo que nos pueda perjudicar que por lo que nos vaya a curar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como poco a poco vuelvo a visitar los bares, retomo con prudencia mi afición por escuchar palabras siempre sin ponerle cara a las mismas. Supongo que lo hago porque me interesa el fondo, no la forma. Llega a tal punto mi pequeño entretenimiento que a veces se me olvida la cara de la persona con la que estoy conversando y la llamo por otro nombre. Como iba diciendo, el otro día escuché una conversación entre tres personas que decían no haber visitado la playa desde el año pasado. Ésto no nos resultaría extraño si no fuera porque, al parecer, vivían a escasos metros de la orilla. Estuve a punto de entrar en la conversación pero últimamente padezco brotes minúsculos de prudencia que tendría que ir haciéndomelos mirar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de lo aburrido de la charla me llegó al alma descubrir que en verano me convierto en el fugitivo de los espacios invernales, y no suelo frecuentar la playa y paseo a altas horas de la madrugada por la ciudad, porque es más luminosa que por el día.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y creo que me pasa lo mismo con las personas: las hay de verano y de invierno, y no lo puedo remediar. Es una sensación triste cuando llega una estación intermedia, porque las abandonas y las paseas por la guillotina del olvido, como si calculases su periodo de floración, para los próximos encuentros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cambio yo soy un hombre de entretiempo. Casi nunca llevo chaqueta, ni jerseys de lana de esos que le pegan a uno la vuelta al cuello; y compré hace 15 años un plumífero que a este paso pasará de generación en generación. Y reconozco que a parte de las personas de temporada, las hay de entretiempo y son las que te invitan a un cortado el lunes por la tarde, las que te rodean con un abrazo al cruzar la calle, las que se portan como superheroínas de la Marvel en tu vida, sin más superpoder que ser para ti una persona de entretiempo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que es por eso que merodeo en sentido inverso ciertos lugares en función de la época del año en la que me encuentro,...en busca de personas que me acompañen en el camino y que se conviertan en mis superhéroes de entretiempo, sin Marvel ni medias tintas&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7718245464587443799?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7718245464587443799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7718245464587443799' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7718245464587443799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7718245464587443799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/07/18-de-julio-de-2008.html' title='18 de julio de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-704462923468770019</id><published>2008-06-19T19:28:00.001+02:00</published><updated>2008-06-19T19:31:01.046+02:00</updated><title type='text'>20 de junio de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Qué es lo cotidiano?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por la noche, los hospitales se llenan de enormes silencios documentados en las agujas de los relojes de los enfermos terminales. Pasar una noche allí es cerrarle las puertas en las narices a la ilusión.&lt;br /&gt;Lo que más llama la atención al cliente de hospital es precisamente éso: que se siente un consumidor. Lo que menos, la necesaria pérdida de privacidad. Desde la cama aprendí a generar otro mundo que no fuera el que perfumaba mi habitación. Tuve mala suerte con las lecturas escogidas, así que me dediqué a Frank Miller, convencido de que lo que me estaba pasando estaba más cerca del cómic que de la narrativa. Cierto es que los tres compañeros de habitáculo parecían más perjudicados que yo, por eso los imaginaba protagonizando las viñetas que iba leyendo.&lt;br /&gt;Poco a poco fui alejándome de la realidad. Las personas tenemos un extraño talento para rechazar lo cotidiano y echarlo de menos a la vez. A mí lo cotidiano ya no me importaba porque lo había inundado todo. Me pareció curioso darme cuenta de que llevaba años utilizando los periódicos para evadirme del trasiego diario y que ahora los utilizaba para construir mi propia cotidianidad (de hecho no hay más que reflexionar sobre la semántica del término periódico). Ya he conducido un camión con miedo a ser parado por los piquetes, he marcado un gol de cabeza a Rusia y he sido expulsado por Berlusconi del poblado donde vivía. Con tremendo pavor me he sorprendido leyendo la sección de Internacional, a la que nunca llegaba con las suficientes fuerzas, hecho que siempre he considerado como signo de una maravillosa inmadurez intelectual.&lt;br /&gt;Salir de un Centro de Salud (curioso nombre  para un lugar donde el noventa por ciento de sus integrantes andan escasos de ella) es como devorar una novela: te queda un extraño vacío que se llena con el recuerdo de las palabras leídas. Es fascinante pensar que nuestra rutina forma parte de un orden hermoso e inestable y sólo hay que pasar semanas encerrado en un sitio para darse cuenta de ello.&lt;br /&gt;Luego ha venido el cine, para dejarlo todo peor de lo que estaba. Reconocerte en pantalla y apagar tus sueños desde un mando a distancia, después de los títulos de crédito, es una tremenda crueldad. Las noches ya no son el plató de los telefilmes de los sueños.&lt;br /&gt;Pero por las mañanas suele salir el sol y una mujer cruza con su perro la calle a eso de las ocho y media, buscando por el suelo algo que se le ha perdido. El animal también parece involucrado en el proyecto, aunque en todas estas semanas ninguno de los dos lo ha encontrado todavía. Me tienen con el corazón encogido cuando los veo agachados, mirando por debajo de los coches, esperando hallar la porción de sensatez que a todos nos ha faltado alguna vez en la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-704462923468770019?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/704462923468770019/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=704462923468770019' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/704462923468770019'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/704462923468770019'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/06/20-de-junio-de-2008.html' title='20 de junio de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-2218993038947324860</id><published>2008-05-20T22:27:00.002+02:00</published><updated>2008-05-20T22:30:29.671+02:00</updated><title type='text'>20 de mayo de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El próximo éxito editorial &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Creo que acepté aquel trabajo de montador de electrodomésticos a domicilio porque no podía deshacerme de mi condición de «Voyeur Social». Subía las lavadoras y los frigoríficos con la curiosidad del comedor de Frigodedo de antaño, la del niño que quería encontrar en el palo del helado en forma de indecente dedo la oportunidad de comerse otro polo. Aquel trabajo de instalador daba para una tesis pero luego vino Calderón de la Barca y lo estropeó todo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aún así, yo me ilusionaba con aquel ritual de instalar aparatos eléctricos porque luego observaba hasta generar mi propia teoría sobre la familia en cuestión. Llegué a escribir algo al respecto en alguna agenda. Era un estrambótico planteamiento en el cual, a modo de psicólogo urbanita, hacía una correlación entre el tipo de electrodomésticos que tenían los inquilinos y su personalidad real o imaginaria. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El texto en cuestión será un bombazo editorial en su día – ustedes son testigos– pero por ahora me lo guardo, igual que se guarda en el cajón de los calcetines el pétalo de rosa que alguna vez te regaló el que pensaste era el amor de tu vida (lo que uno acaba guardándose en el cajón de los calcetines lo dejo para otro artículo. Un anticipo: ¿ustedes también siguen el orden lógico en los cajones de la cómoda: calcetines blancos - calcetines de color - ropa interior?)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A lo que íbamos. Que hace poco descubrí en un amigo que mi condición de «Voyeur Social» la compartía con alguien. La persona en cuestión decía que cuando visitaba la casa de una persona del sexo opuesto para unos fines muy concretos se fijaba en la estructura (si le gustaba para tener hijos) o en la decoración (si sólo quería un sitio para pasar la noche). Es más, esta persona llegó a plantearme que no compraba revistas de interiorismo porque prefería visitar las casas, a hurtadillas, para fijarse después en la decoración y reconstruir su lugar ideal en el mundo sin gastarse un sólo euro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A mí las declaraciones me parecieron curiosas, preciosas y sinceras a partes iguales y me recordó mi curiosa, preciosa y sincera curiosidad de hace no mucho en la que creía que podía montar toda una teoría psicológica familiar sólo por el mero hecho de haber comprado según qué tipo de electrodomésticos (ustedes, ya se lo comentaba antes, serán testigos de mi futuro éxito editorial)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y lo más espectacular es recordar aquel día en que un matrimonio que se quería compró un video. Y cómo se miraba, y cómo se comían a caricias, y cómo fui incapaz de teorizar sobre por qué dos personas que se amaban, compraban un electrodoméstico a medias&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-2218993038947324860?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/2218993038947324860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=2218993038947324860' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2218993038947324860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2218993038947324860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/05/20-de-mayo-de-2008.html' title='20 de mayo de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-8139332276264854783</id><published>2008-04-20T19:30:00.002+02:00</published><updated>2008-04-20T19:35:35.275+02:00</updated><title type='text'>18 de abril de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Viaje con nosotros si quiere gozar&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando la Orquesta Mondragón nació al abrigo de la película Freaks se impuso en el mundo de la música un rotundo toque de sensatez que me dilapidó el alma. El enano, la inmensa mujer, el dispensador de risas, el volumétrico cantante nos invitaban a viajar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Con menos años que besos rechazados clarifiqué mi proyecto de vida, desdentando premolares y creciendo,...creciendo rápido subido en autobuses, coches, barcos y aviones por ese orden.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; Acompañado a veces y solo otras, no se me ocurre otra manera más sensata de crecer que viajar, aunque los anuncios de yogures con bífidus (¿activos?) me intenten convencer de todo lo contrario.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y cuando es solo, el viaje siempre se convierte en iniciático: ajusticia falsos prejuicios en juicios justos que te permiten permutarte por los pobladores paseados (¡joder, qué difícil es intentar crear una aliteración mínimamente decente!) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lástima no considerar, a menudo, que el trayecto en sí mismo, es parte indispensable del propio acto de viajar. Desplazarse es descoser aquello que pretendíamos dejar atado por pura inseguridad en uno mismo. Por eso me angustian los viajes de las agencias: no dejan la puerta abierta al placer del momento incontrolado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que me hice filólogo para poder viajar al mismo tiempo que trabajaba, mientras las obligaciones propias de la edad no te dejan realizarlo de manera física; que es como me gusta hacer la mayoría de las cosas. Huir hacia otros lugares con el único propósito de disfrutar del trayecto. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo vi claro hace unas semanas en el aeropuerto de Chicago, mientras un hombre empujaba una sillita de ruedas en la que viajaba una anciana. Ella creía estar realizando otro viaje, un desplazamiento que se encontraba dentro del propio trayecto, montado por una empresa que se dedica a planear hasta los inconvenientes. Observaba los letreros desde su privilegiada posición y, asombrada, me preguntó si me resultaba sensato que los techos fueran tan altos. Le dije que los aeropuertos son los hogares de los viajeros del tiempo y que ellos necesitaban que las estrellas estuvieran dentro del aeropuerto,...de ahí la altura desde el suelo hasta arriba del todo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y justo en ese momento me acordé de la puesta en escena de La Mondragón: cuando finalizaba el concierto uno creía que el escenario iba a desaparecer entre escombros, al arrullo de una voz de blues de doscientos kilogramos, en una catarsis de piel y lágrimas que nos daba la oportunidad de besarnos tan fuerte como para entender el lugar en el mundo de los selladores de dos componentes. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-8139332276264854783?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/8139332276264854783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=8139332276264854783' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8139332276264854783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/8139332276264854783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/04/18-de-abril-de-2008.html' title='18 de abril de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-6517100720180557891</id><published>2008-03-17T20:24:00.002+01:00</published><updated>2008-03-17T20:26:40.775+01:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El escritor joven&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Borges, medio ciego de ojos que no de pluma, dijo hace algunos años en televisión que el escritor joven, en su inmadurez, necesitaba utilizar palabras inusuales para sentirse más seguro de sí mismo. Por lo tanto defendía el uso directo, invasivo y necesario del vocabulario que utilizan las personas cuando van a comprar el pan. Además defendía a capa y espada la necesidad de querernos tanto como fuera necesario porque ésa era la única manera de empezar a amar a los demás. Yo necesitaba oír algo así porque dejé de apasionarme por los demás hace algún tiempo y, aunque se trate de una circunstancia pasajera, me preocupa desde la humildad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que seguí escuchando la entrevista mas que para reconocer todo lo que nunca hasta ahora había oído para empezar a escuchar las cosas que me hacen reconocerme todas las mañanas frente al espejo. Y fue entonces cuando me di cuenta de que Borges estaba ciego y que hablaba desde la sabiduría. Y a mí me interesó quedarme ciego como él, durante un instante; lo justo como para escucharlo todo mejor sin necesidad de verlo tan claro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que ésa fue la razón por la que he escapado al sur de Francia (o al “muy norte” de España para algunos) y he dejado que las vacas y los crepes hagan el resto. Y el resto está dando cero, y yo me estoy quedado satisfecho de la división porque cuando eras pequeño, si el resto de una división daba cero, te subía un cosquilleo por la espalda que quiero recuperar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Volviendo al uso correcto del lenguaje, a mí el vocablo Borges siempre me ha traído a la mente las palabras ciruela y navidad, y eso para un filólogo es muy grave. Pero como cada vez me interesa menos lo que la gente diga de mí, pues así se queda la cosa, que en mi subconsciente la palabra Borges seguirá asociada a los campos semánticos navidad, palitos de mar y gambas cocidas. De esta forma mato dos pájaros de un tiro: no me traumatizo y le hago caso al maestro, puesto que cotidianizo el lenguaje.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya he encontrado las razones por las que estoy al sur de Francia (léase la muletilla en las líneas de arriba) y luego creo que iré a México (no sé si al norte o al sur, me da pereza mirar los mapas), a ver si vuelvo a recuperar la vista y logro verlo todo más claro,…más o menos como cuando tenía 9 años y creía que el mundo era maravilloso porque mi edad coincidía con el número de la camiseta que llevaba en el equipo de fútbol. Gracias por no entender nada: yo no lo hubiera explicado peor, ¿o es que soy un escritor joven? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-6517100720180557891?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/6517100720180557891/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=6517100720180557891' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6517100720180557891'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6517100720180557891'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/03/17-de-marzo-de-2008.html' title='17 de marzo de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4397456167310077892</id><published>2008-02-20T13:22:00.002+01:00</published><updated>2008-02-20T13:24:55.641+01:00</updated><title type='text'>20 de febrero de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Doctor, ¿será niño o niña?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé si estoy embarazado porque me he convertido en una persona hipersensibilizada a casi todo. A partir de mis últimas percepciones extrasensoriales he decidido que la situación en sí no está mal, pero que este estado suave, tenaz y perceptivo me puede llevar a la ruina. Y lo peor de todo es seguir leyendo el periódico como si fuera la persona que fui antes del cambio. Si alguien me coge de la mano, el gesto me llega al corazón de inmediato; si me besa la mejilla, en ese caso me pinta de carmín el alma.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo sigo pensando que se me pasará, pero hasta ese momento no tengo más remedio que convivir con ello. Y mientras eso ocurre, leo y leo sin parar. Entre el susurro que me envió la última página del diario que acaricié (la hipersensibilidad se está apoderando de mi estado natural) pude leer que un ayuntamiento había vendido la arena que «sobraba» de su playa. Ahora pienso que me hubiera perdido la reflexión si no estuviera embarazado y que mi vida no tendría ni tanto sentido ni lo hubiera sentido tanto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es un logro pasar de vender castillos de arena a vender sólo la materia prima. De ésto se deduce que la forma ha dejado de tener sentido porque cualquiera puede llegar disfrazado de ola y llevarse el castillo en el cual una vez te sentiste tremendamente refugiado. Así lo percibí cuando leí la noticia del periódico; y no quise pasar a internacional por si la cosa empeoraba.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya sólo me queda esperar, despacio, a que se me pase. Necesito que sea dentro de un tiempo porque estoy entendiendo últimamente las cosas que me parecían tremendamente complejas. Sólo necesitaba estar embarazado durante unos meses. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Supongo que me convertiré en un maravilloso trilero de mercadito ambulante, que esconde la bolita en cuenquitos hechos con patatas. Moveré de sitio todo aquello que me parezca nocivo y haré de ello un espectáculo público. Nunca antes había necesitado cremas contra las estrías que provocan las mentiras. Lo siento señores, es la hipersensibilidad: no sé si me dejará finalizar el artículo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todavía no le he dicho a nadie que no sé cuándo salgo de cuentas pero que espero que sea dentro de un año y medio. La verdad es que quiero seguir disfrutando de mi estado extremadamente sensible, reconocer el olor a tierra mojada días antes de que llegue la lluvia, que se me ericen el pelo del cuerpo al compás de una bambera a ritmo de jaleo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Éste será, probablemente uno de los artículos menos leídos de la historia del periodismo porque sólo los embarazados podrán llegar a las últimas lineas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo tengo una duda: doctor, ¿será niño o niña?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4397456167310077892?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4397456167310077892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4397456167310077892' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4397456167310077892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4397456167310077892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/02/20-de-febrero-de-2008.html' title='20 de febrero de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7668170696974204438</id><published>2008-01-19T21:42:00.002+01:00</published><updated>2008-07-18T10:29:08.346+02:00</updated><title type='text'>18 de enero de 2008</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La energía...sólo se trasforma &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La ilusión, a veces, no se quita, sólo se transforma. Es como cuando uno cree que Heidi estaba haciendo quesos con su abuelo en Suiza y luego le dicen que es la mejor actriz porno del siglo XXI. A mí, cuando Epi le decía a Blas que apagara la luz, me parecía que se estaba fomentando el ahorro energético, pero como la energía(ilusión)sólo se transforma, creo que hay en estos momentos una corriente de opinión que reconoce en ese gesto una serie de conductas no heterosexuales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cada vez que me ilusiono me parece que el mundo está pintado al óleo, y que vendrá un día cargado de lluvia, y que fundirá los colores en uno sólo, y que si le doy vueltas todo se convertirá en negro. Por eso me ilusioné con Espinete y cuando oí que era el único animal que iba desnudo durante el día y que por la noche se ponía pijama, volví a replantearme la vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es lo que nos pasa a las personas que ya no somos de ninguna parte: nos afectan las cosas más absurdas. Por eso, y sólo por eso, decidí dejar de escuchar las voces que intentaban convencerme de que Tintín no era de fiar, sólo por el mero hecho de que era periodista y se pasaba el día viajando sin comerse una rosca. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así que decidí ponerme en manos de los medios audiovisuales: el lenguaje del nuevo milenio. Y fui al quiosco a comprar un coleccionable (como saben mis anti-lectores, una de mis debilidades). Y me encontré, otra vez, con el barrio de los barrios. En esta ocasión me sorprendió la restricción: a partir de 13 años. Parece ser que como Triki fuma en pipa no es muy recomendable el visionado para ciertas edades. El precio del coleccionable, es lo de menos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo de Batman y Robin, al parecer, merece mención especial. Yo, como no entiendo de cómics, prefiero hablar de los teletubbies: qué caro sale entrar en la Unión Europea, cuna de las culturas reconciliadoras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo me quedaba, por lo tanto, saber qué había sido de Sabrina en Peta-Zetas. Reconozco que en ese momento no tenía nada mejor que hacer, pero como saben ustedes no hay nada mejor que no tener nada mejor que hacer. Corbacho se quedó vizco y yo pude dormir esa noche tranquilo, porque vi que la chica había tapado virtudes y ahora enseñaba defectos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La ilusión, siempre se quita, y continuamente deja de transformarse. Ahora me doy cuenta de todo, cuando camino por la calle y el mundo sigue pintándose de acuarela. Es una obra de arte perpetua, que te fusila el alma si te pilla desprevenido. A mi me pilló un sábado por la tarde de lluvia, replanteandome el sexo de mis educadores televisivos y comiéndome por los pies al destino. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7668170696974204438?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7668170696974204438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7668170696974204438' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7668170696974204438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7668170696974204438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2008/01/18-enero-2007.html' title='18 de enero de 2008'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7389116330882142188</id><published>2007-12-21T12:50:00.000+01:00</published><updated>2007-12-21T12:57:47.226+01:00</updated><title type='text'>20 de diciembre de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En el circo mundial&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El destino suele disfrazarse de cotidianidad, se merienda tu desayuno de madrugada y te limpia las páginas en blanco que asustan hasta al más pequeño de tus enemigos. El destino te deja la puerta abierta si pierdes las llaves de casa pero la cierra haciéndose copias a diestro y siniestro (total: el siniestro no se puede concebir de ninguna otra manera)Y fue un amigo que era más de retruécanos que de repámpanos quien me dijo que tenía miedo a las páginas en blanco; supongo que porque rellenar un folio In albis es la versión más antigua que se conoce de hacerse un tatuaje en el tobillo. Me lo comentó porque a él se lo había dicho el destino, disfrazado de cotidianidad, como siempre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando me regalaron mi primer vinilo de Dire Straits y le di vueltas hasta el amanecer supe que alguien se había desnudado delante de mí, dejándome ver los surcos de la piel por donde corre el sudor de noche. Nunca más volví a vivir sin pasar por la vida atravesando Túneles de amor, ni sin sentirme como Romeo y Julieta, ni sin pensar que el dinero es para nada. Luego trabajé en una tienda de electrodomésticos y comprendí el verdadero significado de la canción: el destino, como venía diciendo.Y al pasar por el cauce del río (Turia) volví a encontrarme con él: estaba montado el Circo Mundial y me acordé de la oferta de trabajo que recibí, en su día y bajo no sé qué criterio de selección, para trabajar en él. La chica que me lo estaba ofreciendo en la Oficina de empleo (yo siempre la llamé del paro, cuestión de pesimismo) me lo dijo completamente en serio, y así me lo tomé yo. De hecho vi claramente que, de aceptar el trabajo, sería el mejor equilibrista de platos chinos del mundo. Uno, a veces, sabe que tiene cualidades para realizar ciertas habilidades pero que por cuestión de tiempo o pereza nunca las ha puesto en práctica. La mía es, sin duda, la de mantener en equilibrio una cubertería de Bohemia sujetada por unos palos de madera,...y hacerla rular.Fui a pensarme la oferta al bar de al lado (que por cierto y, cosas del destino, se llamaba Bar Luna). Con una cerveza en la mano recorrí europa moviendo platos y dándole de comer a los leones, vendiendo ilusión y boletos a las puertas del mundo de las ilusiones. Creo que no volví a la oficina a aceptar el trabajo por no desilusionarme si no me daban el trabajo de equilibrista.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nunca me arrepentí de haber seguido empleado en la tienda de electrodomésticos, porque descubrí otro circo mucho más grande que el ofertado y en el que los leones tenían cuenta corriente. Yo, seguí intentando poner en equilibrio los platos, de Bohemia, claro está.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7389116330882142188?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7389116330882142188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7389116330882142188' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7389116330882142188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7389116330882142188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/12/20-de-diciembre-de-2007.html' title='20 de diciembre de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1469108208524766328</id><published>2007-10-24T18:09:00.000+02:00</published><updated>2007-10-24T18:10:24.188+02:00</updated><title type='text'>19 de octubre de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Mortadelo y Filemón &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando vivía en Baladre pasaba de mi terraza a la del vecino por la ventana para leer, junto al Mariano, las últimas viñetas de Mortadelo y Filemón. Se compilaban en el Super Humor, como se compilan las naranjas en los frutales por otoño y se dejaban devorar y se dejaban manchar de chorizo,...Mucho antes de ésto ya leía a Roberto Alcázar y Pedrín, y al Guerrero del Antifaz. Los cambiaba en el mercado y por los quioscos, y los amontonaba en el cuarto, una vez deglutidos, esperando que salieran del papel para ayudarme a enfrentarme a las aventuras de la vida. Luego me dijeron que eran “fachas” y que debería darme vergüenza haberlos leído; pero ya no me da vergüenza nada de lo que hice, sobre todo si fue con el corazón.Por eso, cuando me encontré hace tiempo con Frank Miller recordé los tejados por los que leía y los quioscos que frecuentaba. Todo se convirtió en una especie de vida pintada con la ilusión del trazo fino y de la mente astuta. Pero ya no vivo con ventanas que dan a los tejados de los vecinos, ni encuentro quioscos que me cambien la ilusión por un precio razonable.Por otra parte nunca llegué a entender las viñetas dedicadas al público femenino: Esther y su mundo, Lily, Jana y otros similares. ¡Uf!,... aquellos planteamientos tan enrevesados se me escapaban de las manos. Para colmo tengo una hermana que se llama Esther y ella estaba todavía más en su mundo que la ficticia, por lo que nunca me pude aclarar del todo.Siempre encuentro un motivo por el que acordarme de estos puntos oscuros de mi oscura juventud, pero en estos momentos no lo consigo. Y no es nostalgia, sino todo lo contrario. Si recuerdo siempre es para alegrarme de ello. Por eso una mañana de abril le regalé a una chica, en el patio del colegio, una hoja de mi tebeo preferido con dedicatoria y mancha de chorizo. Era un fragmento del mítico especial de las olimpiadas (uno de ellos), como no, de Mortadelo y Filemón. Fui tan osado de adjuntar poema y alguna otra cosa más. Al día siguiente me devolvió el presente en forma de fragmento de Esther y su mundo. ¡Uf!, ha contraatacado mucho más fuerte que yo - pensé -. La sucesión de viñetas era completamente incoherente para mí. Ciertamente la colección de tebeos no podía titularse de ninguna otra manera. Siempre he intentado recordar dónde comenzó mi problema para entender a ciertas mujeres pero ninguna de las anécdotas me parecía razón suficiente. Por lo tanto, acabo de encontrar el motivo por el cual suelo acordarme de estos puntos oscuros de mi oscura juventud. ¡Literatura terapéutica!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1469108208524766328?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1469108208524766328/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1469108208524766328' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1469108208524766328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1469108208524766328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/10/19-de-octubre-de-2007.html' title='19 de octubre de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-6903002613698242236</id><published>2007-09-21T17:36:00.000+02:00</published><updated>2007-09-21T17:42:49.381+02:00</updated><title type='text'>20 de septiembre de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Septiembre&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En septiembre, si las luces de las farolas no funcionan no pasa nada porque cada uno se planifica la vida desde cero, sin decimales: da igual la intensidad de lo que nos hace ver las cosas mucho mejor. Los hundimientos de los barcos crecen en las aceras y huele a mojado porque intuimos que lloverá y que nos tocará vivir sobre los tejados, como los gatos que actúan en los dibujos inanimados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En septiembre, etimológicamente callando, todo se convierte en nueve y hasta los pecados capitales nos parecen poco capital en la cuenta corriente de nuestra indecente libreta de ahorros.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si el verano se ahoga en seco, para eso está septiembre (aunque sea a últimos y vaya quedándose sin carné de noveno mes); para rescatar de los atolladeros a los amantes del frío, de la lluvia, de la sensación de piel tirante y camisa de algodón. Para todo eso sirve septiembre,...Bic naranja para escribir fino, Bic cristal para escribir normal, septiembre para volvernos a dibujar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La ciudad deja de respirar a través del asfalto y parece, por parecer, que la esperanza es lo último que se pierde. Aunque lo cierto es que a mí me parece que este septiembre es lo primero, sobre todo si el cáncer se convierte en inquilino moroso, sin pasaporte ni boca torcida en forma de media sonrisa. La madre de mi hermano de alquiler con contrato de por vida lo sabe muy bien: mordió tanto a la vida que ésta le devolvió la dentellada, con alevosía, premeditación y sin la razón como autoría. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando me dirigía al tanatorio me tomé un cortado con azucarillo y frase, porque ya no entiendo el azúcar sin regalo en forma de oración. Hace tiempo que me divorcié de los horóscopos de los diarios para casarme en segundas nupcias con los azucarillos de los bares donde todo huele a tapa y ambición. El futuro gruñía en el minúsculo papel, “Hay caídas que nos sirven para levantarnos con más fuerza”, rezaba la verdad absoluta venida de azucarera. Me lo guardé para dárselo, en mejor ocasión, una noche en la que no todos los gatos fueran de color pardo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y al salir de la calle me atracó el infame mes de septiembre, y una mujer me pidió fuego, supongo que porque me lo vio por dentro, y los coches me pitaban y, para colmo no sólo era septiembre sino que también era lunes, y todo empezaba. Y me encanta que empiecen las cosas, y que venga la vorágine de coches a las calles y que el bar de mi esquina abra y cierre para mí, y que me compre el periódico, y que me diga al oído que el sol no se ha escapado y que sigue vivo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A veces, como decía, “la Esperanza” es lo último que se pierde. Esta vez, y sin que sirva de precedente, fue lo primero. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-6903002613698242236?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/6903002613698242236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=6903002613698242236' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6903002613698242236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/6903002613698242236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/09/20-de-septiembre-de-2007.html' title='20 de septiembre de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4707413882663603199</id><published>2007-07-21T19:22:00.000+02:00</published><updated>2007-07-21T19:23:38.090+02:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Llorando, viviendo, lloviendo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lloraba: ella iba en bici y yo en tranvía. Llovía y, aunque lo parezca, no estoy haciendo literatura. Los que entienden de ésto saben que la vida, si se cuenta tal y como sucede, acaba convirtiéndose sin querer en pura literatura. Hacía frío y los dos llorábamos, cada uno en un medio de locomoción distinto. A mí, en ese momento, no me pareció que hubiera en el mundo un acto más bello que llorar en bicicleta por la ciudad. Hacerlo dentro del tranvía era pura cobardía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de llorar era preciosa, incluso llorando (y me atrevería a decir que más bella por este hecho) y sujetaba un paraguas, y olvidaba las penas a golpe de pedalada, como solemos hacer los demás, pero sin bicicleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que alguien me haría pagar por contemplar aquello: llevaba varios días por la ciudad y nadie me había dejado hacer nada interesante si no era pagando con anterioridad. Pero no sucedió. Era gratuito y hermoso. En un momento determinado ella se puso al lado del tranvía, como un elegante animal de ciudad, herido. Yo intenté averiguar desde el otro lado del cristal por qué lloraba y, como siempre que intento averiguar algo de los demás, acabé entendiendo lo mío un poco mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció poco solidario que nadie la parara y la invitara a tomar un café, o le ofreciera un pañuelo contra el azar. Era la gran ciudad y allí cada uno se suena sus propios mocos. De hecho recuerdo una frase que leí sobre el amor y el desamor en las grandes urbes. Era algo así, “Abandoné la posibilidad de que me sirvieras gin-tonics por olvidarte; es absurdo que te siga viendo por todas partes”. Yo no sé por qué lloraba, de hecho me sentía un poco como un telespectador de programa vespertino, donde va la gente a decir lo que le pasa y donde se acaba mintiendo sobre lo que de verdad te sucede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces intentamos explicar las cosas que vemos o que nos pasan: ¿cómo demonios se llama el ratoncillo que aparece en Dumbo?¿Por qué cuando te dejan la gente va besándose con ímpetu por la calle? Yo intenté generar mi propia teoría sobre lo que le pasaba a ella y no lo conseguí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras el cielo se iba pintando cada vez más de gris, una señora me pidió paso para bajarse en la próxima parada. Tendría alrededor de noventa años y una espléndida sonrisa, de anuncio de dentífrico. Y quise bajar, e invitar a la chica de la bicicleta a un café, pero en ese momento giró por la calle más lejana al tranvía y se difuminó por entre los restaurantes, los pies y los chicles pegados en el suelo de la enorme ciudad. Y nunca más la volveré a ver porque entendí la verdadera razón por la que lloraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era en el norte de Europa. Llovía. Ella iba en bici y yo no.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4707413882663603199?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4707413882663603199/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4707413882663603199' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4707413882663603199'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4707413882663603199'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/07/20-de-julio-de-2007.html' title='20 de julio de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-4082824775149195348</id><published>2007-07-07T09:53:00.000+02:00</published><updated>2007-07-07T09:54:33.960+02:00</updated><title type='text'>20 de junio de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;El bueno, el feo y el calvo&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La sordera de manos se cura con un audífono que es como la huella dactilar de guante para lavar los platos. Es la sensación que me da ofrecer la mano a alguien que lleva guantes de plástico, de cirujano de teleserie americana, de anuncio de televisión de señora (señor) de la limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece curioso que el peso específico de la limpieza del hogar, que ha recaído históricamente en las mujeres, esté iconizado por un señor calvo y que, en el colmo de la famosidad, también vende boletos de lotería por navidad, y tiene un chicle que aparece mágicamente después de relamer un maravilloso chupa-chups,...y sobre todo, que vende atún a golpe de ripio (gracias, Jesús Puente, gracias de verdad) En cambio, uno de los traumas que más han perjudicado a las generaciones que crecimos con Érase una vez el hombre: no había calvos. La historia nos está vejando de una forma apabullante. Los calvos no tienen sordera de extremidades, porque queda claro que han decidido chocarle la mano al mundo con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a los calvos les ofrezco, por pura solidaridad con ellos, un espacio en la historia de la humanidad, a los feos no les deseo menos (también por pura identificación personal). Éstos sí que aparecían en masa en Érase una vez el hombre y han movido los hilos de la tramoya social desde tiempos inmemoriales. A los feos no nos queda otra que escuchar con las manos, tocar, sentir los surcos. Pero es difícil puesto que la gente se plastifica el corazón con bolsas de Mercadona para no dejar a los demás el placer de sentirlos cerca. Casi nunca nos besamos las manos cuando nos las damos, aterrados con la sóla idea de contaminarnos con la saliva de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué me dicen de los buenos,...¡uf!, los buenos sí que dan las manos, porque forma parte intrínseca de su profesión de buenos. Lo peor de todo es que están viendo como los apretones de extremidades han pasado al campo de las audiencias reales y ya no son cartas de presentación de la temperatura de nuestro corazón. Ayer le apreté la mano a un amigo y creí estar apretando la de un Borbón, la de un tipo que cobra por ofrecer manos y que tiene una sordera de manos de cirujano de teleserie americana, de anuncio de televisión de señora (señor) de la limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Valery, en un azucarillo de bar de tapa y cerveza, decía que al hombre lo que le debería dar miedo era vivir, no morir. Lo suscribo pero con una condición: no pensar que es tarde para tocarse. A compartir huellas dactilares no me gana nadie y si no es así, bajaré a la comisaría del infierno, a sacarme el carné de identidad y que un señor con rabo y cuernos me de el pasaporte hacia los demás, que es el cielo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-4082824775149195348?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/4082824775149195348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=4082824775149195348' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4082824775149195348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/4082824775149195348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/07/20-de-junio-de-2007.html' title='20 de junio de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7391445299049714155</id><published>2007-05-20T13:27:00.000+02:00</published><updated>2007-05-20T13:32:43.504+02:00</updated><title type='text'>18 de mayo de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Reencarnarse en una lavadora&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace unas semanas recordé que las paredes no siempre han estado coloreadas a golpe de brocha. En algunos lugares donde importa poco el paso del tiempo, las casitas se siguen pintando con la colada diaria, vistiéndose con la épica ropa que nos abandona por las noches, cuando no queremos llegar todavía a casa.&lt;br /&gt;Ver prendas tendidas por las ventanas es hacer público tu número de hermanos y las tallas que gasta su dignidad. Hacía tiempo que no encontraba un acto humano que desabroche la camisa de la vergüenza tan eminente como dejar la ropa a secar cerca de los balcones.&lt;br /&gt;Y comprobé semejante teoría en el viaje al tenderete de los besos lusos. Me di cuenta, paseando por las calles del pueblo, que las coladas eran completamente sensatas: ropa blanca con ropa blanca, vaqueros con vaqueros y lo demás, tendido de una sóla tacada, en maravilloso desorden. Y comprendí entre disparo y disparo fotográfico, que nos encanta ordenar la ropa recién lavada porque somos incapaces de hacer lo propio con la vida, que no entiende payasos de micolores.&lt;br /&gt;Lo que colgaba de las paredes de las casas parecía, por una parte, una carta de presentación para los vecinos pero realmente era la huella dactilar del esfuerzo de un pueblo dedicado a coger sardinas. Se podía oler por la calle la lavada, ver los restos de vida completamente nueva que dejaba la máquina automática, tocar la limpieza de alma que le hacía a las camisetas, que son las que más se manchan por estar más cerca del corazón.&lt;br /&gt;Es parte de nuestro destino limpiar lo que hemos sido. Si tuviera que reencarnarme algún día en algo lo haría en una lavadora semiautomática (todo lo «semi» es como más interesante) De hecho la analogía entre la lavadora y la vida, si se fijan, es casi perfecta: las personas damos vueltas con cosas dentro para intentar lavarlas y el objetivo es que acabe todo limpio, aunque siempre quedan camisas con alguna mancha, o calcetines que deberíamos haber tirado,...pero los volvemos a meter en la máquina.&lt;br /&gt;Y cuando pasa el tiempo la lavadora suena cada vez peor y duele; y yo, en aquel pueblecito portugués, supe a qué sonaba el dolor: a sonido de cuerda recién pisada entre verso y verso de un fado, cerca de la mismísima orilla del mar. Si lo hubiera sabido antes no hubiera compuesto tantos poemas, no le hubiera dedicado tanto tiempo a los versos que escriben los estudiantes en las puertas de los retretes de los bares, no hubiera desperdiciado tantas lágrimas por las esquinas los días que más llovía. Dice la canción, «Por una lágrima tuya yo me dejaría matar»,...yo haría lo mismo si me dieran la oportunidad de reencarnarme en una lavadora.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7391445299049714155?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7391445299049714155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7391445299049714155' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7391445299049714155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7391445299049714155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/05/18-de-mayo-de-2007.html' title='18 de mayo de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-2107997391251137376</id><published>2007-05-04T10:32:00.000+02:00</published><updated>2007-05-04T10:35:37.418+02:00</updated><title type='text'>20 de abril de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Irma la Dulce&lt;/em&gt; tuvo la culpa&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A mí, Billy Wilder me enseñó la diferencia entre la risa y la comedia. Queda suficientemente evidente que lo segundo es lo que aprendí y que, a raíz de ello, empecé a valorar lo primero. Y lo recordé el otro día porque lloré viendo, por novena vez, Irma La Dulce. Me pareció curioso darme cuenta de lo poco que me conocía, lo lejos que se queda uno de su propia esencia y lo cerca que pensamos, muchas veces, estar de los demás.&lt;br /&gt;Estar lejos, por lo tanto, acerca: es una miopía extraña ésta que acostumbra a mirar desde lejos las cosas, a ver con nitidez y con la alevosía del tuerto: controlar el mundo con un sólo ojo ahora por estos tiempos que corren en los que está mucho más de moda cerrar los dos.&lt;br /&gt;A veces miramos sin entendernos y por eso no nos vemos por las aceras, y nos cruzamos en los semáforos que pintan de rojo-amarillo-verde el yo-ahora-aquí que nos intenta explicar. Nos paramos en seco en el yo, nunca hacemos caso al ahora y pasamos deprisa con el coche de la vida por al aquí, no vaya a ser que nos pille in fraganti, otra vez, nuestro propio desconocimiento.&lt;br /&gt;Y es por ésto que me gusta mucho más el mar para viajar. La incapacidad del hombre para plantar semáforos en el medio acuático me seduce: lo han intentado con bollas y con señales visuales, pero los faros se divorcian de los cabos y se jubilan anticipadamente; y las bollas desertan de su posición en el agua en las guerras que libran las corrientes.&lt;br /&gt;De pequeño me aterraban los balones deshinchados, porque perdían su condición de balón un día al levantarte por la mañana: es lo que tiene llenarse sólo de aire, acabas arrugándote, convirtiéndote en un pellejo sin forma. Yo por ahora voy a seguir estando lejos, mirándome con esa miopía extraña que lo explica todo porque no te deja ver lo que realmente nos apetece mirar; y seguiré siendo ese tuerto voluntario y con carné, y con ojos que todo lo miran,...y con ojos que todo lo ven cuando se gira la cara por la mañana, al otro lado de la mesita.&lt;br /&gt;Creo que por eso lloré el otro día, mirando Irma La Dulce: me sentía como un balón deshinchado, me apetecía viajar por el mar, a veces me miro y no me entiendo, y por último me siento muchas veces cerca de las cosas que tengo lejos. Y viendo a Jack Lemmon querer sin prisa a Shirley MacLaine por un barrio lleno de prostitutas y verduras, me di cuenta de que todo ésto es mucho más fácil de lo que parece, que los artículos se escriben en los sueños y se entienden cuando uno está bien despierto y que la diferencia entre la risa y la comedia es un beso en la mejilla entre los protagonistas de la película que, el otro día, me hizo llorar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-2107997391251137376?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/2107997391251137376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=2107997391251137376' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2107997391251137376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/2107997391251137376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/05/20-de-abril-de-2007.html' title='20 de abril de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-9097549744778539202</id><published>2007-03-28T17:41:00.000+02:00</published><updated>2007-03-28T17:46:30.074+02:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;Tratado para afeitarse&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días pasé por un escaparate de ésos que venden urinarios del siglo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;XXI&lt;/span&gt; y me fijé en las nuevas formas que se le atribuyen a los espejos hoy en día. Y como siempre me ha fascinado el mecanismo de los espejos creí conveniente dedicarles un artículo, por si no me vuelven a mirar a la cara.&lt;br /&gt;Cada vez que un espejo me besa el alma tengo la sensación de estar ocupando otro cuerpo, que no es el mío, definitivamente. Y me da vergüenza mirarme porque soy el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;drácula&lt;/span&gt; de la sonrisa de fresa, de licor de coca-cola sin burbujas y con media cuarta de prisa. Creo que no me reconozco en el cristal, al final de todo el proceso, porque me observo demasiado deprisa.&lt;br /&gt;Sólo me encuentro en el mapamundi de mi caótica existencia cuando me afeito porque me miro detenidamente, con más elegancia. Y me doy cuenta de que afeitarse es quitarse la piel prestada que has estado luciendo durante la semana (o durante el día, porque cuando uno se hace mayor hace falta deshacerse de las impurezas mucho más a menudo, por pura necesidad). Y se buscan nuevas espumas, más suaves, porque cada vez es más dura esta costra que es vivir; y se requiere más suavidad para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;tamizarla&lt;/span&gt;, para convertirla en jabón, pelo, sudor y lágrimas.&lt;br /&gt;Se piensa que cuando alguien se limpia la cara con una cuchilla es porque le importan los demás, la imagen que se tiene de él por la calle, su aspecto, su condición,...pero yo creo que es para importarse mucho más a uno mismo, para que la vida salga más cerrada, con más fuerza, con ganas de pinchar mucho si alguien te quiere besar.&lt;br /&gt;El resultado del rasurado siempre es otra persona mejor que la de antes pero, por definición, otra diferente. Cuando me afeité por primera vez no me reconocí en el espejo de los sueños aunque me dio sueño reconocerme en el de la vida entera, porque estaba viendo que cada vez me iba a pedir más a cambio de nada. Rasgarse la cara era tener &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;carné&lt;/span&gt; de conducir, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;tunearse&lt;/span&gt; los mofletes, dibujarse un corazón de tiza en la pared de la adolescencia. Me acuerdo de que la gente se reía de mí, por mi nuevo aspecto pero no se daban cuenta de que yo hacía lo propio con ellos porque no estaban saludando a la persona que era, sino a la que iba a ser.&lt;br /&gt;Ahora, cuando mi buzón se come las facturas que me manda gente desconocida que, como yo, también se afeita, ahora que el cartero ya no me trae postales que me mandaban desde Manila los generales en sus guaridas, ahora me gusta quitarme la piel a tiras por las mañanas y tomarme un trago de masaje para después del afeitado, a ver si de una vez consigo reconocerme antes de pasarme la cuchilla por delante de la cara. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-9097549744778539202?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/9097549744778539202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=9097549744778539202' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/9097549744778539202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/9097549744778539202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/03/17-de-marzo-de-2007.html' title='17 de marzo de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-7616447736178773485</id><published>2007-02-20T17:15:00.000+01:00</published><updated>2007-02-20T17:17:08.731+01:00</updated><title type='text'>20 de febrero de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;El libre albedrío encarcelado&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que me da vergüenza que alguien me explique utilizando la literatura y pánico que lo haga con las matemáticas. Dicen que por medio de las teorías fractales se puede representar cualquier figura geométrica, por medio de una pirámide...Quiero pensar que todos nos merecemos ser entendidos por alquien aunque ése alguien sea múltiplo y divisor al mismo tiempo. Y como me empeño en explicarme en cada cosa que leo, acabé intentándolo con un texto que hablaba del libre albedrío. Apareció con cuerpo diez, justificado a la derecha (mal comienzo) una frase de Schopenhauer que venía a decir algo así como que el hombre puede hacer lo que quiera pero no desearlo. La frase me pareció de una simplicidad asombrosa, de una sensatez abrumadora.&lt;br /&gt;Hace tiempo que quiero un reloj de cuco, de ésos que tienen ventanita y pajarico, con números romanos, precisión suiza y estética espartana. Tal vez porque en casa de la Elvirín siempre hubo uno al lado de un monje que indicaba la humedad en el ambiente, la posibilidad de llover, las ganas de llorar del cielo. Y lo quiero porque mi libre albedrío se moja cuando escupe el cielo, me moja las gafas y me besa las suelas de los pies. Y me doy cuenta de que llevo lentes, porque cuanto más pasa el tiempo más necesitamos ver lo que tenemos delante y las dioptrías mentales se deslizan hacia la retina.&lt;br /&gt;Y me parece mejor lo del cuco que lo de capturar granitos de arena y hacerlos bailar dentro de una botella, para preocuparnos por su caída. Aunque el mérito se lo doy al monje y el misterio de la humedad. Me prepara para lo que hay fuera. Cuando llueve se condimenta el universo y todo huele. Me acuerdo de mi padre cuando cae el agua por los tejados porque siempre me ha parecido una gota de agua. Ya ha pasado los setenta y varios sístoles sin diástoles. Lo imagino con el capote de amianto a la espalda, para que no le mordiera el hierro fundido, y siempre me da la impresión, en ese sueño, que debería estar lloviendo. Incluso recuerdo las tardes de febrero, devorando novelitas de vaqueros que cabalgaban bajo el cielo gris.&lt;br /&gt;Así que me negué a ser explicado por las matemáticas y necesité, por un instante, que lo hiciera el libre albedrío. Volví a pasear sobre un suelo mojado, en un ático lo suficientemente alto como para tener vistas a mi piel. Y decidí tener lo que quiera, aunque sólo sea intentándolo de lunes a domingo.&lt;br /&gt;Y por eso me gustan los relojes de cuco, con pajarico y ventanica, sobre todo si se colocan justo al lado de uno de esos monjes que, con el dedo y la capucha, te dicen cuando llora el cielo, cuando te toca llorar a ti.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-7616447736178773485?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/7616447736178773485/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=7616447736178773485' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7616447736178773485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/7616447736178773485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/02/20-de-febrero-de-2007.html' title='20 de febrero de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-1788121094276579643</id><published>2007-02-20T09:41:00.000+01:00</published><updated>2007-02-20T09:42:30.106+01:00</updated><title type='text'>19 de enero de 2007</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Asuntos de peluquería&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mi peluquero, el Campanario, me corta el pelo, informa y filosofa sobre el mundo a partes iguales. A veces los tres servicios me cuestan ocho euros, otras ni eso. Mientras se pelea con el pelo que todavía lucha contra la alopecia habla de su barça, de la familia y de todo lo demás.&lt;br /&gt;Tiene una foto de colores apagados y sonrisas relucientes: es uno de esos instantes juveniles, en la calle, con un grupo de chavales. Casi todos se abrazan con el alma y se dicen que se quieren a su manera. Al mirar la instantánea recordé que yo tenía una igual a esa, pero en otra calle, abrazado a otros amigos, Por eso me gustan las cosas iguales a las demás: nos hacen diferentes. El caso es que una persona anónima le brindó a él y a los demás, con un golpe de dedo índice, un pedazo de recuerdo que permanece en alguno de los hemisferios de su cerebro. Y ahora que se ha descubierto que el cerebro no trabaja por hemisferios, el recuerdo habrá encontrado otro pisito donde seguir alquilado. Siempre pensé que los recuerdos eran inquilinos morosos, con contrato pero sin visa para pagarlo.&lt;br /&gt;Mientras culebreaba entre el cuello y el flequillo, justo antes de la cuchilla, Edu me preguntó si notaba algo extraño en la fotografía: efectivamente, no había ni un sólo coche en toda la calle. Su teoría al respecto, como casi siempre, no tenía desperdicio. Los males del siglo XXI estaban alimentados por el tráfico rodado. Me apunté la idea en la agenda para, como siempre, desarrollarla por otros derroteros. Y es que la invasión de vehículos en nuestra parcela de existencia se parece a la del cangrejo ermitaño; los coches utilizan nuestras casas para pasearse sin pensar en los demás, protegidos por nuestra propia coraza. Nosotros creamos sus normas de uso y ahora son ellos los que deciden si seguimos vivos o no.&lt;br /&gt;Mientras me sigue cortando el pelo le da vueltas al sillón y a la vida. Siempre le escucho porque sólo oír me parece demasiado poco desesperado. Y reconozco que no me gusta que me cuente tantas cosas de su vida porque me suele dar la impresión de que está narrando la mía.&lt;br /&gt;Si después de cortarte el pelo esperas unos minutos, seguro que llega cualquier friki del barrio a cantar o a discutir sobre cualquier asunto que no tenga la más mínima importancia.&lt;br /&gt;Me fascinan muchas cosas de aquellos 27 m2, pero lo más espectacular es siempre el final. Después de rasurarte la cabeza y quitarte un poquito de orgullo te pasa por detrás un espejo con un marco de madera. Supongo que es para que te veas la nuca y el corazón, que a veces está por allí también. Es el clímax observarse por detrás, donde acaba la obra de arte y empieza la vida, donde todo empieza.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-1788121094276579643?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/1788121094276579643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=1788121094276579643' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1788121094276579643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/1788121094276579643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2007/02/19-de-enero-de-2007.html' title='19 de enero de 2007'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-116671976883804365</id><published>2006-12-21T17:47:00.000+01:00</published><updated>2006-12-21T17:49:28.853+01:00</updated><title type='text'>20 de diciembre de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;Perdigones de copa sin puro&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En navidad le quitaba el tapón al culito de cerdo de barro imperfecto y me iba a la feria, a tronchar palillos de bar. Los veía entre los dientes de los bares preñados de obreros del metal, mientras jugaban al tute en las tardes de Baladre. Y llegaba a los carromatos, con el corazón en la boca y las piernas sin tocar el suelo, y me iba a la atracción de rifle y perdigón, la única huérfana de nombre. Sorteando los charcos del Triangulo Umbral (nunca nadie llamará a ese parque Juan Carlos I) llegaba al puesto, pillaba un rifle y ponía la mejilla sobre la culata. Por 25 «pelas» te daban tres perdigones; los pedía siempre de copa, porque me gustaban los sombreros con esa cualidad, porque era sobre las susodichas de los árboles donde mejor se veía el mundo, donde más pequeño se tornaba el universo. Luego cerraba un ojo (a veces los dos porque extraje la conclusión de que así acertaba muchas más veces) y apuntaba lo más alejado posible del objetivo: la mirilla desviada y el cañón del rifle me corregían. Casi nunca acertaba a pesar de que la boca del fusil distaba tan sólo 40 centímetros del objetivo.&lt;br /&gt;El tren de la bruja marcaba un antes y un después: era el paso de la niñez a la adolescencia. Mientras te cabía el culo en el asiento pretendías esquivar la escoba del hombre con careta (todas las brujas eran hombres, nunca entendí por qué no le llamaban el tren del brujo, supongo que por sexismo). Me dicen mis confidentes que si se la quitabas te regalaban un viaje gratis. Ahora lo entiendo todo.&lt;br /&gt;El siguiente objetivo eran los coches de choque. El dueño siempre conducía con el vértice del culo en imposible equilibrio, con dos dedos en el volante y demasiadas fichas en el bolsillo. Era el dueño por muchas cosas pero sobre todo por el pelo largo, porque siempre conducía el auto más rápido y por la extrema chulería con la que manejaba el vehículo. He realizado una encuesta al respecto y el noventa y nueve por ciento de los encuestados confirman mi nítido recuerdo. Al ritmo de Rick Astley, Sabrina, Europe,... iba conduciendo por la autopista hasta llegar a las carreteras comarcales donde se escuchaba a Junco, y después a Camela. Extraño proceso de sustitución musical que todavía no he logrado descifrar. Comprar una ficha era regalarse un viaje al paraíso cuadrado en el que todo se reducía a una ley: no chocar de frente. Evidentemente la norma no era cumplida, ni por el dueño ni por los usuarios, que regalábamos besos de paragolpe a las Dulcineas de nuestros Tobosos.&lt;br /&gt;Ahora entiendo a los dueños de los autos de choque, que te pedían cien pesetas por una vuelta al paraíso que resultaba ser solamente una figura geométrica de unos 150 metros cuadrados.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-116671976883804365?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/116671976883804365/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=116671976883804365' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116671976883804365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116671976883804365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/12/20-de-diciembre-de-2006.html' title='20 de diciembre de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-116378038279668881</id><published>2006-11-17T17:17:00.000+01:00</published><updated>2006-11-17T17:19:42.833+01:00</updated><title type='text'>17 de noviembre de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Te pienso ¿sabes?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Soy de esos que llevan siempre en el bolso papel y boli, y de los que se paran a fotografiar con palabras los besos que le tira la gente a la vida. De los que reducen y caramelizan el mundo a cuatro frases mal dichas y presuntamente bien escritas (la presunción es el gran avance del siglo XXI) Pero se me pone un nudo en la garganta y se me aprieta en forma de corbata cuando veo la literatura de la calle embadurnando las paredes de las autovías, llorando por entre los cauces de los ríos, cuando leo con asombro, las muestras de cariño por las autopistas. Y me estremezco (no lo puedo evitar) con ciertas frases de novios con acné y agujeros en el bolsillo dedicadas a sus Venus de Milo, a sus Venus Afroditas.&lt;br /&gt;A veces recorremos cientos de kilómetros dentro de los coches y dejamos de entender que estamos pasando por los lugares, al igual que algunas personas pasan por la vida de los que le rodean sin dejarse oler y sin impregnar de sus aromas a los demás. Por eso me fijo en las pintadas de las carreteras, por involucrarme con la literatura de los héroes del asfalto. Pedí opinión a los doctores de la calzada y llegué hasta mi amigo Ramón, el camionero. Me hablaba de una muy especial que vio alguna vez por Castellón, «Beatas sanguinarias al poder». Según parece nadie sabe qué quiere decir pero impacta y tiene un aire de romanticismo evidente. Las que hablan de independentismo son las menos originales y abundantes: todo acaba reduciéndose a mirarse al ombligo para pedir más. La que más me gusta es la que veo todos los días al ir a trabajar,«Viva el Fari», es espeluznante por su tamaño, color y contenido, por su siniestro toque de españolidad.&lt;br /&gt;Es de viaje y escuchando música cuando mejor se saborea la literatura de los puentes. Me da rabia que los cd´s no tengan surcos, porque así no se hieren las canciones, y las canciones (no nos equivoquemos) nacieron para herir, pero sobre todo, para ser heridas. Y mientras sonaba en el coche sin daño alguno un tema de Led Zeppelin, no hace mucho, vi pasar como un rayo ante mí una de esas pinturas rupestres prima hermana de la melancolía, «Te pienso, ¿sabes?» rezaba la pintada sobre un puente de la carretera.Quise analizar sintácticamente el fragmento pero cuanto más me esforzaba en ello menos sentido iba teniendo la pintada. Pronto entendí que el amor no entiende de filologías. Lo que yo interpreté, después de varios minutos, es que la persona que lo escribió nunca se podrá olvidar de la persona a la que se lo escribió. Ya no me quedan más palabras, más hipotenusas en la chistera que sacar, más verdades que repartir entre las personas que me importan: Os pienso, ¿sabéis?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-116378038279668881?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/116378038279668881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=116378038279668881' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116378038279668881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116378038279668881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/11/17-de-noviembre-de-2006.html' title='17 de noviembre de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-116144826033324962</id><published>2006-10-21T18:28:00.000+02:00</published><updated>2006-10-21T18:31:00.336+02:00</updated><title type='text'>20 de octubre de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;19 días y 500 números&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gusta mirar por la espalda, que es lo mismo que dejarse el último resto de papel higiénico en el portarrollos, premeditadamente (y no cambiarlo) sabiendo que el poco papel que queda no es suficiente para el próximo usuario. Y me gusta mirar, y no girarme, porque soy de ese tipo de personas que piensan que el pasado deja una huella perpetua en la vida, y hay que saber convivir con ella.&lt;br /&gt;Y miro por la espalda, sobre todo, cuando cambian las estaciones, porque no se me ocurre otra forma más bonita de decirme que me quiero. Es un acto de egoísmo quererse al compás de las hojas arrugadas por el calor del verano o amarse con las primeras gotas de lluvia, pero cuando el verano le rinde pleitesía al otoño, todo parece volver a tener sentido.&lt;br /&gt;Y no soy de los que se dan la vuelta, con todo el cuerpo, para ver qué les sucedió algún día, porque me parece más cobarde que lo otro. Como casi siempre puede que esté equivocado pero nada como creer en uno mismo. Me pasa a menudo cuando juego con Nacho a los dardos: en cuanto dejo de creer un sólo segundo en mí mismo acaba ganándome, jugándosela al triple y sin piedad al centro. En esas conversaciones de dardo y sorbo, suele aparecer el pasado como un ser extraño y, al ritmo del golpeo sobre la diana, zurcimos el mundo, remendamos con punto de cruz los errores que probablemente no quisimos cometer; eso sí, siempre mirando con la espalda, nunca girando todo el cuerpo.&lt;br /&gt;Aunque hay cosas que, para saborearlas, no deben ser miradas ni por la espalda ni girando todo el cuerpo. Cuando empecé en este periódico me di cuenta de que sería una de esas cosas que dejan rastro, baba. Me atrevería a decir que de caracol, porque es lenta, espesa y me descubre como persona: ha marcado un camino. De hecho sería justo decir que el periódico me ha dado todo lo que yo le he ofrecido, pero pidiendo a cambio todo lo que el azar le ha obligado. El periódico me anudó nudos en la garganta y me enlazó lazos en el corazón. Me dio sueño, cansancio y café de madrugada para combatirlos. Me ayudó a pelear por un ordenador y a reconocer a mis enemigos a la legua. La luz artificial, al aire acondicionado, el olor a humo (cuando el olor a humo era olor a humo), los nervios el día de cierre,... Hubo un tiempo en que pensaba que todo se podía escribir en un periódico y quería ser redactor jefe de The Examiner de Chicago. Ahora me dedico a leerlos y a mancharlos de tautologías y frases sobre el papel higiénico.&lt;br /&gt;Yo, cuando hablo de El Económico, hablo de «El periódico». El lenguaje es mucho más sabio que las personas que hacen uso de él. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-116144826033324962?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/116144826033324962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=116144826033324962' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116144826033324962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/116144826033324962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/10/20-de-octubre-de-2006.html' title='20 de octubre de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-115914276835517477</id><published>2006-09-25T02:04:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T02:06:08.356+02:00</updated><title type='text'>20 de septiembre de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Vicorto, ciudad de vacaciones&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ya nada me parece más romántico que ayudar a alguien a elegir el contenido de la caja de herramientas de su casa. Y lo creo porque hubo un antes y un después de la compra de mi primer taladro percutor, y nunca más olvidaré el primer orificio que realicé en casa (de hecho le tengo cierto cariño).&lt;br /&gt;Supongo que forma parte del proceso de construcción personal y también supongo (porque parece evidente que esta teoría sólo se puede aplicar a mi persona) que, equivocado o no, me parecen románticas ciertas cosas que en realidad no lo son.&lt;br /&gt;El pasado fin de semana, por ejemplo, pasé unos días en el páramo albaceteño; más concretamente en Vicorto. Me pareció un sitio realmente romántico porque el terruño le sonaba los mocos a los aljibes y la gente hablaba de porqueses completamente aterradores. Mi asombro se disfrazó de admiración cuando dos hombres discutían sobre si la caña de cerveza se debía beber en la barra o sentado en la mesa. El que propulsaba más ardientemente la voz defendía que la barra era para la caña y que el botellín (tercio o quinto) se debía de utilizar para sentarse. Su defensa se basaba en que la botella le daba más presencia a la mesa, vistiéndola más de oro y grana. El otro le intimidaba con el presupuesto temporal, afirmando que la caña tenía más cuerpo y más vigencia.&lt;br /&gt;Si hubiera tenido una cámara de video podría haberlo filmado pero le hubiera quitado romanticismo a la escena: la realidad es la guillotina de lo hermoso inventado, que es lo mismo que decir romanticismo.&lt;br /&gt;A mi me parecía romántico cantar por las noches con los amigos, guitarra en mano y creo que perdí la adolescencia la noche en que dejé de cantar con ellos y me dediqué a pedirle peras al olmo.&lt;br /&gt;Pero lo que más romántico me pareció en los últimos días fue que José Antonio nos invitara a su pedanía y nos ofreciera cama, toallas, carne de cordero y amistad. Después de una brutal enfermedad que le borró durante unos meses la sonrisa de la boca nos metió en su casa y nos contó que era el nieto del hermano y que el terruño que veíamos era, en realidad, un vergel. Todos acabamos viéndolo así y dándonos cuenta de que estábamos en medio de la luna, a la verita de las nubes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-115914276835517477?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/115914276835517477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=115914276835517477' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914276835517477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914276835517477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/09/20-de-septiembre-de-2006.html' title='20 de septiembre de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-115914268208179662</id><published>2006-09-25T02:03:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T02:04:42.083+02:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Puccini y cocaína&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hablando con Salvatore, rodeados de tercios y con el Chicama a puerta cerrada, le comentaba que meterse en el universo de la ópera era como introducirse en el mundo de las drogas. Y no lo dije porque tuviera nociones de ópera, pero a veces tenemos las certezas que nos faltan cuando no poseemos la razón, y otras veces la propia certeza se saca un pasaporte al país de las mentiras y se casa con el padre de las verdades. A mí me dio por recordar la frase, al volver a casa, porque las vueltas a casa después de las charlas a puerta cerrada se hospedan en el estómago como las ensaladas en verano. Y fue en ese recorrido hacia casa dónde comencé a creerme las teorías sobre el mundo de las drogas y el de la ópera, y a darme cuenta de que, en realidad, ambos mundos tienen sentido porque el tiempo los acuna suavemente.&lt;br /&gt;Y de camino a casa, fotografío los lugares en los que jugaba, casi siempre con un balón en los pies y algún cromo en el bolsillo. No es nostalgia, sólo que empecé a hacerme mayor en ésto un poco antes que los demás. Creo que por eso me aficioné a la fotografía, porque me daba la posibilidad de encarcelar recuerdos. Cuando te caías en los campos de fútbol de La Forja corrías el peligro de llegar sin piel a casa. Paco Mona y otros configuraban equipos de chavales que se jugaban las rodillas y el sueldo...jugar en El Ruedo. No sé ni si se llama Paco de verdad, ni de dónde procede lo de Mona, ni si alguien alguna vez le dio las gracias por ilusionar a tantos chavales, pero creo que se merece una hoja en la corona de laurel de nuestras infancias.&lt;br /&gt;Por estas calles conocí a muchos pero ahora me acuerdo de pocos. Y vuelven a mi mente porque me los vuelvo a encontrar, otra vez, en las plazas, donde antes había barro y ahora cemento, pero en las mismas plazas. Ahora tienen hijos y los pasean por los parques donde uno y uno, con muy poca frecuencia, sumaban dos. Y paseando por donde su padre y yo jugábamos a fútbol, me encuentro con Hugo González. El chiquillo ya ha vivido algunas semanas entre no-sotros y seguro que será mejor portero que su antecesor. Nació con más pelo que su padre y un poco más guapo que su madre y pasea, lenta y plácidamente, dentro de un carrito por donde el sudor y el barro se convertían en gol.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-115914268208179662?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/115914268208179662/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=115914268208179662' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914268208179662'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914268208179662'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/09/20-de-julio-de-2006.html' title='20 de julio de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-115914260957116436</id><published>2006-09-25T02:02:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T02:03:29.573+02:00</updated><title type='text'>20 de junio de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sirenas de río&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora que están de boda las nacionalidades yo olvido mi número de carnet de identidad. Lo aprendí con 8 años y nunca lo olvidé hasta la fecha. Intentando reconstruirlo configuré cientos de posibilidades en las que se entremezclaban mi número de móvil, el del código de la fotocopiadora del colegio y el teléfono de la casa de mis padres. Me aterrorizó la idea de perder mi identidad de una manera tan absurda y lloré mi elección de la opción de letras en el instituto.&lt;br /&gt;Como no es la primera vez que pierdo la identidad, la fui a rebuscar en los periódicos, donde a menudo suelo encontrarla. Ahora los leo con recelo y no me fijo en las manchas de chorizo de los anteriores usuarios. Ahora lo que me suele preocupar es la búsqueda de identidades.&lt;br /&gt;El caso es que leyendo y mojando de café mis ideas aterricé en una noticia en la que se comentaba la proeza de un chavalín indio de 4 años que había sido vendido por 14 euros. Había participado en una prueba de ultrafondo que se finiquitaba en el kilómetro 65. El chaval se convirtió en una leyenda nacional y ahora corre, por encargo, maratones de las infancias perdidas. Dará trabajo a psicólogos de todo el mundo y beberá chupitos de gloria, hasta que le quitemos el vaso. Casi todos nos morimos de ganas, siete veces por semana, de salir corriendo en determinadas situaciones. Algunos nunca lo consiguen y a otros sólo les hace falta haber soplado cuatro velas para conseguirlo.&lt;br /&gt;Y es exactamente lo que me pasó a mi, el día que perdí la identidad: me dieron ganas de salir corriendo, de perder la virginidad emocional, de calzarme un 45 de libertad. Como ya no estoy para estos trotes me fui a tomarme una caña, a leer el periódico y a hincarle el diente al morro frito de la Cafetería España. Cada uno recorre los 65 kilómetros de gloria a su manera.&lt;br /&gt;El otro día, en el concierto de Sabina, sonaba La del Pirata cojo. Oteé, en el horizonte, mares de tibias, de corsarios contra las desdichas. Volví a recobrar mi identidad allí mismo. Acabé recordando, milagrosamente, el número del carnet, el de la fotocopiadora, el de la casa de mis padres y determiné soñar, para siempre, con naufragios sin prisas, con mapas del tesoro de la vida y con sirenas de río, de esas que te invitan a una copa si vas borracho de calderilla.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-115914260957116436?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/115914260957116436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=115914260957116436' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914260957116436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914260957116436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/09/20-de-junio-de-2006.html' title='20 de junio de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-115914240934224493</id><published>2006-09-25T01:58:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T02:00:09.363+02:00</updated><title type='text'>19 de mayo de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Cinco litros de Varón Dandy&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno deja en casa de sus padres abandonada la botella de cinco litros de Varón Dandy y los apuntes de la facultad éso quiere decir que ya no volverá nunca más. No creo que haya otra forma más radical de decirle a tu familia que vas a cagar en otros retretes, descubrir nuevas aventuras.&lt;br /&gt;Ya instalado en algún sitio, vuelves a la semana siguiente pero allí ya no huele como antaño: días antes podías pasear sin tropezarte a altas horas de la madrugada y completamente a oscuras, pero ahora no aciertas a encender la luz del pasillo. Y lo peor de todo: tardas horas en encontrar los condimentos necesarios para prepararte un café, días en acordarte dónde dejaste los bártulos que desechaste del traslado, meses en encontrar el camino del cuarto de baño a la cocina...años en superar que no volverás a oler a arroz al horno como aquel nunca más.&lt;br /&gt;Cuando nos vamos de un sitio el egoísmo nos hace olvidar tan rápidamente que creemos estar perdidos en aquel sitio donde nos sentimos tan protegidos alguna vez. Una vez instalados allí, el proyecto de persona que construyeron nuestros padres se desmorona, y cada uno acaba mordiendo la vida de la manera que más le conviene, intentando pillar la máxima cantidad de carne en la dentellada.&lt;br /&gt;No sé si había reconocido públicamente aquí (sí lo sé) que soy profesor, y cada año padezco el abandono de mis educandos hacia el espacio exterior. Pero no todos los alumnos que se van te anudan una cuerda en el estómago hasta impedirte respirar. Si ustedes no han padecido nunca esta situación les compadezco. Ser padre, aunque sea de promoción de instituto, tiene estas cosas.&lt;br /&gt;Cuando comencé a dar clases en el colegio El Vedat me metí en su aula y les solté un rollo que no entendieron; ahora que se van pretendo hacer lo mismo desde aquí. No voy a decir sus nombres porque a ustedes les da igual, pero sí que tengo ganas de darles las gracias por ofrecerme la posibilidad de crecer, con muy poco agua, como crecen los cactus.&lt;br /&gt;Ya les he dicho que les echaré de menos, allí donde estén y que sin ellos no sé si seré capaz de reunir los condimentos necesarios para prepararme un café en el comedor del colegio. Gracias por todo, chavales y ya sabéis: Bon día, podeu anar-vos!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-115914240934224493?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/115914240934224493/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=115914240934224493' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914240934224493'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914240934224493'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/09/19-de-mayo-de-2006.html' title='19 de mayo de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-115914204640243937</id><published>2006-09-25T01:51:00.000+02:00</published><updated>2006-09-25T02:01:04.646+02:00</updated><title type='text'>17 de abril de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;font-size:180%;"&gt;Diógenes era porteño&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si almacenar ingentes cantidades de basura en casa a ciertas edades es una enfermedad, tendríamos que plantearnos si no tenemos todos unas décimas de fiebre. Si el telediario se ocupa tanto de nuestros abuelos recolectores de desperdicios no entiendo cómo no nos hacen entrevistas por las calles a los porteños. Porque nuestra gran casa, esa configurada por parques y calles, está plagada de basura y mondas de la fruta prohibida.&lt;br /&gt;Puede que sea un fanático del «no tirar nada al suelo» o que venga de otro planeta al levantarme de la cama y esprintar hacia la meta que supone mi cortado matinal, pero nada me crispa más, a primera hora del día, que encontrarme un mosaico de inmundicia dibujando la ciudad.&lt;br /&gt;A veces imagino que alguien me pone un micrófono en la boca y me dirijo a un medio de comunicación nacional. Me tachan de padecer el Síndrome de Diógenes y me quedo sin respuestas a los porqués. Llevamos tanto tiempo dedicándonos a la búsqueda de identidad como pueblo que me niego a que en la bandera aparezca un contenedor de basura.&lt;br /&gt;Que todo el mundo tengamos nuestro desorden casero ( sólo hay que pasearse por mi cuarto de operaciones) no nos da mucho derecho a llenarnos el corazón de desperdicios, que es lo que hacemos cuando arrojamos al suelo un papel.&lt;br /&gt;Cuando trabajaba en la tienda de electrodomésticos tuve un episodio mítico al respecto. Estaba con El Beto instalando una cocina y, al retirar la vieja, la señora de la «casa» nos alertó: «creo que hay una ratica por ahí». Al mover el aparato en cuestión, el diluviano animal pasó entre las piernas del Beto cual bola de hierro en un pinball, y se fue a disfrutar por aquella casa que parecía un ecoparque particular.&lt;br /&gt;A veces pienso si es la soledad la que llama a la puerta de estas hormiguitas de la basura, la imposibilidad de llenar sus vidas con cortados, amigos y dos docenas de pasteles de cariño.&lt;br /&gt;Yo no me siento en estos momentos solo, pero en el caso de que alguna vez me ocurriera y dada mi torpeza para la música, no utilizaré flautas para sentirme acompañado de ratoncillos y demás: al fin y al cabo dedicarse a recolectar basura no me parece tan mala idea, y si Diógenes era un filósofo, alguna buena razón para cubrirse de mierda tendría.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-115914204640243937?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/115914204640243937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=115914204640243937' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914204640243937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/115914204640243937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/09/17-de-abril-de-2006.html' title='17 de abril de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531477890915299</id><published>2006-04-18T00:58:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:12:47.696+02:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Rebajas de enero&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La malévola mente mediática de los publicistas ha conseguido que en enero la única imagen mental que me persigue de la cama al cuarto de baño sea la de esa infernal mujer que cada primer día de rebajas entra extasiada por las puertas de El Corte Inglés. Muchas veces he apostado por ella en mis quinielas del Príncipe de Asturias al mejor deportista del año: los jueces, hasta ahora, nunca han escuchado mis plegarias.&lt;br /&gt;Señores dirigentes, tengan en cuenta la voz del pueblo y orienten su concepto de deporte hacia otras manifestaciones tan arriesgadas, sufridas y culturales (por ese orden) como las rebajas. Estoy más que convencido de que esa madre de familia fustiga mentalmente a sus hijos por hacer cola durante horas a las puertas del concierto de Fito. La condición humana está llena de contradicciones.&lt;br /&gt;Cuando el frío y las rebajas aprietan se deprecian las cosas y a mi me invade una extraña melancolía porque mi irresistible realidad es no encontrar ninguna ganga. Y es un hecho curioso porque en mi árbol genealógico hay familias enteras que viven de los ofertones y curiosamente nunca adquieren nada que les haya resultado excesivamente caro,...ni tan siquiera caro.&lt;br /&gt;En la cuadratura de mi círculo de amigos también se amontonan los individuos que viven inmersos en una espiral de ofertas y lo peor de todo es que acaban rebajando al cincuenta por ciento todo lo que has comprado tú en los últimos veinte años.&lt;br /&gt;Aunque parezca mentira creo que los más perjudicados en este tema son los jubilados: paseando por la avenida de mi ciudad he topado con una barrera humana de octogenarios que esperaban pacientemente a las puertas de una tienda de venta de móviles. Yo no sé exactamente qué novedad vital les deparará este comercio pero estoy convencido que no la necesitan. Es lo que tiene opinar: uno siempre cree tener la razón. Pronto imagino a esta barrera humana de personas colgados del móvil de última generación en Benidorm, fruto de otra de las ofertas de su vida.&lt;br /&gt;Demasiado a menudo corremos hacia la oferta sin zapatillas. Yo hace tiempo que ya no huyo del frío porque tengo en mis manos la ganga: es morena, bajita y no está mal.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531477890915299?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531477890915299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531477890915299' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531477890915299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531477890915299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/20-de-enero-de-2005.html' title='20 de enero de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531471467631825</id><published>2006-04-18T00:57:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:13:14.500+02:00</updated><title type='text'>21 de febrero de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Mis expectativas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hacia tiempo que no rastreaba las publicaciones suburbanas, esas que se amontonan en las cafeterías, que soportan las manchas de espera de los novios en las barras, esas que resuelven crucigramas y enmarcan con colores los conciertos y las exposiciones de macramé. En ese viaje por estas publicaciones me he reencontrado con mis viejos fantasmas: "Se abre el plazo de inscripción para el Curso de azafata de congreso". Yo que creía haberme desembarazado de mi espíritu cursillista tuve en ese momento un extraño cosquilleo en el estómago y unas terribles ganas de apuntarme el teléfono de contacto en la agenda. Cubrir las paredes de tu vida con diplomas de asistencia es como empapelarte el corazón con medias verdades: nunca se tiene suficiente. Por eso pensé, al leer el curso de Azafata de congreso, que el destino me daba otra oportunidad de cubrir expectativas, en general.&lt;br /&gt;Es parecido a lo que nos ocurre a la hora de sonarnos los mocos: se genera una expectativa y acabas escudriñando el pañuelo para comprobar texturas, tamaños, olores,...es un matrimonio entre el inconformismo y la curiosidad difícilmente explicable en otras facetas de la vida.&lt;br /&gt;Además ustedes ya habrán decidido si generar una magnífica ley universal europea fruto de las expectativas de otros o, a raíz de las últimas votaciones, pegarle un vistazo a la constitución que tienen en casa (la suya, vamos). Aunque en casi todas las facetas de la vida es odioso comparar a menudo es el único recurso que nos queda para saber si nos quieren tomar el pelo. A mi esto de la constitución me suena un poco a lo de pedir doble de queso en las pizzas por encargo: cuando llegan a casa a uno le da la sensación de que lleva la misma cantidad de queso pero no puede demostrarlo. Pero claro, se trata de mi expectativa, no de la de ustedes...&lt;br /&gt;También es verdad que cada persona genera sus propias metas y le resulta difícil creer que no las alcanza en su momento determinado: hace unos días y abrazado por una nube de posavasos escuché a un tipo despavorido gritando al camarero, desde la otra punta del garito, que no le quedaba Camel en la máquina. Me dio un poco de lástima porque tuve claro que aquella persona iba a dejar el mundo de los crédulos para sacarse el carné de agnóstico, a no ser que encontrara otro paraíso del tabaco, otro Shangri La.&lt;br /&gt;La verdadera expectativa es la que se cumple en silencio, con los ojos cerrados, los párpados abiertos y las palabras a medio camino entre la boca y el corazón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531471467631825?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531471467631825/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531471467631825' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531471467631825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531471467631825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/21-de-febrero-de-2005.html' title='21 de febrero de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531459517584792</id><published>2006-04-18T00:55:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:22:59.486+02:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Cáncer de motor I&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me tengo que comprar un coche nuevo por razones que todavía desconozco. No es un alarde de capacidad económica sino más bien todo lo contrario.&lt;br /&gt;Yo, por la calle, me fijo tanto en los coches como en las inclemencias meteorológicas, así que no es extraño verme en manga corta en invierno y no darme la vuelta ante el sublime coche tuneado de turno. ¡Viva el Nen de Castefa!&lt;br /&gt;Ahora que voy en busca y captura de un coche me acuerdo de los que tuve antes. Y con mucha nostalgia, sobre todo, de un seat 124 que me regaló mi primo Santi. Yo no suelo tener sentimientos humanos hacia los aparatos mecánicos pero el famoso doble carburador del 124 y su manera de surcar las carreteras me asfaltaron el pecho para siempre. Le puse de nombre El Torete, en honor a esos pandilleros ochenteros que llevaban de calle a los sufridos agentes de la ley con coches como el que tenía yo por aquel entonces. Mi condición de vasco hacía el resto y no había control policial que se resistiera al canto de sirena de mi Torete.&lt;br /&gt;Con él conocí el maravilloso mundo de los desguaces. Aquellos lugares caracterizados por un caos ordenado me recordaban (y me recuerdan) a mi cuarto de estudio. Encontrar las piezas era una aventura y su ecosistema mezclaba el edor a aceite con el aroma de las buganvillas. A los veinte minutos de vagabundeo siempre te asaltaba un perro que hacía las veces de guardia de seguridad y de acompañante por el entramado de vehículos. En busca de mis piezas encontraba coches con las guanteras llenas de facturas de restaurante chino, pañuelos amarillos y manchas de carmín en los asientos de atrás. Automóviles que almacenaban historias de amor y odio a partes desiguales. Cerraba los ojos y pensaba que todos ellos olvidaron un rastro de su vida en el interior del coche sin darse cuenta, como el que pierde las zapatillas bajo el sofá en las noches de cerrado invierno. Yo tenía el honor de meterlas otra vez, cambiándoles el nombre, en mi imaginario mundo real.&lt;br /&gt;El coche que me compre intentaré no llenarlo de kilómetros: lo empapelaré con facturas de restaurantes chinos. Sería una lástima que alguien fuera dentro de unos años al desguace y no sintiera lo mismo que sentía yo en busca de mis piezas, al abrigo de las buganvillas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531459517584792?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531459517584792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531459517584792' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531459517584792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531459517584792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/17-de-marzo-de-2005.html' title='17 de marzo de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531444365471371</id><published>2006-04-18T00:52:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:17:20.233+02:00</updated><title type='text'>20 de abril de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Cáncer de motor II&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ya mudado, con mi nueva piel automovilística, recorro las calles y las consignas de la Dirección General de Tráfico: prohibido escuchar música demasiado alta, prohibido mirar los escotes de los viandantes y, sobre todo, prohibido el uso del móvil: ¿para cuándo prohibir el trabajo?&lt;br /&gt;Y digo esto porque a mi, lo que más me distrae últimamente al volante, es el trabajo y todavía estoy esperando a que algún avispado político nos impida, por decreto ley, laborar. En ese orden de cosas también eliminaría los buenos programas de radio que tanto me distraen al volante así como la capacidad de mi bombona de butano que ocupa una parcela importante de mi hemisferio izquierdo.&lt;br /&gt;Ya que estamos vendiendo armas a Venezuela que no matan y vamos a construir pisos de diseño que no serán vivibles, estoy convencido que estas medidas que les estaba proponiendo serán tomadas muy en serio por los que llevan el volante de nuestra sociedad.&lt;br /&gt;Y volviendo a las benditas prohibiciones y las cosas que nos distraen al volante yo vengo notando de un tiempo a esta parte que más que mi móvil me despistan sus prestaciones. La que más me viene preocupando últimamente es el diccionario intuitivo. Se trata de esa increíble opción que adivina las palabras que pretendes escribir incluso mucho antes de pensarlas (pobre Ana Rosa Quintana, ya hemos descubierto su secreto). De mi para ustedes que esa opción ya estaba inventada mucho antes de la aparición de la telefonía móvil, ¿si no por qué se creen ustedes capaces de escribir cualquiera de los discursos de nuestros dirigentes políticos? A mi con estos mensajes me pasa como con el telediario y el marca: veo a principios de año uno y ya estoy informado de lo que me van a decir durante todo el año.&lt;br /&gt;Como soy un escéptico de las matemáticas he ido a comprobar qué es lo que llevo dentro de mi mente y he dejado la responsabilidad de escribir un mensaje al sistema de probabilidades de mi móvil. Y lo he hecho porque un amigo me ha dicho que al ir a poner solo en el móvil le apareció solsticio (palabra que utilizan los periodistas sólo a finales de marzo y diciembre). Definitivamente tengo que dejar de asesinar mi soledad con la compañía del móvil: ya me conoce demasiado bien.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531444365471371?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531444365471371/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531444365471371' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531444365471371'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531444365471371'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/20-de-abril-de-2005.html' title='20 de abril de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531425565318503</id><published>2006-04-18T00:50:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:24:05.730+02:00</updated><title type='text'>20 de mayo de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;"&gt;Hay que travestirse&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora los japoneses de sexo masculino no disfrutan del femenino perfume matutino, del color de las blusas ni del airecito que se mueve al compás de las faldas. Unos pocos han conseguido que la mayoría padezca una extraña sensación de soledad en los vagones del metro a primera hora de la mañana.&lt;br /&gt;He detectado que los paises «civilizados» tienen una extraña tendencia a ser gobernados por las minorías. Basta mirar quién tiene la sartén por el mango en nuestro país. No me acuerdo del triste porcentaje que sacó Esquerra Republicana de Catalunya en sus elecciones pero me acuerdo todos los días de que gobiernan a la mayoría de los españoles.&lt;br /&gt;Pasa una cosa parecida en las reuniónes de amigos: cuando vas a cenar siempre hay una o dos personas a las que no les gusta comer en restaurantes chinos y se acaba imponiendo la democracia. Pensamos que estamos cometiendo un acto de cortesía pero lo cierto es que la cena gira ciento ochenta grados y acabas cenando, como siempre, de tapeo (es lo que tiene el conformismo denominado de cortesía, devora los estados democráticos a dentelladas).&lt;br /&gt;Otra extraña consecuencia del exceso de democracia es la planificación de las leyes que la explican en toda su extensión. Ahora no basta con tener pareja, contribución e impuesto municipal de vehículos: los que se pelean por televisión en los debates sobre el estado de la nación han decidido que las parejas tienen que hacer un cuadrante para compartir las arduas tareas del hogar.&lt;br /&gt;Yo tengo demostrado que la anarquía es el método menos problemático a la hora de mantener estable una relación. «Yo no plancho una camisa en casa», le oí decir a un amigo de barra en una conversación de cerveza con tapa. Y así lleva el hombre 15 años seguidos, matrimoniándose de felicidad.&lt;br /&gt;Ayer le dije a mi pareja que había lavado la mitad de la ropa sucia del cesto por prescripción política. Llevamos toda la semana travistiéndonos: yo me pongo las bragas que quedan limpias y ella se enfunda mis calcetines blancos para trabajar (esos con rallas rojas y azules). Nos van a echar del trabajo en las próximas semanas pero que no se diga que no somos buenos ciudadanos, ¡carajo!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531425565318503?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531425565318503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531425565318503' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531425565318503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531425565318503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/20-de-mayo-de-2005.html' title='20 de mayo de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531415815872988</id><published>2006-04-18T00:48:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:26:04.236+02:00</updated><title type='text'>17 de junio de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;Rosendo Mercado &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada día le cuesta más partirse el pecho a partes iguales, entre su mundo interno, ese que dibujan sus pasos por las calles de su Madrid de siempre, y su mundo musical. A la sombra de un amigo suyo de la mili y dos de mis alumnos hablamos corto y tendido, el otro día, con motivo de la presentación en Mislata de su nuevo disco: Rosendo Mercado, el maestro del ripio que se construye un adosado en tu corazón a pagar en 50 años, el gurú de la rima consonante, habla tranquilo, sin más prisa que la que le provoca la intranquila sombra de su manager. Al presentarme me defino como el profesor culpable de que Alex y Lukas, que así se llaman los chavales, se hubieran tirado sin paracaídas a las raíces del mejor rock en castellano de todos los tiempos, «los profesores no son lo que eran», contestó el maestro de Carabanchel, aderezando la respuesta con una sonora carcajada. Yo que había ido allí a decirle que hacía tiempo que mi cinta de leño había rodado tanto que calculaba que ya había dado la vuelta al mundo y el primer golpe me lo asestó él.&lt;br /&gt;A mí, lo que me interesaba ver de Rosendo eran sus manos: ese mapa que construye el tiempo en el cuerpo de los que deciden regalarle al mundo algo más que presencia y un número en el carné de identidad. Las había visto zarandearse por el mástil de su guitarra cienes de veces desde la lejanía pero ahora entendía sus nudos.&lt;br /&gt;Llegué a comprender su aparición en ciertos programas de televisión que antes no solía frecuentar: el mercado discográfico se está convirtiendo en un espacio que te apuñala si no conoces sus tramoyas: y a veces hay que formar parte de ellas.&lt;br /&gt;Muchas veces me he preguntado qué me llamó la atención de un tipo que rima «berberecho» con «pecho». La solución está en ser amateur. Mientras las agujas del reloj de mi bolsillo van ninguneando su recorrido por los números, uno se da cuenta de que, tanto el amor como el uso que se hace de él deberían ser no profesionales. De hecho Rosendo ha desplazado el músculo corazón a su dedo tocayo. Se trata de sentir, navegar a muerte, ser sorprendente, pisar cucarachas repugnantes, y dale y dale... Se trata de no caer en la tentación de alejarte de la conversación de un buen amigo, cerveza mediante. ¡Salud y gracias!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531415815872988?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531415815872988/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531415815872988' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531415815872988'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531415815872988'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/17-de-junio-de-2005.html' title='17 de junio de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531399815074637</id><published>2006-04-18T00:45:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:28:09.240+02:00</updated><title type='text'>17 de marzo de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;Morder a los dentistas&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En su día me aficioné a la pasta de dientes porque era rojiblanca, del Athletic (de Bilbao, no hay otro) y me desintoxiqué cuando mi madre me trajo otra totalmente blanca (perdón a los del Valencia, sabéis que no es por vosotros)En el cole nos regalaron un cepillo y un Vale por un dolor de muelas cuando pasaras de los 30. Yo lo canjeé a los 20 y me costó mil duros y una palmadita en la espalda. Luego me olvidé de los dientes para siempre aunque comparto el dolor de mis seres queridos cuando visitan a odontólogos y otras especies colmilleras.&lt;br /&gt;Me fascina cómo encapotan el cielo de nuestras bocas con bisturíes y empastes breves. Resguardan los dientes con paraguas contra la lluvia de caries que provocan las mentiras que decimos. Se visten de médicos para cobrarnos lo que dejamos de entender como enfermos.&lt;br /&gt;Supongo que no creo en ellos porque ya he malgastado mi lista de motivos por los que me saqué el carnet de incondicional. Aunque me parecen arquitectos de la boca deberían tener despacho con sillón de cuero en los centros de salud públicos: nuestros representantes no deberían sacarnos las muelas del juicio con tanta premeditación.&lt;br /&gt;En mi caso la genética me respalda: mi padre fumaba más que el vaquero de de Marlboro y eso no le ha impedido pasar de largo por las consultas de los dentistas en dirección hacia su partida diaria de tute perrero. Dicen los entendidos que no hay dolor más intenso que el de muelas. Todavía soy un neófito en este campo pero tengo mi propia lista de prioridades de dolores intensos.&lt;br /&gt;No me cepillo los dientes, ni el alma, ni los premolares(que molan más que los molares) y me aterra que alguien tenga la osadía de cerrarme la boca durante una semana entera por culpa de una operación dental y económica.&lt;br /&gt;Cada día que pasa le doy más importancia a mi boca y menos a mis amigos. Supongo que será fruto de un proceso de envejecimiento de mi corazón, que necesita morder antes que querer, masticar antes que sentir. Mañana (o pasado) iré al dentista, a que me empaste la vida: necesito un nuevo catálogo de dientes para poder blanquearme la existencia y dar la impresión de ser una persona algo más decente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531399815074637?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531399815074637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531399815074637' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531399815074637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531399815074637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/17-de-marzo-de-2006.html' title='17 de marzo de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531390438217417</id><published>2006-04-18T00:43:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:31:13.263+02:00</updated><title type='text'>17 de febrero de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;color:#ff9966;"&gt;Una lavadora para el cielo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me he alicatado el corazón con versos de Neruda y azulejos de derribo. El motivo, la muerte de Al Lewis (nunca supe cómo se llamaba) o lo que es lo mismo, el abuelo de la familia Monster. Mientras los electroduendes se torturaban entre faradios y culombios, la familia más oscura de la historia de la televisión (después de la de Jesulín) cautivaba a cienes de personas, entre las que me incluía. La banda sonora, los truenos y los primeros planos callejeaban por el tubo de imagen. Hacía tiempo que habíamos pasado de la tele en blanco y negro a la de color pero cuando aparecía la familia Monster me preguntaba por qué. La mujer de German nos ponía y queríamos ser su marido si no fuera porque las arañas cosían las sábanas con las que dormían...y no soporto las arañas.&lt;br /&gt;Me acostumbré a ellos como el que se acostumbra a las alergias: cíclicas, inesperadas y perversas. Aunque mentira, siempre me pareció lógico que existieran estos personajes porque mi familia se parecía tanto a ellos que frecuentemente soñaba con una nube negra que se quedaba a dormir sobre mi finca, soñando infinitos truenos, para siempre.&lt;br /&gt;Hace días que Lewis se enfundó el pijama y gastó el último bote de gomina. Las crónicas americanas le dedicarían esquelas y reposiciones remasterizadas; yo en cambio, por una incompresible asociación de ideas, me acuerdo bastante de otra de las entrañables personas que han participado en mi vida.&lt;br /&gt;Cuando era más joven participé en películas en las que las abuelas te invitaban a jamón y mistela si les llevabas una lavadora automática a su casa. El señor Paricio las había recibido en su tienda como el que invita a comer, como el que regala la ilusión de un lavado automático completo para toda la vida. él también decidió hace poco irse a dormir para siempre. Sin ser maestro de nada me enseñó muchas cosas, entre ellas a utilizar correctamente el comparativo «quanto más...» A ustedes no les parecerá mucho, pero para alguien que es filólogo acaba siendo un regalo del cielo. Me lo imagino organizando el cotarro, allí donde esté, de pie, inquieto como el fusil del francotirador. Siempre se sintió orgulloso de que aquel chaval que instalaba lavadoras ahora haga lo propio con la ilusión por la literatura. Buenas noches, Sr. Paricio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531390438217417?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531390438217417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531390438217417' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531390438217417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531390438217417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/17-de-febrero-de-2006.html' title='17 de febrero de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531377966708651</id><published>2006-04-18T00:39:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:34:20.756+02:00</updated><title type='text'>20 de enero de 2006</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;Ciento un años de soledad&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que hace un par de semanas me resultó difícil hacer entender a unos chavales que la literatura, por definición, es ficción y sólo eso. Yo creo que ellos no lo entendían porque han oído últimamente demasiadas tonterías de nuestros dirigentes con forma de metáfora. Incluso yo, que si meto la cabeza por un agujero soy capaz de introducir el resto del cuerpo, tuve que reconsiderar mis argumentos y volver a formular las premisas. La literatura es ficción y su imitación, ficción y media.&lt;br /&gt;Creo que me aficioné a la literatura porque nunca creí en las sumas (y menos en las restas). Me parecían demasiado reales pero tan alejadas de lo que leo en los periódicos, de lo que truena por los bares, que los resultados nunca me daban positivo.&lt;br /&gt;Es en este orden de cosas donde me encuentro ahora: ya no me creo nada que no esté encuadernado en tapa dura. Aunque a veces me compro realidades de bolsillo, porque la economía no me llega y porque si de algo me sirvió aprender matemáticas fue para intentar que mi monedero contenga el mínimo peso de calderilla.&lt;br /&gt;Siempre creí que escribiría un artículo en el que dar las gracias a la literatura por todo lo que me ha dado, pero con menos pelo en la cabeza y más en el corazón, me he dado cuenta de que le debo rendir pleitesía por todo lo que me ha quitado.&lt;br /&gt;Me quitó el sueño de ser informático, economista y médico. Me impidió dormir en verano y ver pasar los postes de telecomunicaciones desde los vagones. Se tragó lo que pensaba y me indicó cómo tenía que decirlo. También se deshizo de mi felicidad, porque me enseñó nuevos modos de morir ahorcado. Me trajo las primaveras de mayo mucho antes de que llegara mi abril.&lt;br /&gt;Tengo un amigo que me suele comentar que espera mi siguiente columna para ver si así entiende la anterior...lamento comunicarle desde aquí que no tengo la capacidad de escribir más claro sobre este tema.&lt;br /&gt;Cuando junio se peleaba con julio, hace muchos años, Pedro Luís me dijo: si te lees Cien años de soledad te pongo sobresaliente de nota final.Yo tenía granos y sonrisa del que sonríe deprisa, y unos versos de sabina en la mesita. Hace años que le puse sobresaliente a él, por encender la linterna de los sueños y por dejarla encendida para siempre. Gracias.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531377966708651?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531377966708651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531377966708651' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531377966708651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531377966708651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/20-de-enero-de-2006.html' title='20 de enero de 2006'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-114531340662677834</id><published>2006-04-17T18:49:00.000+02:00</published><updated>2006-04-18T01:38:18.006+02:00</updated><title type='text'>20 de diciembre de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;Con un balón en los pies&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Leí hace unas semanas unas tristes declaraciones del mejor jugador de fútbol de los últimos tiempos, Ronaldinho: «sin una pelota no soy nada». A mí me pareció una oración simple a nivel gramatical pero a nivel humano me lo pareció mucho más. Recordé que cuando era pequeño y destrozaba pares de zapatillas en la plaza pensé en esa frase en más de una ocasión. Algún profesor hizo que avanzara en mis conocimientos y, además de ir aprendiendo que «nada» era atributo, entendí lo triste que es la vida de una persona cuando lo que la explica es un balón en los pies.&lt;br /&gt;Cada uno tenemos una frase que nos hace más tristes. La mía es: «sin dos palabras que concordar no soy nadie». Yo decidí, por querencia natural, hacer toques con las palabras en lugar de con el esférico y poco a poco fui ganando kilos y vanidad al mismo tiempo que fui perdiendo peso específico en mi grupo de iguales con el balón en los pies...hasta convertirme en lo que soy ahora: un desastre en el centro del campo y un inconformista del papel.&lt;br /&gt;No he logrado ser el mejor en nada mas que en planificar versos para los amigos en mi agenda a las tres y media de la mañana del sábado. No me parece poco aunque parezca, por lo que escribo aquí, todo lo contrario.&lt;br /&gt;A veces buscamos el grado de genialidad en nuestras rutinas cuando, por definición, las rutinas no lo merecen. Yo volví a intentarlo en la cocina, después del fracaso deportivo, fabricando arroz al horno para el exigente banco de pruebas que es mi entorno más cercano. Sigo haciéndolo cada vez peor. Luego me tiré a la albañilería y conseguí fabricar una especie de armario trastero con nivel y pomada por el que cada época fluvial entra agua a borbotones.&lt;br /&gt;Sólo me queda ser el mejor acompañando en cualquier situación a las personas que, como el café, se amargan en su propia soledad. El teléfono suele sonar viernes y sábado aunque me muestro escéptico ante tal situación porque la necesidad puede más que el sentido común.Y es entonces cuando vuelvo a soñar, mientras hago un arroz al horno acompañado de alguien en la galería de mi casa, en aquel momento grosero e infantil en el que soñaba a golpe de bocadillo de salchichón que sería alguien con un balón en los pies.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-114531340662677834?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/114531340662677834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=114531340662677834' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531340662677834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/114531340662677834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2006/04/20-de-diciembre-de-2005.html' title='20 de diciembre de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-113253002118126692</id><published>2005-11-21T00:38:00.000+01:00</published><updated>2006-04-18T01:41:06.760+02:00</updated><title type='text'>20 de noviembre de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:130%;color:#ff9966;"&gt;Reuniones de escalera&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El blues de lo que pasa en mi escalera habla de cambiar de compañía de limpieza. Como casi nunca estamos contentos con cómo nos limpian los espacios comunes de los lugares donde vivimos, casi siempre buscamos soluciones que no desesperen nuestros bolsillos. Almax contra la indigestión que provoca la suciedad y bálsamo para curar la higiene desorientada.&lt;br /&gt;Nadie se plantea en mi escalera dejar de ensuciar, ni considerar que el lodo que provoca la rutina diaria es fruto del as en la manga que es la «incompetencia» de las empresas que nos limpian la querencia semanal.&lt;br /&gt;Asisto diariamente a las clases de filosofía que imparte mi amigo El Ciervo en el Pub 28 y hace unos días, en su clase magistral, llegó a la conclusión de que Mr Propper se quedó calvo de tanto limpiar la suciedad ajena.Y como las cuestiones que nos ocupan habitualmente suelen tener un componente altamente económico (véase lo que está sucediendo en nuestra nación de naciones) el problema pasaba porque la empresa limpiara a menor precio y mejor. De ahí surgió el segundo de los axiomas filosóficos de la clase del otro día: ¿Cuánto más barato nos tiene que parecer el servicio de limpieza que gestionas los residuos de los demás, vamos, los nuestros?&lt;br /&gt;La clave es encontrar el precio de la suciedad: en cuanto los economistas se pongan a trabajar en ello las comunidades de vecinos tendrán resuelto el problema.&lt;br /&gt;Yo, para entender lo que pasa fuera de mi pueblo, intento aplicar las teorías de mi escalera. Y la verdad es que casi siempre funciona. El problema de la ley de enseñanza es que cada uno en su casa no se aclara y así es difícil aclararse en la de los demás. Lo mismo pasa con el Estatuto, y con el problema vasco, y con París,...Yo he sido de los que opinan que las grandes ciudades se convierten en pequeñas con el paso del tiempo porque el ser humano, aunque parezca lo contrario, siempre intenta entender lo que pasa en los demás sitios con el acta de la reunión mensual de su escalera en la mano. Mi teoría la valida el éxito de 13 Rue del Percebe, Aquí no hay quien viva,...El otro día falté a la reunión, pero he decidido quemar todas mis enciclopedias y asistir a cada una de las juntas, a ver si consigo entender la quema de coches en París.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-113253002118126692?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/113253002118126692/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=113253002118126692' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113253002118126692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113253002118126692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2005/11/20-de-noviembre-de-2005.html' title='20 de noviembre de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-113131943232753260</id><published>2005-11-07T21:21:00.000+01:00</published><updated>2005-11-07T00:23:52.336+01:00</updated><title type='text'>20 de julio de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Telediarios&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con corbata o sin ella me resulta complicado reconocer en qué cadena he decidido quedarme a la hora en que se parte el día por la mitad, en el momento del telediario. Todos me cuentan mis problemas nacionales/internacionales chillándome siempre con sus imágenes, nunca con su voz.&lt;br /&gt;Por descontado y al acabar el informativo (que casi siempre acaba desinformándome de todo) me duelen más los ojos que los oídos. A veces he pensado en la casual colocación de estos espacios en la franja horaria: a la hora de la siesta y a la de plantearse qué hacer al día siguiente, y creo que atienden a que es en esos momentos cuando cerramos los ojos y vemos la televisión a través de los párpados, como avestruces del siglo XXI. Ellos siguen quemándonos el iris del corazón a través de las pupilas de los ojos. Nosotros nos defendemos cerrándolos por prescripción natural: la siesta manda.&lt;br /&gt;Cuando conseguimos prestar un mínimo de atención unos tipos con pantalón corto filosofan sobre nuestro destino a golpe de esférico. Nos identificamos tanto con ellos como con los perros que sacan a pasear nuestros vecinos (en algunos casos no queda demasiado claro quién saca a mear a quién): los arrastran a mear con una correa, les llaman Deivid y cuando acaban los meten en casa otra vez, hasta el siguiente telediario.&lt;br /&gt;Llega el tiempo, ese espacio geográfico imaginario en el que no reconocemos más precipitaciones que las que nos van produciendo por dentro las tormentosas relaciones con las demás personas. Pensamos, de puro egoísmo, que esas tormentas de las que hablan unos tipos con un mapa del mundo de mentira detrás se producirán en otras mesetas, que no serán las nuestras. Y cuando vemos un sol de esos que pinta mi sobrina esparciendo los rotuladores de mi desordenado espacio vital, tendemos a acordarnos de las personas que conocemos por allí y vamos poniendo nombre y apellidos a los rayos que van cayendo sobre el mapa del hombre del tiempo.&lt;br /&gt;Cada vez que empieza el telediario mi vida recobra sentido, porque de la televisión sale el olorcito a arroz al horno que hace mi madre y me siento seguro al saber que el mundo sigue siendo un lugar donde adivinar (sin acertar) el tiempo que va a hacer mañana en Bilbao.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-113131943232753260?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/113131943232753260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=113131943232753260' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131943232753260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131943232753260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2005/11/20-de-julio-de-2005.html' title='20 de julio de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-113131868380366292</id><published>2005-11-07T00:11:00.000+01:00</published><updated>2005-11-07T00:25:47.123+01:00</updated><title type='text'>20 de septiembre de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;                                            Alivio de luto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie le dijo que aquello que le enseñaron no serviría para nada aunque lo que él enseñaba sería totalmente indispensable para nuestras vidas. Joaquín se ha puesto, de nuevo, un cubata por corbata y la camisa de los domingos por la mañana para presentar hoy mismo su nuevo disco. El otro día le vi, whisky limón en mano, desdiciéndose, imaginando su futuro «on the rocks». Le entrevistaba Buenafuente y, como siempre que espero algo sustancioso de una entrevista del humorista catalán, acabó por defraudarme. Es curioso que Buenafuente exprima con genialidad la vida del pianista de Parada pero que no sea capaz de generar expectación mental en entrevistas como las del ruiseñor de úbeda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que Sabina ha vuelto a fumarse el último cigarrillo. Le vuelven a cubetear la voz, los ojos y el alma. Supongo que dejará de arrastrarse por las páginas del Interviú para dedicarse a lo que nunca tuvo que haber abandonado: la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pareció entender que su vida, que nunca tuvo límites, carece de las rayas necesarias para dibujar los besos que necesita para amar lo suficientemente deprisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la entrevista con Buenafuente me pareció entender que el futuro tiene un defecto de fabricación y que al día siguiente se levantaría con dolor de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando finalizó la entrevista pensé en el tiempo que hacía que no le regalaba una instantánea de fotomatón a mi vida y me fui al cuarto donde me retiro a pensar. Pero esta vez volví a relamer los discos del contador de historias más importante de los últimos tiempos. Eran cerca de las seis de la mañana pero al escuchar la discografía me di cuenta de que en su nuevo disco la vida ya no olería a sueldo de camarero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que aún fue ayer, cuando me hablaba de Madrid, cuando era tan joven. Cuando todo era más sencillo. Creo que ha pasado con firmeza por la crisis de los cuarenta y diez, como esos fornidos novios que salen por la tele portando a sus parejas a la espalda y pisoteando un puñado de infernales ascuas.Y sin embargo, cuando leo que hoy saca al mercado otro pedazo de su vida, espero ese fraseo suyo que me lleve más allá del muro de Berlín. Quiero que sea tan joven y tan viejo como lo soy yo cuando veo, sobre el horizonte, vagones en dirección al norte. Gracias Joaquín.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-113131868380366292?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/113131868380366292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=113131868380366292' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131868380366292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131868380366292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2005/11/20-de-septiembre-de-2005.html' title='20 de septiembre de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-18708201.post-113131352491906685</id><published>2005-11-06T22:41:00.000+01:00</published><updated>2005-11-07T00:26:28.580+01:00</updated><title type='text'>20 de octubre de 2005</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Sinónimos y antónimos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me gusta &lt;span style="font-family:arial;"&gt;la&lt;/span&gt; sinonimia porque abre dos puertas a la imaginación y cierra una a la esperanza. Normalmente entro por la que queda abierta y me siento, con ansiedad, en el recibidor para ver pasar el debe y el haber de la vida.&lt;br /&gt;Me he preguntado millones de veces si fue antes el huevo o la gallina, los culebrones o Hitchcock, Los estatuts o los Carods Roviras. Tan ensimismado me encontraba sentado el otro día frente a la televisión, preguntándome todas estas cosas, cuando volvieron a dirigirse a mi persona los informativos. Los telediarios que me nombraban a la gallina de los huevos de oro me hablaban de Cataluña. Por el contrario los que informaban sobre la gripe aviar se dedicaban a sacar informar de las gallinas sin Visa Gold y sin prisas.&lt;br /&gt;éstas últimas se están acojonando por la inminente llegada de la plaga y han dejado de ser ponedoras para convertirse en caldo de pollo con forma de pastilla (por cierto, ¿las pastillas de caldo de pollo se hacen también con gallinas?...qué machista es el lenguaje. Desde aquí un saludo a la peña Starlux de Quart de les Valls)&lt;br /&gt;A lo que íbamos. Puede que el problema sea mio ya que no entiendo que unos cuantos habitantes del terruño hispánico quieran tener palco VIP en Europa. Siempre he admirado a los catalanes, por muchas cosas, pero mi admiración se está disfrazando de perplejidad: es la consecuencia de unificar los términos nacionalismo e izquierda.&lt;br /&gt;Si hiciera 20 grados bajo cero y nos comiéramos las raíces de las plantas haríamos como los rusos que, como el vodka sale muy caro, destilan un aceite corporal para después de la ducha y se lo beben. El otro día un hombre que salía por la tele en avanzado estado de descomposición era entrevistado sobre el impacto que estaba sufriendo la gripe aviar en sus tierras. Independientemente de que hablara ruso y estuviera borracho perdido logré entenderlo porque le miré a los ojos y no a la boca. El hombre en cuestión no entendía de plagas y decía que bebiéndose el brebaje se le pasaba el problema rápidamente. Muchos de nosotros tampoco entendemos el tema Cataluña-España, pero nos resultan familiares sus objetivos. Mañana me emborracho de champú para niños porque yo, cada día, entiendo menos cosas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18708201-113131352491906685?l=callemelankolia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://callemelankolia.blogspot.com/feeds/113131352491906685/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=18708201&amp;postID=113131352491906685' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131352491906685'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/18708201/posts/default/113131352491906685'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://callemelankolia.blogspot.com/2005/11/20-de-octubre-de-2005.html' title='20 de octubre de 2005'/><author><name>Orfeo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07255351586214294890</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
